Archive for 31 marzo 2008

AUNQUE INMORALES, DÓCILES (por Leonidas Montes)

marzo 31, 2008

 

El jueves pasado asistí a la entrega de los premios Excelencia Periodistica 2007, que entrega la Universidad Alberto Hurtado. La distinción ya se está haciendo un nombre en el medio, y mi estimado tutor Leonidas Montes, Decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, fue uno de los galardonados como finalista en la categoría “columna de opinión”. A continuación, su prosa premiada, publicada el sábado 9 de julio de 2007 en el Diario La Tercera Negocios:

Andrés Bello, recién llegado a Chile, echa de menos la pintoresca vegetación de su país, sus cultivos y la vida intelectual de Caracas, agregando que “en recompensa se disfruta aquí por ahora de verdadera libertad; el país prospera; el pueblo, aunque inmoral, es dócil” (carta 20 de agosto de 1829). Ciertamente hay libertad y prosperidad. Pero, ¿qué quiso decirnos con esto de que los chilenos aunque inmorales, somos dóciles?

Ya casi nos habíamos olvidado del escándalo de Ferrocarriles (EFE). Luis Ajenjo, gestor del famoso Plan Trienal 2003-5, en una entrevista a este medio aseguró que los 1.100 millones de dólares “fueron gastados”. Como el despilfarro con recursos de todos los chilenos se ha convertido en deporte nacional, poco importa “cómo se gastaron”. Citado a declarar por su gestión ante el Congreso, se excusó. Estaba fuera de Chile. Esto no fue noticia. Finalmente este miércoles compareció. Acusó al Contralor de estar mal informado. Y respecto a la compra directa de maquinaria que no funciona a Renfe, argumentó que era “una práctica común desde 1996”. Con este mismo razonamiento, Patricio Rojas, Presidente del SEP, había llegado aún más lejos aclarándonos que “todas las decisiones de los trenes son políticas, desde el Presidente Balmaceda en adelante”.

Lo poco que conocemos del currículum de quien llegó a administrar esa colosal cantidad de nuestros recursos lo muestra muy ligado a la élite de la DC -aunque me temo que en temas de gestión no es un Blas Tomic-. De hecho, el ex presidente de EFE es casado con la hermana de Gutenberg Martínez. Si su condición de cuñado de Soledad Alvear pudo influir en su nombramiento, esto no nos sorprendería. Los oligarcas de la DC, como parte de la “gran familia de la Concertación”, son muy fieles al principio de la solidaridad familiar. Ejemplos sobran, pero ¿qué pensará un extranjero de Chile cuando ve que nuestro director alterno ante el BID -un cargo apetecido, imagino- es Alejandro Foxley? No es nuestro canciller. Es su hijo. Confieso no saber de diplomacia, pero esto no me parece muy diplomático. De acuerdo a los estatutos del BID, fue elegido por nuestro gobernador, el ministro de Hacienda. Si Velasco lo asignó por sus méritos, sería el primero en aplaudir. Pero tampoco tenemos cómo saberlo. Así, cada vez con mayor frecuencia, me asalta ese genio maligno cartesiano con su duda metafísica.

¿Se acuerda de las becas? Lagos Weber, cuestionado por su beca, rápidamente envió sus notas en un máster en Sussex. Según Mideplan, fue becado en 1991 para hacer un doctorado en Cambridge. No lo terminó. Peor aún, al parecer tenía otras ocupaciones mientras recibía la beca. Aunque la ley le exige a Mideplan el seguimiento de las becas, nunca se entregaron antecedentes de los cumplimientos. Mideplan debería publicar los cumplimientos y quiénes recomendaron a los becados. Como nunca se conocerán las recomendaciones invisibles -imagino que debe haber algunas- las recomendaciones visibles servirían para intuir si influyeron algunos pitutos.

Y para qué hablar del Congreso. Nuestros senadores debatieron qué hacer con el presupuesto de los designados. Se repartieron el botín. Cada uno recibe cerca de $ 2 millones mensuales adicionales “para asesorías”. No necesito recordar en qué terminaron algunas asesorías. Como si no dispusieran de recursos para asesorarse, un senador de la República simplemente hace copy y paste para presentar un nuevo proyecto de ley. Con ese ejemplo, ¿cómo les explica usted a nuestros escolares o universitarios que copiar, sin dar a conocer la fuente, es inaceptable? Un diputado, mientras trabajaba en una ley para acreditar la calidad de la educación superior, crea una empresa para prestar este servicio. Akredita, en sociedad con algunos próceres de nuestra educación superior, será una empresa pionera en este rubro. Por si fuera poco, un grupo de senadores promueve una ley para proteger la privacidad. Así convertiríamos a los honorables -y a nuestros gobernantes- en intocables.

 La política está esencialmente ligada al poder. El poder, como ya sabemos, corrompe. En el amplio sentido republicano del término corruzione, la corrupción existe. Cuando el poder se mantiene en el tiempo, aumenta. Pero la mayoría de los chilenos es indiferente a la corrupción. Muchos la toleran. Pocos la reprueban. Aunque esta lista puede ser mucho más larga, Andrés Bello ya nos había advertido acerca de esta peligrosa combinación entre inmoralidad y docilidad. Así, aletargados en nuestra autocomplacencia, seguimos siendo dóciles espectadores de los juegos del poder.

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SOBRE LOBBY, BENEFICIOS TRIBUTARIOS Y CLASE MEDIA (por Pablo Fernández)

marzo 28, 2008

 ¿Para quiénes legislan los políticos? ¿Cuál es su foco? ¿Quién los influencia? ¿Quién los aconseja?

Todas estas preguntas me quedan después de ver la última actuación de nuestros parlamentarios frente a la tramitación de la eliminación del no pago de un porcentaje del IVA en  la construcción. Yo no sabía, pero el Artículo 21 de la ley 18.630 (1987) establece un crédito especial en virtud del cual las empresas constructoras tienen derecho a deducir del débito del IVA que determinen en la transferencia de inmuebles para habitación, una cantidad equivalente al 65% del referido débito fiscal. En palabras simples, existe en el país una tasa especial de IVA (6,65%, en vez del normal 19%) para la venta de inmuebles con destino habitacional o la construcción de viviendas. Esto sin importar si es una casa de veraneo, un departamento en la nieve, una mansión o una casa DFL2.

Desde un punto de vista de elaboración de política pública, un subsidio de este tipo, en que no hay un público objetivo previamente definido en situación vulnerable, resulta del todo incomprensible. Por lo mismo limitarlo a un cierto monto del precio de las viviendas parecía lo más indicado. Claramente la Cámara Chilena de la Construcción no lo entendió así, desplegando su reconocida capacidad de lobby, tema que da para un posteo entero en el que creo el dueño del blog tiene más conocimiento que yo (sobre el talento de la CCHC en materia de lobby les recomiendo el siguiente artículo http://www.plataformaurbana.cl/archive/2008/03/25/el-caso-del-iva-y-una-delgada-linea-el-peso-del-lobby-en-como-se-hacen-las-ciudades-chilenas/)

Pues bien, aquí empiezan los problemas. En un primer minuto se pretendía limitar el beneficio hasta viviendas de 2.000 UF (un poco menos de $40 millones), lo que se puede discutirse como bajo. Es por eso que nuestros queridos parlamentarios abogaron por la manoseada clase media y exigieron más. ¿3.000 UF? No. ¿4.000? Finalmente pusieron sus condiciones: 4.500 UF. ¡¡¡Casi $ 90 millones!!!

¿Clase media? ¿Quién se compra una casa de 90 millones? ¿Qué ingreso hay que tener? ¿Cuánto te piden los bancos como ingreso mínimo familiar y en cuanto queda un dividendo?

Un ejercicio simple en un simulador de crédito hipotecario (http://www.bancochile.cl/) nos indica que para una casa de 4.000 UF, con un pie del 10% y a 25 años tenemos que pagar de 443 mil pesos de  dividendo. Para una casa de 3.000 UF, con las mismas condiciones, el dividendo queda en 335 mil pesos. Por otro lado, si miramos lo que dice la CASEN 2006 sobre los hogares en Chile agrupados por deciles según ingresos promedios autónomos, podemos ver que el ingreso promedio autónomo de los hogares del 9° decil es de $995.000. Difícilmente podemos decir que se trate de clase media. Estamos hablando del 15% de mayor ingreso a nivel nacional. Y tengo dudas si ellos están dispuestos a disponer del 44% del ingreso en un dividendo.

¿En verdad creen que eso es “clase media”? Es posible. Hace un año atrás, al encuestar a una serie de personas (entre ellas parlamentarios, empresarios y otros) muchos se declararon de clase media o media-alta, lo que sea eso signifique. “Yo tengo que trabajar para vivir”, “Nadie me ha regalado nada”, “Todo lo he ganado con mi esfuerzo”, “No me doy grandes lujos”, eran las razones para esgrimir tal posición. Sin ir más lejos, Sebastián Piñera se declara clase media ya que es un hombre de esfuerzo (¿?). ¿Eso los hace de clase media? ¡Un sueldo clase media es de $380.000! ¡Un hogar medio tiene un ingreso de $630.000!

Después de escuchar la frase de la senadora Matthei (“Los departamentos y casas que se puede comprar con 70, 80 ó 90 millones de pesos son típicamente de clase media”) uno entiende porque la gente no se identifica con la política en Chile.

Mucha gente acusa que “para que quieren más impuestos si se los van a robar/malgastar/desperdiciar” (y un largo etcétera). No es el punto. Es la sensación de poca realidad en que viven nuestros políticos. De una completa abstracción del Chile sobre el que están legislando.

ESQUIZOFRENIA

marzo 19, 2008

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Con sus nuevas apariciones , Joaquín Lavín viene a confirmar lo muchos ya sospechábamos. El hombre, lamentablemente, está políticamente acabado. Su capital ha sido derrochado, su confianza pública sobregirada. Ya no queda mucho donde trabajar. Si las segundas partes son malas, no quiero ni imaginar como sería una tercera. Arturo Frei Bolivar podría pasar a la historia más dignamente.

¿Estoy siendo excesivamente duro? Tal vez. Pero en estos días Lavín ha ido demasiado lejos. El primer episodio fue gatillado por en enfrentamiento entre la alcaldesa de Huechuraba, Carolina Plaza, y el yerno de Lavín, ex funcionario de la misma municipalidad. En realidad, que se trate del yerno, del cuñado o del sobrino de Lavín importa poco. Pero el mismo Lavín le otorgó relevancia al cerra filas con el muchacho. Llegó a sostener que “ponía las manos al fuego” por él. Pero a renglón seguido dijo que “el caiga quien caiga” debía ser total. ¿Cómo se entiende eso? Lógicamente no tiene explicación. Lavín quiere ser el campeón anticorrupción pero existe la posibilidad de que tenga un corrupto en su propia mesa. Si llega a confirmarse el asunto, las manos de Joaquín resultarán gravemente quemadas.

Es probable que la presión familiar sea demasiada, y que nuestro querido Lavín ya no esté pensando con la cabeza sino actuando de guata. Pero si no eres capaz de aguantar la presión, mejor dedícate a otra cosa. El daño que produce a sus propio sector es incalculable. Para salvar a su yerno y endosarle sutilmente culpas a la alcaldesa, fue el primero en hablar generalizadamente de corrupción en los municipios de la Alianza (nadie había dicho eso todavía): Una de las pocas parcelas temáticas donde la Concertación no tiene superioridad moral, se transforma artificialmente y de la noche a la mañana en empate. Si yo fuera Vidal estaría afilando los colmillos.

Pero su torpeza política no llega hasta ahí. Cuando la estrategia de salvataje de Yasna Provoste parecía más patética (negociaciones con los colorines, paseos con Bachelet), el siempre generoso Joaquín le tiende gratuitamente una mano sosteniendo que la acusación constitucional en su contra es “injusta”. Se le olvidó que absolutamente todos los parlamentarios de la Alianza la patrocinaban, en un gesto unitario casi inédito. Su argumento es de pre-kinder: “…destituir a una ministra es una medida extrema, que lleva al país a una polarización que no conviene (…) Aquí el problema no es destituir a la ministra, el problema es arreglemos la educación en Chile, velemos porque las platas lleguen a los niños a los cuales tiene que llegar“. Olvida Lavín que la herramienta constitucional no está pensada para polarizar o centralizar las fuerzas políticas de un país. Olvida Lavín que se trata de causales establecidas y juzgadas por los parlamentarios en su propio mérito. Olvida Lavín que a veces es mejor destituir a un ministro cuando realmente se quiere solucionar un problema. Olvida Lavín que el verdadero obstáculo es una pésima gestión en educación, que es lo que en definitiva impide que la plata llegue a los niñitos a los cuales tiene que llegar.

El bacheletismo aliancismo acaba de mostrar su cara más penca. No hay un proyecto político de fondo, es sencillamente un montón de gestos torpes con corazón de abuelita. Hasta el viejo “cosismo” tenía más carne. Al menos había una idea: Degradar la política y preocuparse de los problemas reales de la gente. Pero esto ya no tiene ni hueso. Es un set de incoherencias groseras, que se aprovecha de la absurda cobertura mediática que le dedica la prensa política.

VOTO PARA MAYORES DE 16 AÑOS

marzo 14, 2008

 

El miércoles recién pasado fuimos con un equipo de Independientes en Red a visitar al Ministro de Interior Edmundo Pérez Yoma para presentarle los resultados de nuestro concurso “A Oxigenar la Política”. De las cinco propuestas ganadoras elegimos dos para empezar a meter ruido, convencidos de la urgencia de introducir más participación, competencia, renovación y transparencia a nuestro sistema político.

Les contaré someramente los argumentos que utilizamos para sostener la idea del voto para mayores de 16 años. En primer lugar, valga la explicación, estamos pensando en implementar simultáneamente el mecanismo de inscripción automática y voto voluntario que tanto tiempo llevamos exigiendo. De esta manera, los jóvenes con 16 y 17 años estarían inscritos en los registros electorales, pero decidirían libre y soberanamente si ejercen su derecho a sufragio en cada elección por separada. No existe entonces ningún tipo de carga pública obligatoria que les haga mirar con recelo esta medida.

En segundo lugar, e igualmente importante, se trata de un reconocimiento a la capacidad o suficiencia intelectual de este segmento etáreo para tomar algunas de las decisiones básicas que implica la vida en comunidad. Hoy la evidencia científica, psico-formativa y cultural nos permite aventurar que la diferencia en el grado de desarrollo entre los 16 y los 18 años no es significativa. Se trata de una generación más cosmopolita y conectada a redes de comunicaciones veloces y globales, lo que evidentemente les proporciona mayores niveles de información.

En tercer lugar aparecen los argumentos de índole político. No nos olvidemos que fueron precisamente los “pingüinos” de 16 y 17 años los que pusieron en jaque al flamante gobierno de Bachelet en 2006. La autoridad terminó reconociendo la legitimidad de los representantes secundarios e invitándolos a formar parte del Consejo Asesor Presidencial para la Calidad de la Educación. Nuestra tesis, en este sentido, es sencilla: En un momento complejo para la democracia chilena (que ante el dramático envejecimiento del padrón electoral anticipa una crisis de representatividad), hay que tomar medidas corajudas para cambiar el rumbo de los acontecimientos. Tenemos la responsabilidad (y la necesidad) de involucrar a las nuevas generaciones en la construcción de lo público. Mientras antes empecemos, mejor.

En cuarto lugar mencionamos argumentos de lo que podríamos llamar “analogía jurídica”. El ejemplo más llamativo es el que arroja la nueva ley de responsabilidad penal juvenil, que extiende la imputabilidad delictual hasta los 14 años. Si la sociedad les reconoce capacidad suficiente para actuar en uso de su libertad (ésa es la premisa de cualquier castigo), no hay muchas razones para negarles una expresión de libertad política. También recordamos que el matrimonio es válido a partir precisamente de los 16 años, aun sin el consentimiento de los padres. Finalmente observamos que los menores de edad que trabajan a partir de los 15 años son contribuyentes tributarios cuando reciben rentas que ingresan a su peculio profesional.

En el mundo no son pocas las experiencias en este sentido. En Austria existe voto universal a partir de los 16 años. En Suiza la misma política se ha adoptado en varios cantones. En ciudades como Barcelona o Montevideo los mayores de 16 años votan en las consultas municipales sobre planificación urbana o sobre el destino del presupuesto. En Cuba y Nicaragua la institución ya existe, y en Ecuador se discute la posibilidad de introducir el voto facultativo para los mayores de 16 años en la nueva constitución. En Brasil, sin ir más lejor, el voto es obligatorio desde los 18 a los 70. Los menores de 18 pero mayores de 16 poseen voto voluntario, al igual que los mayores de 70.

Pérez Yoma no manifestó mucho entusiasmo, es cierto. Pero quedamos conformes con haber metido la idea. Si mal no recuerdo la misma iniciativa está durmiendo en el Congreso. Quizás llegó la hora de despertarla. Quienes ven con temor toda novedad o cambio, preocupados por la estabilidad del sistema, olvidan que la estabilidad se ve mucho más amenazada cuando el status quo y la inmovilidad terminan en anemia o reventón.

YASNA

marzo 12, 2008

 

Yasna Provoste será enjuiciada por la Cámara de Diputados. Podría ser la primera ministra de Estado en caer desde el retorno de la democracia. La Comisión informante ya fue sorteada y sus cinco miembros pertenecen a la Concertación. “Justicia Divina” exclamó la abnegada mujer nortina de tez morena y antecedentes humildes. Esto último no da lo mismo. Según lo insinuado por la Presidenta Bachelet y algunos personeros de Gobierno, Provoste estaría siendo víctima de un nuevo femicidio político e incluso social. ¿Será tan así? Por muy empingorotados que sean los parlamentarios de la Alianza, ¿estarán realmente tras su cabeza por pertenecer a otro círculo de amistades, por su falta de pedigree académico? Me parece que esto es llevar la teoría de las conspiraciones a un extremo que no se sostiene racionalmente. Creo que la verdad es mucho más descarnada y sencilla: La quieren crucificar para asestarle un duro golpe al gobierno en materia de probidad, y que harían lo mismo fuese quien fuese el ministro imprudente que perdiera millones de dólares fiscales por tener el escritorio desordenado. No sé si existen méritos para sostener que Provoste cometió irregularidades que violaron la Constitución o las leyes, o si se trató de un enredo contable en el cual ella tiene poco que ver. Pero eso, insisto, es independiente del color de la piel, del tamaño o de la procedencia regional de la ministra.

La victimización sistemática es un arma de doble filo. Puede generar sentimientos de solidaridad hacia la Presidenta, el Gobierno o sus ministros, pero por otra parte, a nadie le gusta verse gobernado por un grupo de desdichados llorones. Las víctimas se consuelan, los gobiernos conducen y marcan el rumbo.

Una profesora escribió ayer una Carta al Director del Mercurio. Reveló que sentía “vergüenza” ante los descargos de género y de linaje expuestos por Yasna Provoste. Ironizaba que de ahora en adelante sus alumnos rechazarían una mala calificación argumentando que fueron discriminados por su raza, contextura física o barrio en que vivían. Yo añado que se trata de la misma ministra de Educación que hace pocos meses les enseñó a mentir inflando las notas obtenidas.

Sumando y restando, me parece que lo más prudente, desde un punto de vista estrictamente político, era la remoción de Yasna Provoste desde un comienzo. Ahora con una acusación constitucional sobre la mesa la cosa se complica: El Gobierno no quiere aparecer reconociendo gratuitamente una derrota.

Quedan otras interrogantes en el aire: ¿Por qué se le encomienda un ministerio clave, sino el más importante para el futuro de Chile, a una persona sin experticie en el tema? ¿Por qué no se escogió al mejor?, o ¿Qué significan esas sonrisitas de los parlamentarios de la Concertación que se paran atrás de Provoste en señal de apoyo? ¿Que pase lo que pase, aunque descubran la peor de las corrupciones, actuarán como una mafia y votarán para absolverla?

Todo esto no hace sino aumentar la percepción de desgaste de la Concertación. Negarlo no tiene sentido. Reconocerlo puede ser el principio del fin, pero al menos sentará un precedente de honestidad y calidad política que, paradójicamente, puede ser su única esperanza frente a una Alianza todavía impopular.

UN DÍA EN LA UNAM

marzo 10, 2008

UNAM

El jueves recién pasado me encontraba en Ciudad de México, el inabarcable y agotador D.F. Ese mismo día en la mañana supe que algunas de las víctimas del ataque del ejército colombiano a las FARC en suelo ecuatoriano eran de nacionalidad mexicana, ex alumnos de la Universidad Autónoma de México, la más grande comunidad universitaria latinoamericana. La pregunta que acechaba en las esquinas de la megalópolis azteca era ¿Qué diablos hacían estos inquietos muchachos metidos en la selva sudamericana con una organización reconocidamente subversiva y terrorista? Según algunos medios, estaban participando activamente en la causa y recibiendo entrenamiento guerrillero. Según otros, se trataba de comprometidos estudiantes que llevaban a cabo un inocente trabajo de investigación en terreno.

Me trasladé rápidamente en metro hacia la Ciudad Universitaria de los “Pumas” y mi primer destino fue la Facultad de Letras y Filosofía, en cuyas aulas estudiaban los jóvenes muertos o, hasta entonces, desaparecidos. Quería palpar la carga emocional del ambiente, conversar con la gente y recibir impresiones de primera mano. Me encontré con una animada asamblea estudiantil, dirigida (como era de esperarse) por enardecidos revolucionarios de izquierda. El blanco era el “gobierno fascista” de Uribe y, cómo no, el imperialismo yanqui y su nefasta presencia en territorio latino independiente. Los compañeros no quisieron que la declaración manifestara tan sólo preocupación por sus amigos perdidos en el fin del mundo, sino que enfatizaron la necesidad de condenar la violación de la soberanía de un país a manos de otro. Por ratos pensé que me había equivocado de asamblea: La izquierda reivindicaba con pasión y romanticismo el principio de territorialidad y se olvidaba de la persecución internacional de los violadores de los DDHH. No me habría extrañado escuchar en la misma Facultad el argumento exactamente contrario cuando Pinochet fue detenido en Londres por orden de un juez español. En ese momento, doy por hecho, la soberanía territorial debe haber carecido de tan entusiasta defensa como la que ahora disfrutaba el gobierno de Rafael Correa. En fin, pensé, el espectáculo es parte de la esquizofrenia permanente de las izquierdas universitarias.

Me di una vuelta por otras Facultades, entre ellas Ciencia Política. No se hablaba mucho del tema. Varios alumnos sencillamente ignoraban el hecho. Muchos lucían orgullosos la camiseta de la UNAM, con la imagen de la cara de un puma desproporcionadamente grande.