Archive for 30 mayo 2008

EL PODER POLÍTICO DEL MUNDO EVANGÉLICO

mayo 30, 2008

¿Qué político no se quisiera el auditorio del Niño Predicador? ¿Qué político no se quisiera la devota convicción de este pequeño? Este post de día viernes no pretende ridiculizar, pero es imposible no reventar de la risa con este video. Lo que es bastante serio es el creciente poder que los evangélicos conquistan en los sectores populares. Contar con la bendición de ciertos pastores es la clave para triunfar electoralmente en algunos reductos. Hasta el momento no han articulado fuerza política propia, pero cuando lo hagan no cabe duda que serán de temer, aunque por otra parte no les conviene desvirtuar su misticismo trascendental aventurándose en una actividad tan desprestigiada. Una amiga me comenta que no es casualidad que todos los parlamentarios de la IX Región sean RN, pues son ellos los mejores amigos del mundo evangélico, justamente en la zona donde son más numerosos. Están incluso emparentados. Lo que me recuerda los difíciles momentos que viví cuando trabajaba junto a Sebastián Piñera y tuve que recibir al Obispo Evangélico Ricardo Cid, el mismo que hacía llover oro del cielo. LLegó a mi oficina escoltado por una treintena de fieles, que asentían con amenes los quejidos de su líder. El señor Cid estaba dolido con Piñera porque Chilevisión lo había desenmascarado. Y exigía, como compensación, una contundente suma de dinero que le permitiera construir el más grande templo evangélico de la zona sur de Santiago. Más que las disculpas, públicas o privadas, más que un apretón de manos reconciliatorio, el tipo quería plata. Y mucha. Me recomendaron no hacerle caso. Pero vacilé, precisamente porque no conozco el real poder de los evangélicos. ¿Qué ocurría si el caballero cumplía su amenaza y se aparecía con mil feligreses furibundos sedientos de nuestra sangre? ¿Qué ocurría si efectivamente el tipo manejaba los millares de votos que decía manejar y por culpa de esos votos perdíamos la elección? Fiel a mi política de amistad cívica, dialogué. Siempre dialogué. Hasta que en una reunión me dijo que nos acusaría a Mr. Bush. “Perdón”, pregunté atragantado por una galleta “¿estamos hablando de George W. Bush, presidente de los Estados Unidos de Norteamérica?”. Cuando asintió, dí la reunión por concluida. Muy converso será Mr. Bush, pero tuve motivos fundados para dudar de la extensión de las redes del Obispo Cid. Pero aislando el caso extremo que tuve que enfrentar, no es sabio mirar por encima del hombro al mundo evangélico. Se trata de personas de profunda Fe, vinculadas activamente a su comunidad, que han terminado llenando el vacío de poder (y sentido colectivo) dejado por las viejas estructuras políticas locales desintegradas durante el Régimen Militar.

En fin, hay trabajos especializados de la politóloga Eugenia Fediakova en esta área. No está demás echarle una mirada. Pero si no quiere nada denso para el fin de semana, pase directo a esto otro: http://www.youtube.com/watch?v=Rq8-V7a4RPY&feature=related

LA ÚNICA VÍA

mayo 26, 2008

La Concertación no gobernará por quinta vez si no pone fin de una vez por todas al Estado como botín de los vencedores o lugar de cuoteo político. Hay que acometer de una vez la modernización del Estado, que debe partir por un cambio de contenido político. Hay que profesionalizar el Estado. Que sea un organismo dirigido y compuesto por profesionales que están en sus puestos por mérito y por concurso y no por confianza política… (Las elites de la Concertación) debieran hacerlo, porque o lo aceptan o no siguen gobernando. Esa es la opción… Si va a haber un quinto gobierno de la Concertación, tiene esto como precio. Estamos viviendo algo similar a cuando la Concertación tuvo que asumir como propio el modelo de economía de mercado como un modo de asegurar gobernabilidad y buen gobierno“. Las palabras son un extracto de la entrevista a Enrique Correa publicada este domingo 25 en La Tercera.

El viernes, precisamente, me preguntaron cómo veía a la Concertación con miras a la próxima elección presidencial. O dicho de otro modo, cómo hacerle frente a un Piñera que encabeza con largueza las encuestas. Dije que, en mi opinión, sólo Ricardo Lagos es capaz de plantearle una lucha verdaderamente cerrada e impredecible. La postulación de Soledad Alvear no es competitiva, e Insulza es el candidato perfecto para perder el poder. Son muchos los que piensan lo mismo.

La pregunta es, entonces, ¿qué fuerza, qué magnetismo, qué relato es capaz de revitalizar a la coalición gobernante en uno de sus peores momentos? Sólo la figura de Lagos es capaz de articular un halo mitológico alrededor de su candidatura. Se trata de una figura, antes que nada, concertacionista: Protagonista de la recuperación de la democracia, leal colaborador de dos gobiernos democratacristianos, perdedor y luego triunfador de una primaria interna, presidente de Chile con los mayores niveles de aprobación al finalizar su mandato, encarnación de los valores republicanos al tiempo que estadista internacional con mirada de futuro. Si me preguntaran a mí, el eje de su campaña sería el personaje mismo. La leyenda Lagos: ¿Cómo vamos a desaprovechar la oportunidad de tener nuevamente al mejor presidente de la historia de Chile?

Me preguntaron luego cómo hacer que Lagos tenga un segundo gobierno exitoso con base en una coalición en franca decadencia. Con un gobierno de unidad nacional, aventuré. Supongo que Lagos no querrá verse envuelto en lo que él mismo denominó “la hojarasca”. No tendrá paciencia para ver más destierros, renuncias e indisciplinas. No faltará el osado que apunte con el dedo al propio Lagos. Lo suyo tendrá, por fuerza, que ser distinto. Por eso se ríe cuando lee en la Qué Pasa que Juan Claro o Felipe Lamarca suenan en un probable gabinete suyo. Porque sabe que es la única vía. Y por eso tiene tanta razón Enrique Correa: En ese camino no hay retorno. La Concertación tendrá que acometer la modernización del Estado, esta vez en serio.

Correa además entrega otro dato: Tanto Lagos como Insulza son partidarios de transformar a la coalición de gobierno en un sólo partido. Un súper progresismo. Entonces se hace más fácil liderar cualquier proceso. El mejor presidente de la historia de Chile debiera saber introducir cambios si quiere continuidad en el poder.

Para terminar, una reflexión. Los partidos de oposición propusieron a La Moneda sus nombres para el Directorio de TVN. Por la UDI el ex diputado Cristián Leay y por RN el ex diputado José Antonio Galilea. ¿Qué hace pensar que en un eventual gobierno de la Alianza el aparato público no será también un botín para el cuoteo y los premios de consuelo? No sólo la Concertación debería leer con seriedad las recomendaciones de Correa…

CREO EN EL ESTADO TODOPODEROSO

mayo 22, 2008

El mensaje presidencial del 21 de Mayo fue una profesión de fe. Pero no en Dios, sino en la capacidad ilimitada del Estado para transformar positivamente la vida de las personas. Ciertamente, un asunto controvertible. No voy a negar que la “herramienta estatal” ha sido tremendamente efectiva, en algunos lugares y en ciertas condiciones, para conducir procesos políticos, sociales y económicos en pos del desarrollo. Los tigres asiáticos, sin ir más lejos, desoyeron varias recomendaciones del Consenso de Washington y le asignaron un rol protagónico al aparato público en el gran salto que dieron entre los ’80 y los ’90.

En Chile tampoco podemos desconocer la importancia histórica y actual del Estado en la configuración de las actuales condiciones de vida materiales. En todo caso, no pretendo hacer una tesis sobre eso. La gran discusión ideológica sobre el rol y el tamaño del Estado podría ser relegada a segundo plano, si constatamos que en la práctica se trata de un sector público poco eficiente, y que a estas alturas podría estar achanchado e incluso desmotivado. Si le creemos al Instituto Libertad (que hace días señaló que el Gobierno había cumplido aproximadamente un 20% de las promesas realizadas el pasado 21 de Mayo de 2007), entonces sacamos poco con seguir reverenciando al Leviatán. Si le entregaremos tantas y tan importantes atribuciones, lo mínimo es que las cumpla correctamente.

En el programa del líder conservador inglés David Cameron hay un enfoque distinto que podría ser altamente interesante de debatir en Chile: El rol creciente de la sociedad organizada y responsable, que administra tareas públicas con financiamiento estatal. Muy en esta línea, en Independientes en Red hemos señalado que nuestro sueño hacia el Chile 2020 es precisamente un país que confíe en las personas. ¿Por qué? Quizás porque creemos en la capacidad de los seres humanos de transformar el mundo que les ha sido dado. Es idealista, cómo no. No es realista, dirán algunos, a la luz del estado de la civilización latinoamericana, siempre paternalista y populista. Pueder ser, pero lo importante es explicar con todas sus letras que se trata de una visión un tanto distinta de la escuchada ayer en Valparaíso.

En todo caso, soy un convencido de que ambas pueden coexistir. Un mejor Estado (no necesariamente más grande) y unas personas más empoderadas es una buena combinación para empezar. Ambos “credos” deberían ser integrados en una estrategia nacional de desarrollo amplia, comprehensiva y consensuada entre los diversos sectores. Esa puede ser la gran diferencia entre un país con estrechos horizontes electorales y un Chile de primera categoría. ¿Quién será el valiente que asuma ese costo, más allá de la retórica?

Sin duda, ayer escuchamos buenas noticias. En el ámbito educacional y en salud, por ejemplo. Y a pesar de que en el paquete político la Presidenta perdió estatura y habló para la galería y los aplausos, no puedo sino coincidir con su visión sobre la voluntariedad del sufragio y las alternativas que le quedan a la autoridad para poner la píldora del día después a disposición de la comunidad. En todo caso, son todas medidas de corto plazo, destinadas más que nada a terminar de buena manera este accidentado mandato.

JOVENOFOBIA

mayo 16, 2008

Un balde de agua fría. Así lo sentimos muchos que trabajamos diariamente para construir un proyecto atractivo de sociedad especialmente para las nuevas generaciones. El informe del experto electoral de la UDI Andrés Tagle, titulado “¡Alguien está equivocado!” (dejemos pasar la soberbia implícita) apunta en la dirección exactamente opuesta a lo que podría ser una de las pocas estrategias políticas realmente rentables hoy en día, como lo ha demostrado Barack Obama en Estados Unidos: Apelar a los jóvenes.

En síntesis, el “informe Tagle” propone que la Alianza se retire de toda negociación por cambiar mecanismo de inscripción y voto. En su tesis, la inscripción automática a los 18 años sería letal para las aspiraciones presidenciales de cualquier candidato de centroderecha. Los jóvenes estarían, según Tagle, precondicionados a votar por la izquierda, o en su defecto, por la Concertación. De esta manera, entregarles gratuitamente la posibilidad de votar significaría un suicidio político. Y claro, para qué invitar a la fiesta a alguien que nos puede hacer daño.

El problema es que el señor Tagle ignora que esta no es “nuestra” fiesta. Es de todos los chilenos. Una cosa es hacer un planteamiento académico, y otra distinta es transformarlo en una tesis política. Desde ese punto de vista es sencillamente impresentable. No sé quien es el responsable de esta barbaridad, pero podría serlo nada menos que el presidente de la UDI Hernán Larraín. Extremando el argumento del informe, podríamos volver a reclamar el voto censitario para que los pobres no voten (porque son “genéticamente” de izquierda), o hacer un catástro de las peores comunas de la derecha para excluirlas del padrón. Sé que suena absurdo, pero no sólo porque es antidemocrático, sino además porque la realidad es mucho más compleja.

Allende decía que “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción biológica“. Pero parece que Tagle lo leyó mal, porque la revolución no es patrimonio de los partidos de la izquierda chilena. Es más, son los jóvenes los principales interesados en renovar el statu quo y en reemplazar a la Concertación. Son ellos los que están cansados de seguir viviendo a la sombra de un discurso político desgastado cuya épica está en el pasado. La encuesta CEP que acaba de salir confirma que precisamente en el segmento etáreo 18-24 años es donde la Alianza acorta distancia con el bloque oficialista (sólo 4 puntos de diferencia, versus 7 en el segmento 25-34, 14 en el segmento 35-44, 9 en el segmento 45-54 y 10 en el segmento 55 y más). Es lo que mismo que ha venido sosteniendo Patricio Navia desde hace un buen tiempo: Un padrón recortado y anclado al clivaje del plebiscito ’88 sólo beneficia a la Concertación. Sebastián Piñera lo ha expresado bien: Si con este padrón hemos perdido 13 elecciones seguidas (4 presidenciales, 5 parlamentarias y 4 municipales), no nos vendría mal probar con uno nuevo. El precandidato de RN tiene clarísimo que su mejor perfomance tiene lugar justamente en los votantes jóvenes, como lo confirman todas las encuestas desde el 2005. Además, según la encuesta UDP (noviembre 07) Piñera y Lavín son los únicos que suman más puntos en el grupo de los NO INSCRITOS que en el de los INSCRITOS, a diferencia de Lagos, Insulza y Alvear.

También le recomendaría al amigo Tagle que examinara con mayor fruición la encuesta CEP junio/julio 05 que deja bastante claro que los jóvenes NO INSCRITOS no son radicales antisistémicos o anárquicos (temor histórico de la derecha), sino que casi siempre se trata de tipos que piensan bien parecido a sus coetáreos INSCRITOS. Lo confirman estudios de FLACSO de 2004: Gran parte de los jóvenes no se inscribe porque “no tuvieron tiempo” o “les dio lata hacer el trámite”.

Finalmente, una consideración de tipo estrictamente política: Lo que está haciendo la UDI (primero la píldora, y ahora esto) está sacado del “Manual para perjudicar al candidato aliado”. Sin duda se trata de un partido que tiene cierto arrastre en un nicho muy particular de jóvenes, pero que está renunciando a representar a una mayoría. En vez de desafiar los mitos y encarar con ambición y valentía el desafío de convocar a las nuevas generaciones a su proyecto, están quedando arrinconados en su propio fundamentalismo, que curiosamente también está desorientado. El mismo Lavín les demostró en 1999 que los jóvenes podían votar por un candidato de derecha si se sentían parte del mismo sueño. ¿O acaso creen que Soledad Alvear o el mismo Ricardo Lagos son más atractivos para el electorado joven que Sebastián Piñera? El trasvasije de los votos del Juntos Podemos en segunda vuelta no es automático hacia la Concertación (como piensa Tagle), como no lo fue desde Lavín a Piñera en 2005, sencillamente porque Bachelet era mejor depositaria del voto popular que Piñera, aunque este último haya estado más cerca de la UDI en la línea ideológica. Hoy existen muchas más dimensiones que esa.  En nuestro caso, hay que pensar que los atributos del liderazgo de Piñera (más ligados a la audacia, el emprendimiento y el riesgo) son más valorados precisamente por la juventud, que aun no piensa tanto en seguridades y protecciones.

¿Qué debería pasar en los próximos días?  Los próceres de la UDI tienen que ir quitándole piso al “informe Tagle”. Por dignidad. Por favor.

HACIA UN ESTADO QUE CONFÍA EN LAS PERSONAS

mayo 15, 2008

El diario La Segunda me publicó ayer miércoles 14 de mayo la columna que escribí con motivo de la participación de IR en la convocatoria del Ministro Pérez Yoma para Modernizar el Estado. Transcribo:

Hace unas semanas, el ministro Pérez Yoma invitó a participar en la formulación de propuestas para modernizar el Estado. En Independientes en Red acogimos el llamado. Dejando de lado los cuestionamientos sobre la viabilidad política de una iniciativa que requiere de coraje y liderazgo, pusimos “manos a la obra”.

 

Nos dedicamos a trabajar en una línea distinta a la que desarrollan los más importantes centros de estudios del país. En vez de apuntar a las grandes transformaciones que requiere el aparato público, nos enfocamos en las denominadas “microrreformas”, en la convicción de que una serie de pequeños cambios puede dar origen a mejoras sustanciales en la calidad de vida de los ciudadanos. Si declaramos que el “Estado está al servicio de las personas”, debemos preocuparnos de hacer carne esa declaración.

 

Queremos que Chile sea un país que confíe en las personas. Eso reza nuestra «Visión 2020». Por eso, nuestro aporte al debate sobre la modernización del Estado parte de la misma premisa. Esto se traduce en tres grandes ejes que organizan nuestra propuesta.

 

En primer lugar, un Estado que confía en las personas. Esto significa alivianar la carga de los ciudadanos en los múltiples trámites que agobian el emprendimiento y alimentan la burocracia. El objetivo es cambiar el enfoque desde un Estado que controla los procedimientos a uno que controle los resultados.

 

En segundo lugar, un Estado que confía en su capital humano. Por una parte, se trata de mejorar sustantivamente el reclutamiento del recurso humano (introduciendo ideas innovadoras para la captación de personal calificado), y por otra, de capacitar a los funcionarios dentro del propio sector público.

 

En tercer lugar, un Estado que integra su información. Partimos con ideas que posibiliten la interoperabilidad de bases de datos disponibles en el sector público, y otras que avanzan a la modernización tecnológica del Estado, con énfasis en la digitalización de trámites.

 

En resumen, se trata de un set de casi 60 medidas concretas que contribuyen a modernizar el Estado, un esfuerzo importante que reconoce sus limitaciones, pero que nos deja muy satisfechos, dada la masiva participación de los consejeros de Independientes en Red y especialmente del centenar de ciudadanos que aportó a través del sitio web. Esperamos que las intenciones del papel se transformen en realidades accesibles y que el sincero empuje que parece acompañar a esta cruzada modernizadora perdure y trascienda las urgencias de un año electoral.

La columna en http://blogs.lasegunda.com/redaccion/2008/05/14/hacia-un-estado-que-confia-en.asp

La propuesta de IR  completa en  http://www.independientesenred.cl/noticias.asp?V1=6iG3V1&UR=k332R1FMI3HEF3

¿QUIEN RENUEVA LA POLÍTICA?

mayo 10, 2008

En una columna titulada “Renovar la Política” (publicada el día miércoles en La Segunda), la Secretaria Ejecutiva de ProyectAmérica Cecilia Valdés hace un suscinto pero contundente diagnóstico del estado de la política, especialmente de frente a los jóvenes. Lo que me llama sin embargo la atención es que culmina sus líneas sentenciando: “Comprobaremos ahora si la oposición tiene real voluntad para renovar la vida pública o prefiere mantener un statu quo que no da espacio de participación a todos los chilenos“. Mi humilde pregunta es ¿en qué minuto la Concertación se transformó en sinónimo de renovación de la política? La columnista nos cuenta que su corporación desarrolla un exitoso programa llamado “ProyectaJóvenes“, donde pequeños concertacionistas se capacitan en los recovecos del poder. Pero, ¿es eso renovar la política? Creo que la cosa va por otro lado.

Lo que me parece más preocupante es que la Alianza, en su desesperante inacción, deje que la Concertación se adueñe de un eje semántico que debería ser voceado precisamente por aquellos que aspiran a reemplazar al oficialismo. 20 años en el poder es tiempo suficiente para que sea la Concertación la identificada con el statu quo. Y no se trata sólo de un gallito comunicacional, sino de señales y gestos reales que apunten a incorporar a las nuevas generaciones al debate público. Aunque la centroderecha no se angustie pensando que finalmente los jóvenes no votan, se les recuerda que no se construye un proyecto país hablándole al pasado, sino conversando sobre el futuro.

Para que toda esa fuerza se incorpore finalmente a la corriente que propone la alternancia, es fundamental definir el ámbito de la convocatoria. Si la Alianza sólo piensa en llegar a La Moneda en 2010, es difícil que los jóvenes se vuelquen desinteresadamente a “ponerle el hombro” a la causa. Precisamente porque la causa tiene poca sustancia. En cambio, si la invitación es de largo plazo, a construir un Chile mejor y distinto, más allá de la figura de Sebastián Piñera, las posibilidades de sembrar en terreno fértil son mayores.

No podemos hacer la vista gorda, en todo caso, en los “issues” o aspectos programáticos en los cuales la Alianza parece estar todavía distanciada de una juventud más democrática, liberal y progresista. Como lo comentamos en este mismo blog, el efecto “píldora del día después” no será positivo para la centroderecha, especialmente respecto de las nuevas generaciones. Urge entonces una “agenda juvenil” en la Alianza por Chile, lo suficientemente creativa y agresiva para reencantar a este segmento, que incorpore aspectos políticos, económico-sociales y obviamente, valórico-culturales.

Como le decía Galdalf a Frodo en la oscuridad de Moria, los hombres no deciden qué tiempo habitarán la tierra, sólo deciden qué hacer con el tiempo que les ha sido dado. Ya no podemos seguir pidiéndole a los jóvenes que se entusiasmen con cruzadas épicas que figuran en los libros de historia, hay que ayudarlos a construir su propia mística.

ASÍ SE HACE

mayo 4, 2008

Mi viejo compañero de batallas Daniel Brieba, hombre de profunda sabiduría y que actualmente culmina su perfeccionamiento académico en la fría ciudad de Londres, me mandó por mail los comentarios que hizo David Cameron, líder del Partido Conservador inglés, después de haber “masacrado” a los laboristas en las elecciones municipales de la semana pasada. La guinda de la torta fue la victoria en la mismísima capital, donde el sillón alcaldicio será ahora ocupado por el controvertido Boris Johnson.

I think these results are not just a vote against Gordon Brown and his Government. I think they are a vote of positive confidence in the Conservative Party… I think this is a very big moment for the Conservative Party, but I don’t want anyone to think that we would deserve to win an election just on the back of a failing Government.”
El consejo para la derecha chilena es evidente y esta no será la primera ni la última vez que se diga que no basta con que la Concertación lo esté haciendo mal para merecer una oportunidad ejerciendo el poder. Pero la claridad de Cameron aun no se ve reflejada en los líderes de la Alianza. La “positiva confianza” de la que habla sólo puede desarrollarse cuando hay un proyecto atractivo y convocante en el cual confiar.  Y luego vuelve a insistir: No porque este gobierno esté desgastado la gente nos va preferir automáticamente. Para ganar el voto hay que pasar a la ofensiva, hay que actuar y dejar de reaccionar, que es precisamente lo que han estado haciendo los tories desde que Cameron agarró el timón. Finalmente, es un mensaje a su propia gente: La autocomplacencia indebida es letal en la vida. Equipos han perdido campeonatos que daban por seguro en el último minuto del partido.
En todo caso, es altamente improbable que la Alianza por Chile gane las municipales de este año. Es, de hecho, su peor performance electoral (comparada con la elección presidencial y parlamentaria). La utilidad de las palabras de Cameron será mayor si asumimos este escenario: Así como un triunfo local no garantiza que los conservadores ingleses recuperen el poder, acá en Chile una derrota de la centroderecha (y sus nuevos aliados) en los próximos comicios municipales no significa que la carrera presidencial esté perdida. Lo importante es darle su justa dimensión a las cosas, y explicárselo al país de manera honesta y coherente. Y siempre teniendo en cuenta que sin un relato articulador convincente, todo se hace más cuesta arriba.