LA PROMESA DE LA POLÍTICA

por Cristóbal Bellolio (reseña publicada en la sección Biblioteca QP de la Revista Qué Pasa, edición del viernes 24 de abril)

LLEGA A NUESTRAS MANOS UNO DE LOS MEJORES ESFUERZOS DE HANNAH ARENDT POR ENTREGAR UNA INTERPRETACIÓN ORIGINAL Y COHERENTE RESPECTO DE LA TRAYECTORIA DE LA FILOSOFÍA POLÍTICA, SURCADA POR SUS TEMAS PREDILECTOS: LA PLURALIDAD COMO CONDICIÓN DE LA POLÍTICA, Y LA ACCIÓN COMO SUPREMO ACTO DE CONSTRUCCIÓN DEL MUNDO.

Al iniciar su clásica obra “La Condición Humana”, Hannah Arendt nos relata que en la vieja Roma la expresión latina inter homines esse significaba a la vez “vivir” y “estar entre los hombres”. Lo mismo ocurría con su inverso inter homines esse desinere: “morir” y “cesar de estar entre los hombres”. La lúcida obsesión arendtiana por explicar la política como aquel espacio público en el cual los seres humanos se relacionan, ese mundo que sólo existe entre y no en nosotros, adquiere un renovado vigor cuando se lo examina en contraste a la tradición del pensamiento político occidental. Ese el principal objetivo de esta colección de ensayos (publicados en 2005 y traducidos al castellano recién en 2008) de la genial teórica alemana, que pone a disposición del lector una interpretación original respecto al rol de la filosofía y a su histórico desprecio hacia los asuntos contingentes del poder.

La línea argumental de Arendt comienza en el célebre juicio a Sócrates. En esta ocasión, el propio Platón se habría desilusionado profundamente de un sistema en el cual todas las opiniones tienen igual valor y pueden acarrear consecuencias injustas. En la necesidad de encontrar una verdad universal, inmutable y absoluta se encontraría la razón original para rechazar la acción humana, cargada de incertidumbre, como criterio válido para explicar la realidad. De esta forma se explica que desde el idealismo platónico hasta la ideología marxista, nuestra filosofía política ha estado en permanente búsqueda, con pocas excepciones, de grandes construcciones normativas supuestamente capaces de dar respuesta a todas las preguntas de la humanidad sobre la tierra. El problema, según la autora, es que en este camino los filósofos han terminado por aniquilar el verdadero sentido que la política tuvo alguna vez en la Grecia antigua, “esa clase de diálogo que no precisa de una conclusión para ser significativo”.

En el fondo, es la experiencia concreta del hacer la que queda relegada, ya que sería algún designio misterioso el que hace que nuestras acciones se estructuren y ordenen de tal manera que pareciera que tuvieran un sentido providencial emanado de una racionalidad superior o de la naturaleza, como también lo pretendieron Kant y Hegel. Qué tal si en lugar de escudriñar dicho espíritu incognoscible, parece preguntar Arendt, la filosofía política volviera a dignificar la existencia misma de una pluralidad de hombres que comparten la tierra en un período limitado de tiempo. Cuánto horror nos habríamos ahorrado. Cuán valiosa habría sido la convivencia propiamente humana, en toda su igualdad y en toda su diversidad. Pero más importante aún, podríamos volver a dimensionar el maravilloso poder creador que acompaña al ser humano, y que se pone en marcha cada vez que decide trazar un nuevo comienzo. Parte de la inédita contribución de esta compilación es el tratamiento de la experiencia cristiana del perdón y la romana de la fundación como ejemplos proverbiales de esta capacidad de romper con el pasado en un esfuerzo por vivir auténticamente el presente. El caso del perdón (que para Arendt es el aporte específicamente político del mensaje de Jesús) es significativo, ya que “consigue establecer un nuevo comienzo allí donde los comienzos parecían haberse hecho imposibles”. El acto fundacional, a su vez, fija un hito que vincula a una comunidad y confiere sentido a su vivencia genuinamente política. En síntesis, en la dinámica de perdonar y fundar, símbolos de la acción propiamente humana, residiría nada menos que la clave que nos permite hablar de libertad.

Si bien el contexto actual es distinto de aquel en el cual escribió la Arendt, su lectura en nuestros días no puede circunscribirse a comprobar que finalmente tenía razón respecto de las recetas ideológicas y totalitarias. La interpretación puede ser muchísimo más viva, si aquellos que tenemos vocación política estamos dispuestos a abandonar ciertos lastres en la aventura de abrir nuevos comienzos.

Link: http://blog.latercera.com/blog/cbellolio/entry/filosofia_y_politica

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: