LA LUNA DE MIEL DE BOWEN

por Cristóbal Bellolio B. (publicada en la Revista City de junio 2009)

Nota: La siguiente columna fue escrita en el mes de abril del presente año, pero recién publicada este mes.

El candidato presidencial de la Concertación acaba de dar un golpe inesperado, poniendo a la cabeza de su campaña a un joven de 27 años sin mayor experiencia política. Y si bien todos parecen estar de acuerdo en que la jugada constituye un riesgo, la mayoría cree que se trata de uno bien tomado, en tiempos en los cuales Chile pide a gritos una renovación en las caras de la política.

La pregunta que viene a continuación es obvia: ¿Podrá Sebastián Bowen hacer cambios sustanciales en la manera en que operan los políticos tradicionales? ¿Bastará su carisma para movilizar personas e instituciones ancladas a prácticas viejas y mal evaluadas por la ciudadanía? El mismo Bowen ha respondido que su designación es sólo un primer paso, y que difícilmente podrá revertir por sí sólo el desprestigio enorme de la clase política y en particular de la Concertación.

Pero más allá de acotar las expectativas, lo que siempre es importante, lo llamativo es que el nuevo generalísimo de Frei tendrá poco tiempo para demostrar por qué su ingreso significa al mismo tiempo la entrada de una generación que hace las cosas distinto. Si se cuida demasiado de no romper huevos para evitar la irritación de algunas facciones, puede que pase su cuarto de hora y finalmente sea identificado por la opinión pública como “uno más” de la Concertación de siempre. Bowen tiene hoy la oportunidad de dar algunos golpes con más libertad y soltura que nunca, probablemente con más autonomía que la que tendrá en unos meses más. En efecto, parte su tarea con una especie de “cuenta de ahorro” relativamente abultada: Su perfil social, su juventud, su mirada transparente, incluso la mera novedad. Pero no es una “cuenta de ahorro” para guardar, sino para jugar. Si la guarda la irá perdiendo poco a poco. Si la juega existen dos posibilidades: La puede perder, pero también puede ganar el doble o el triple, haciéndole un tremendo bien a la política chilena.

Esta es la “luna de miel” de Bowen. Los periodistas califican así a la primera etapa de los presidentes, generalmente los primeros meses de su administración. La presidenta Bachelet tuvo una muy corta, dicen, porque los secundarios se encargaron de interrumpirla ruidosamente, desnudando de paso ciertas falencias en la composición del equipo de gobierno. En Estados Unidos Barack Obama parece estirar la cuerda para que la suya no acabe. Pero lo importante es que se ha encargado de usar los altos grados de popularidad que disponía previamente a la elección en función de sus objetivos transformadores. Recorre el mundo tratando a los demás países de “socios” (algo inédito en los últimos años de política exterior norteamericana) y recientemente levantó la restricción de viajar a Cuba junto a la liberalización del envío de  remesas a la isla. Esta última medida le valió fuertes críticas de los dirigentes cubano-americanos, pero Obama entiende bien que este es el momento de dar pasos valientes aunque levanten polvareda. Nunca estará mejor habilitado que ahora para hacerlo.

Eduardo Frei ya movió sus piezas. No puede echarse para atrás ahora. Eso empodera a Bowen. Si como se dice en buen chileno, “le hacen la cama”, el joven coordinador de la campaña pateará la mesa y en ese instante se acabará todo olorcillo a renovación. Tiene la sartén por el mango. Y poco tiempo para actuar. Ahora es cuando.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: