Archive for 30 mayo 2009

LA JUVENTUD COMO PLACEBO (Maria de los Angeles Fernández)

mayo 30, 2009

Los dejamos con esta columna de la directora de Chile 21 que contradice practicamente todo lo que hemos venido proponiendo en este blog. Pero esa es la idea, abrir el debate:

“Quizás la culpa la tenga, sin querer queriendo, la propia Presidenta Bachelet cuando formuló la consigna de “no repetirse el plato”. Sirvió para inferir que habría una voluntad  presidencial contundente en orden a darle tiraje a la chimenea. Duró poco y se vio obligada a recurrir a los profesionales porque en política, como con el vino, envejecer no es un desmérito y los años constituyen un plus. En un caso, por el manejo y la experiencia y, en el otro, porque mejora el aroma y el sabor.

Paralelamente, los magros resultados de la Democracia Cristiana tras las elecciones municipales y el respaldo obtenido por algunos de sus alcaldes emblemáticos como Orrego y Undurraga, junto con la derrota de Ravinet, llevó a la creencia de que los errores de ese partido se debían a que no incorporaban, en su dirigencia, la vitalidad y el empuje político de los que se supone portadores a los primeros. Los llamados Príncipes, grupo de referencia generacional de los dos alcaldes, llegó a autopercibirse como una especie de generación Obama. Una pretensión no sólo ridícula, sino errónea, tanto por las diferencias culturales y de contextos como porque no puede decirse que la directiva encabezada por Alvear tuviera en su seno a puros carcamales. Es cosa de ver a Micco, a Rincón y a Abedrapo para comprobarlo. Por otra parte, al interior de la UDI, un estamento joven intentó disputar la presidencia del partido teniendo como punta de lanza al diputado Kast. En ambos casos, las mentalidades y adscripciones de dichos grupos  no vienen a suponer necesariamente ni aire fresco, ni amplitud de mente ni nuevas ideas. Algunos son más bien conservadores y lo de jóvenes, a veces, se remite a un asunto meramente biológico: menos canas y más tersura.

El punto es que se ha instalado en el debate público la necesidad de renovar la política y que ésta se podría producir gracias al elixir juvenil. A ello ha contribuido la existencia de grupos como Independientes en Red, liderado por jóvenes que se predican autonomía  pero de los que se sospecha que pudieran estar militando en partidos de derecha si éstos les concedieran el protagonismo que ellos andan buscando. Su discurso de reclamo de espacios suena mucho a una urgente necesidad de introducirse en aquellos dominados por la adultez política, pero sin verdaderas propuestas acerca de cómo ellos podrían cambiar el estado de cosas que cuestionan. No disimulan sus deseos de tomarse el Palacio de Invierno por asalto con una ferocidad que, si no se canaliza bien, puede derivar en lógica de vendetta, lográndose bien el efecto de asociar esta eventualidad más con la Alianza que con la Concertación. La primera, ahora convertida en Coalición por el Cambio promete, de llegar al poder, no sólo un gobierno nacional, sin distinciones ideológicas, sino una verdadera efebocracia que vendría a ser la consagración de jóvenes bien formados, pero inexpertos en las lides de gobierno. El tenor del debate sobre la inscripción automática y el voto voluntario fue útil para conocer la dirección de sus argumentaciones. Es cierto que el hecho de que los jóvenes no se inscriban es un indicador útil para interpretar la fosilización del sistema político, pero no colma la explicación sobre la apatía, que se distribuye de manera desigual. Está suficientemente documentado que la distancia de los jóvenes con la política está influenciada por contextos históricos determinados, no es exclusiva de los jóvenes sino que está más extendida y se ve acentuada por factores estructurales, tal como lo ha documentado el sociólogo Sebastián Madrid.

Sin embargo, era inevitable que este fenómeno no salpicara a los comandos presidenciales. En ambos, por efecto de mímesis, se ha procedido a reclutar a jóvenes de la cantera del voluntariado: Bowen, para el caso de Frei e Irrarázabal, para el caso de Piñera. ¿Qué estarán pensando, al respecto, las juventudes de los partidos políticos que integran ambas coaliciones cuando ellas no son vistas como nichos apetecibles de selección de liderazgos juveniles? Al parecer, hasta el candidato presidencial de la izquierda extraparlamentaria ha caído en la trampa colocando a un joven, de apellido Muñoz, como coordinador de su campaña y al que, siúticamente, la prensa ha comenzado a denominar como el  “Bowen” de Arrate. En este contexto, la irrupción de Marco Enriquez-Ominami se percibe como más auténtica: es él mismo, un hombre joven de treinta y cinco años que, al menos, no está obligado a inocularse juventud por una vía vicaria.

Todas estas situaciones muestran la ambivalente situación que la juventud experimenta en nuestro país. Alabada y apetecida en un sistema político que no la acoge, pero que se ve obligado a recurrir a ella porque aparece como portadora de las bondades regeneradoras que no se ha sabido, o no se ha querido, inyectar de otra manera. Estas aspiraciones, un tanto reduccionistas, pueden generar efectos no buscados. Como bien ha advertido Marcelo Arnold, quien conduce el Observatorio Social de la Vejez y del Envejecimiento de la Universidad de Chile se van instalando, por contraste, prejuicios con nefastas consecuencias para la imagen y expectativas de los más mayores que, paradojalmente, son cada vez más educados, saludables, organizados e informados.

Habrá que observar, como ha planteado un diario de la plaza, si la incorporación de estos jóvenes supone una tendencia más permanente o una mera estrategia comunicacional. Adicionalmente, surgen dos preocupaciones: la primera, preguntarse hasta qué punto este recurso no busca eludir las modificaciones de fondo que están pendientes en el sistema político como la limitación a los mandatos, una nueva ley de partidos, los cambios a la ley de gasto electoral o la necesidad de que más autoridades, especialmente a nivel regional, dependan del voto popular además de, en materia juvenil, superar la lógica del Injuv y elaborar una política pública de juventud así como un plan nacional en la materia y, la segunda, pesquisar cómo el recurso a la juventud está sirviendo para canalizar la crítica a la clase política en nuestro país. En diferentes contextos, la insatisfacción con su comportamiento ha derivado en alternativas de sustitución. Así, son bien conocidas aquellas que postulan el gobierno de los técnicos (pretensión un tanto alicaída en Chile luego de su rol en  el plan Transantiago), de los honestos o de los jueces (como sucedió en Italia). En Chile, se plantea la alternativa de los jóvenes. No sólo puede terminar siendo un placebo sino que revela los déficits de visión estratégica que caracterizan a ciertos sectores de nuestra clase política.”

Link: http://blog.latercera.com/blog/mafernandez/entry/la_juventud_como_placebo

LAVÍN AL SENADO: ¿CUÁL ES LA IDEA?

mayo 28, 2009

por Cristóbal Bellolio (publicado en www.latercera.com el miércoles 27 de mayo)

Joaquín Lavín competirá, parece seguro, por un cupo senatorial en la V región costa. La suma de argumentos en contra de esta movida es tan contundente que no podemos sino lamentar la inconsistencia e incoherencia de su partido.

Partamos por lo básico: Lavín tiene una trayectoria ligada a la ejecución y la gestión. Su capital político fue construido en labores edilicias y el eje de sus campañas ha estado siempre en “los problemas reales de la gente”. En su discurso, los parlamentarios eran aquellos personajes enfrascados en peleas “políticas” alejadas de la realidad. Ahora quiere ser uno de ellos.

A continuación vale la pena preguntarse cuál es la mejor tribuna para construir una plataforma presidencial para el 2013. Tampoco parecen existir dos voces al respecto: El lucimiento de un cargo ministerial es notablemente superior al de un senador. Es cosa de revisar el camino de nuestros dos últimos presidentes: Lagos cosechó aplausos cortando cintas como ministro de Obras Públicas y Bachelet aplanaba consultorios a cargo de Salud  y luego se paseaba en tanques como titular de Defensa. Hoy es otro ministro (Andrés Velasco) el político mejor evaluado. El senado es el cementerio de los elefantes. Pregúntenle a Andrés Zaldívar, Soledad Alvear o Guido Girardi. Por algo Piñera intuyó que había que escapar de ahí.

Pero más importante que todo lo anterior es el rol que jugaría Lavín en un eventual gobierno de la Alianza. A la cabeza de un ministerio empoderado y protagónico que tuviera por misión superar la pobreza en Chile, Lavín habría hecho carne el denominado proyecto popular de la UDI. Nada más auténtico y consecuente con las recientes conclusiones ideológicas de Punta de Tralca. Lo lamentable es que a la hora de aplicar la lógica electoral, el gremialismo deja de ser un partido “especial”, y como todos los demás prefiere asegurar el color del escaño (aunque el diputado RN en carrera sea altamente competente y competitivo) por sobre honrar la vocación política declarada.

Capítulo aparte merece el efecto de su salida de la campaña de Piñera. No creo que se trate de un “daño” notorio, como algunos han pretendido interpretar. Pero sí le resta fortaleza al vínculo del candidato con el partido aliado. Lavín y Piñera han cultivado una relación positiva y complementaria que enriquece a la centroderecha chilena. Y era precisamente Lavín el encargado de transmitir esa simbiosis y hacerla extensiva a los suyos, dotando de mística una campaña que para parte del gremialismo adolece de ella. Todo esto sin siquiera mencionar que con la sagacidad política adquirida, Lavín es mejor vocero que una Cubillos y mejor estratega que un Allamand.

Escuché también a un amigo reflexionando acerca de la “señal” que la UDI enviaría a sus socios de RN. Los primeros darían por perdida la presidencial y por tanto les resultaría imperativo fortalecer la lista parlamentaria. En ese escenario tendría poca justificación que Lavín se quedara esperando un cargo en un gobierno que jamás llegaría. Si esta especulación tiene visos de realidad, entonces la jugada de la UDI tiene racionalidad política y el comando piñerista debería preocuparse. Si no pasa de ser una teoría conspirativa de poca monta, entonces por favor que alguien me explique cuál es la idea.

Link: http://blog.latercera.com/blog/cbellolio/entry/lav%C3%ADn_cu%C3%A1l_es_la_idea

INDEPENDIENTES EN RED (Axel Kaiser)

mayo 26, 2009

Los dejamos con esta columna de Axel Kaiser publicada ayer lunes 25 de mayo en el Diario Financiero:

“Independientes en Red ha anunciado que dejará de ser espectador para convertirse en actor político. En otras palabras, ha declarado públicamente que aspira al poder. (Ya enseñó Weber que la política es una actividad que busca dirigir o influir en la dirección del Estado).

La idea tiene serias posibilidades de ser exitosa dada la oligarquización y creciente obsolescencia de la derecha tradicional y la juventud y capacidad de quienes integran este grupo. Sin embrago, también corre el riesgo de derivar en un fracaso. Y las razones son varias.

En primer lugar, no es un misterio que muchos de quienes integran Independientes en Red (IR) tienen lazos directos con partidos de derecha tradicionales, lo que podría terminar convirtiéndolo en un instrumento al servicio de los mismos de siempre. En segundo lugar, existe el grave riesgo de que este movimiento termine siendo algo así como un PPD de derecha. Es decir, una agrupación con pretensiones de poder, pero carente de todo contenido -la simpatía de algunos de sus integrantes por el socialista Marcos Enríquez Ominami no es un buen síntoma. Es lo que ocurre cuando se toman por ideas cosas que no son más que eslóganes, como el famoso lema del cambio. Este no puede constituir eje programático de movimiento político alguno, pues se agota en el instante mismo en que se consigue el poder pasando automáticamente a ser patrimonio del grupo excluido de él.

Para justificar la continuidad en el poder, a la que obviamente también aspira este nuevo movimiento político, se necesita mucho más. Se requiere del desarrollo de una filosofía política, esto es, de una serie de ideas fuerza que respondan a la pregunta fundamental de cómo debiéramos vivir en sociedad, algo históricamente ausente en la derecha tradicional.

IR debe dar respuestas a esas preguntas ofreciendo una novedosa propuesta de futuro. El progreso debería ser una de sus banderas, junto con las ideas de orden, libertad y decencia pública. Para ello deben romper con la fatal costumbre, típica de la mentalidad productivista de la derecha chilena, de despreciar la cultura generando, como diría Gramsci, sus propios intelectuales orgánicos. Si hay algo que se puede aprender del progresismo de izquierda en el mundo es precisamente que sin intelectuales encargados de difundir y conferir prestigio a ciertas ideas –y desacreditar otras-, no se llega muy lejos en la lucha por el poder.

Independientes en Red puede convertirse en el primer referente de progreso de centroderecha en Chile, basado en la libertad individual -que el progresismo de izquierda sólo reconoce en cuestiones valóricas- el Estado de Derecho, el orden y la decencia pública. Si entra en la lucha por el poder debe hacerlo con todo, sin ambigüedades que pulvericen el entusiasmo que inicialmente puedan despertar en esa mayoría de desencantados ansiosos de una centroderecha nueva, sin carga histórica culposa y dispuesta a pararse frente a la centroizquierda de manera orgullosa, decidida y cuando sea necesario, frontal. ¿Serán capaces de elaborar un auténtico proyecto de centro derecha liberal y jugársela a fondo?

Quedamos a la expectativa.”

Link: http://www.df.cl/dfs/columnistas/axel_kaiser.html

ALGO HICIMOS MAL (Oscar Arias)

mayo 20, 2009

Archivo:OscarArias.jpg

Los dejamos con una potente intervención del presidente de Costa Rica y Nobel de la Paz Oscar Arias, pronunciada el 18 de abril en la reciente Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago. Agradecemos a Ignacio Naudon el reenvío…

“Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda. y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.

También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur -en cuestión de 35 ó 40 años- es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo -en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día- y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo…), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo. Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones”. Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que ” la verdad es que enriquecerse es glorioso”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.”

ES LA RENOVACIÓN, ESTÚPIDO

mayo 12, 2009

por Cristóbal Bellolio (publicado hoy martes 12 en La Tercera)

No es acerca de más Estado o más Mercado. No es siquiera sobre alternancia en el poder. “Es la renovación, estúpido”, diríamos parafraseando a James Carville. A estas alturas de la carrera presidencial, podemos sostener que ya existe un eje semántico instalado respecto al cual todos los proyectos deberán definirse. Desafía todos los escenarios previsibles y casi nadie lo vio venir. Pero para aquellos que venimos escribiendo desde hace un buen tiempo sobre la necesidad de oxigenar la política chilena, es una excelente noticia. Pero al mismo tiempo nos obliga a profundizar en el concepto y sus implicancias.

La principal pregunta apunta a la credibilidad de los candidatos a la hora de encarnar la renovación. Aunque Eduardo Frei haya dado un golpe audaz al designar a un joven de 27 años como coordinador de su campaña, y a renglón seguido haya sido simbólicamente imitado por el comando de Piñera, es evidente que Marco Enríquez-Ominami corre con ventaja en esta cancha. La razón es sencilla: Marco no necesita renovarse, porque representa la renovación. La Concertación y la Alianza son fuerzas políticas en diálogo desde hace veinte años. Es inverosímil pretender que de la noche a la mañana entiendan la profundidad del fenómeno más allá de la movida contingente o efectista. Algunos todavía no comprenden que el ciclo de vida es inexorable: Lo viejo da paso a lo nuevo. La intención de Andrés Zaldívar de postular nuevamente al Senado, en este contexto y a modo de ejemplo, resulta casi impúdica.

Pero aventurémonos a definir qué entendemos constructivamente por renovación, más allá de la negación de lo antiguo. No podemos darnos por satisfechos si sólo aspiramos a cambiar rostros arrugados por rostros frescos y lozanos. En las juventudes políticas abundan las caras nuevas que adoptan el mismo discurso ideológico de sus padres y abuelos. No hay mucho de renovación sustantiva en ellos, más allá de lo que diga el carnet de identidad. La verdadera apuesta es que la renovación de caras implique también nuevos estilos y nuevos contenidos para la política chilena. Y Marco, a mi juicio, juega en esa línea. En la forma, un tipo de comunicación transversal que aboga por el debate y la competencia abierta. En el fondo, una serie de temas vanguardistas ignorados por la clase política tradicional. En este último sentido se conecta mejor que los demás candidatos con el perfil valórico de las nuevas generaciones, bastante celosas de su libertad individual. Es notorio que un programa de gobierno no se sustenta en el matrimonio homosexual ni en la despenalización del aborto o la marihuana, pero al menos revitaliza la agenda pública. Si luego se agrega desarrollo sustentable, conectividad y globalización, estamos ya en tierra derecha en los contenidos del siglo XXI.

Los problemas de la candidatura de Marco Enríquez-Ominami son de otra índole. Aquellos que sólo ven populismo y farándula se equivocan rotundamente. Su principal desafío es dejar de ser el personaje del momento y construir en torno a su figura una cierta institucionalidad que sobreviva a diciembre de 2009. Debe entonces tomar una decisión trascendental: O encabeza la creación de un movimiento político distinto de la Concertación que organice este impulso generacional y rompa definitivamente la herencia divisoria del pasado, o bien, después de la eventual derrota de Frei, impulsa junto a Orrego y compañía un ambicioso programa de jubilación anticipada con el fin de refundar seriamente la Concertación. En el otro lado del espectro la discusión no es muy distinta. Quienes se empoderen en la cancha de la renovación quedarán perfectamente habilitados para reclamar el protagonismo en sus respectivos sectores, favorecidos en ese entonces con la aplicación de la inscripción automática y el voto voluntario.

Link: http://papeldigital.info/lt/edicion.html?20090512010042

http://blog.latercera.com/blog/cbellolio/entry/es_la_renovaci%C3%B3n_est%C3%BApido

SI ESTO ES SOBRE UN CANDIDATO, ENTONCES NOS MATARON LOS SUEÑOS

mayo 8, 2009
A continuación los dejamos con una nota escrita por nuestro amigo y viejo aliado en la Opción Independiente, Pablo Alfaro Palominos, que grafica el sentimiento de un grupo de jóvenes que ven en la entrada de Sebastián Bowen a la campaña de Frei una oportunidad para involucrarse de manera activa en la política nacional:
“Pensar que apoyar a Frei significa creer que la Concerta está la raja y que Frei la lleva 100%, es ingenuo. Conservamos un profundo sentido de crítica y desconcento, porque las cosas pueden y deben hacerse mucho mejor. SI, NOS CUESTA TOMAR LA OPCION de apoyar a Frei, porque hay cosas que nos molestan, nos dan rabia y nos indignan. Sin embargo, optamos por quien humildemente creemos tiene el mayor potencial de representar los valores de la solidaridad y la equidad. No llegamos a sumarnos a una candidatura, ni solamente a poner nuestra firma y nuestra cara para un candidato, ¡llegamos aquí a molestar, a criticar, y sobre todo a soñar, trabajar y construir un Gobierno!

Respetamos profundamente a quienes, buscando los mismos valores, eligen otras opciones: ¡no somos tan distintos, esperamos trabajar juntos en el futuro! Estamos cansados de las antiguas divisiones, pero ¡no tenemos mala memoria! Sencillamente, hemos crecido en democracia y estamos seguros que, sin olvidar, podemos construir un país de mayor diálogo y construcción conjunta. Mucho mejor sería el país con juventud a ambos lados de la cancha, ¡con un diálogo más abierto!. Y los que apoyan a Enríquez-Ominami… no creo que pensemos tan diferente, solamente estamos eligiendo caminos disintos.

Hemos elegido nuestra opción, pero ¡no estamos para marcar el paso!, ¡no estamos para ser utilizados!. Estamos conscientes de los riesgos y peligros, porque ¡no somos huevones! ¿Van a intentar utilizarnos? Quienes lo desean pueden intentarlo, pero ¡NO LO PERMITIREMOS! Hemos llegado acá sin pedir permiso, pues luego de cansarnos de esperar, hemos aprendido que los espacios no se dan, ¡se toman! Sí, también reconocemos los espacios otorgados, pero no nos dormiremos, ¡no nos confundiremos!

Nuestro norte es claro porque nadie nos puede contar cuentos. Conocemos los dolores y las penas, las alegrías y las esperanzas de Chile. Las hemos vivido en carne propia y a través de otros. El mejor Gobierno: más y mejor trabajo, educación, salud y vivienda. Generar todas las instancias para que Chile salga adelante internacionalmente.

No le tememos a las discusiones pendientes: si queremos mejores servicios públicos, debemos acordar expectativas, conversar de impuestos y modernizar el Estado. Si queremos mejor educación, hay que revisar el estatuto docente y la formación inicial docente. Si no estamos contentos con nuestra Constitución, revisémosla. Nos aburrimos de los tabúes y no estamos para complacer a nadie, porque tenemos claro nuestro compromiso y repudiamos a los que se acomodaron y apernaron: nos debemos a nosotros mismos, a nuestras familias (actuales y futuras) y solidariamente a todos los chilenos, especialmente a quienes se encuentran en situación de necesidad.

Todos podemos contribuir. Si nos enfocamos solamente en “un candidato”, entonces nos mataron los sueños y perdimos la guerra. Sì, porque nuestra apuesta no es más ni menos que construir un país verdaderamente justo y solidario, donde todos tengamos cabida, que sea capaz de crecer fuerte y MÁS equitativamente. Y… ¿les cuento algo? eso no lo vamos a lograr con 4 años de Frei, ni con 4 años de Piñera o Enríquez-Ominami o el que sea. Por eso, nuestra primera contribución es con nuestros proyectos de vida personales. Haciendo bien nuestro trabajo, aprovechando si tenemos la oportunidad de estudiar, siempre intentando aportar algo más al bienestar de los demás. Luego, compartir nuestras ideas y experiencias con amigos, compañeros de trabajo, familia. Y, finalmente, los que quieran, participando en campañas, actividades, etc. ¡No es menos importante, pero de poco vale si no perseveramos en lo demàs!

Nuestro primer campo de batalla hacia una mejor sociedad es nuesta vida diaria y nuestros proyectos personales, pero conocemos la importancia de la política y estamos involucrados, trabajando, despiertos, atentos y en movimiento. Estamos descontentos y llenos de críticas, y tomamos esta opción sin abdicar ni una milésima nuestros deseos de cambio. No somos confrontacionales: presentamos nuestra opción con humildad, pero con convicción. Hoy no solo estamos apoyando un candidato, sino armando un Gobierno. No solo armando un Gobierno, sino construyendo el Chile que soñamos.”

Link: http://www.facebook.com/home.php#/note.php?note_id=95108534026&ref=nf

UN NUEVO MOVIMIENTO POLÍTICO PARA CHILE

mayo 5, 2009

por Cristóbal Bellolio y Daniel Brieba (publicada en La Nación el lunes 4 de mayo)

El pasado sábado 25 de abril Independientes en Red decidió dejar de ser espectador y pasar a ser jugador. En nuestra corta vida hemos participado activamente en el debate acerca de cómo oxigenar la política chilena, pero nos ha llegado el momento de abandonar la mera opinión y pasar a la acción. Más allá de las certezas, nos lanzamos a la construcción de un proyecto político de largo plazo que pretende ofrecerle a Chile nuevas y mejores alternativas para el futuro. Hoy nuestro país pide a gritos una renovación en las caras, los contenidos y los estilos de hacer política. Independientes en Red es uno de los portadores de ese grito desesperado.

Si el diagnóstico no fuese crítico, no estaríamos dando este paso. La estructura de división política que hemos heredado de nuestros padres y abuelos sencillamente no nos interpreta. Reconociendo la deuda que tenemos con aquellas generaciones que reconstruyeron los cimientos económicos de Chile y que luego recuperaron la democracia y las libertades públicas, hoy estamos convencidos de la necesidad de incorporar la fuerza y las ideas de una generación que mire hacia los próximos treinta años y no se quede pegada en los treinta recién pasados. Lejos de negar lo que se ha hecho, queremos trabajar desde y no contra el legado de la historia. Pero los desafíos del siglo XXI requieren una agenda política para el siglo XXI. Y creemos honestamente que parte del actual sistema está añejo para comportarse a la altura. El Chile que vivimos hoy es radicalmente distinto al de las últimas décadas y necesita una mejor comprensión que la que hoy hacen los actores políticos tradicionales.

¿Por qué Independientes en Red puede colaborar en la construcción de la casa de todos los chilenos? La primera razón es netamente generacional: Compartimos los códigos culturales del Chile emergente, más horizontal y empoderado, comunicado virtualmente, celoso de su libertad pero al mismo tiempo igualitario y meritocrático. Independientes en Red no necesita “renovarse”, porque “es” la renovación. La segunda razón es relativamente ideológica: instintivamente nos ubicamos en un espacio que actualmente no está copado, un centro de ideario liberal y marcada preocupación social, que se constituya en una voz original que ensanche la agenda pública y se coloque a la vanguardia de la modernización. La tercera razón es, sin duda, histórica: a Chile le llora un referente político que no cargue con la sombra del pasado. En cambio, en Independientes en Red la gran mayoría ni siquiera alcanzó a votar en el plebiscito de 1988. Somos savia nueva que no carga con mochilas afectivas ni reacciona de piel por rencor ni desconfianza. El proceso que se inicia ahora no estará exento de dificultades. El estereotipo fácil de los modelos tradicionales, las naturales diferencias que surgirán en las definiciones programáticas, los sacrificios personales que están implícitos en la decisión de entrar a la cancha, sin siquiera mencionar las oportunidades que se abren en un año electoral. Pero no abandonaremos la empresa, porque nace de una convicción profunda que trasciende la contingencia. Nuestra vocación de participar está íntimamente ligada a la comprensión de la política como ese espacio que se crea entre hombres y mujeres, donde conversamos sobre los asuntos públicos entre iguales, y en el cual cada comienzo, cada fundación, cada nacimiento, sencillo y radical a la vez, cifra nuevas esperanzas y abre nuevos caminos que hasta entonces no existían.

Link: http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20090503/pags/20090503194452.html

http://blog.latercera.com/blog/cbellolio/entry/un_nuevo_movimiento_pol%C3%ADtico_para

HORA DE ENTRAR A LA CANCHA

mayo 1, 2009

por Juan Pablo Halpern y Juan Carlos Jobet (publicada el miércoles 29 de abril en La Segunda)

Al igual que la vida, la política también tiene sus ciclos, y en la política chilena el ciclo actual está llegando a su fin. A pesar de que este gobierno se inició bajo la promesa de una renovación, los intentos han sido frenados por constantes disputas de poder y el choque de intereses individuales de dirigentes que no tienen ni la iniciativa ni los incentivos para proponer verdaderos cambios al status quo.

En los últimos años se han organizado diferentes movimientos ciudadanos con el interés común de aportar al debate público desde una tribuna distinta de los actores tradicionales. Y para nadie es novedad que la razón que los reúne, al margen de las instancias clásicas, fluye del grito desesperado de una mayoría que se ve alienada por formas y estilos añejos de una clase política que se preocupa más de su destino que de los destinos de quienes los han elegido.

Basta ver como la población se molesta con esas infantiles peleas que se repiten periódicamente en las cúpulas de ambas coaliciones, para reconocer que la actual generación de políticos que dirige a Chile -y con ellos ciertos rasgos de su forma de hacer política- está en su ocaso. No es un tema de edad ni de colores políticos, sino de hábitos y estilos que han pasado a ser intolerables por una generación cada vez más empoderada y consciente de sus derechos y oportunidades.

Convocados por la misma razón hace más de un año en Independientes en Red se reunieron los sueños y energías de muchos hombres y mujeres que sienten la necesidad de contribuir con su esfuerzo y capacidad al progreso de Chile, pero que al igual que muchos otros decide hacerlo desde aquellas veredas que le son familiares y que le permiten mantener el confort y la seguridad acostumbrada.

Sin embargo y al corto andar la experiencia nos reveló que hay que dejar la trinchera para dar la gran batalla: Mejorar la calidad de la política chilena, renovando liderazgos y estilos, para así lograr materializar los cambios que Chile necesita y crear espacios que convoquen a más chilenos en la construcción del país que soñamos.

Hoy Chile necesita una contribución ideológica y programática distinta, que no cargue con el lastre afectivo de los últimos 30 años, que represente a aquel sector de la población que ha sido alienado de la política, y que logre identificar a todos quienes alguna vez quisieron o quieran participar en ella.

Claramente no fueron los miembros de Independientes en Red quienes descubrieron la necesidad de renovar la política, pero hace unos días ellos asumieron que el cambio no se logrará desde la tribuna, ni menos con los mismoS jugadores, pues sin lugar a dudas, se necesita con urgencia de una manera novedosa y descontaminada de actuar, una nueva alternativa abierta a la ciudadanía y confiada en la democracia.

Por que reconocieron que deben hacerse cargo del futuro de Chile, y que deben hacerlo ahora, los miembros de ese movimiento ciudadano se han lanzado a la construcción de un nuevo proyecto político, común y de largo plazo, que busca ser portador de una nueva mirada, una que se preocupa de las próximas décadas y no sólo de los siguientes 4 años.

Un país no puede ser construido desde la tribuna, y por eso nos parece que es hora de saltar a la cancha, pero no para jugar el juego de otros, sino para cambiar de una vez por todas las formas de jugar.

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