PROGRE TÚ, PROGRE YO

por Francisco Javier Díaz (publicado en Revista Qué Pasa, viernes 21 de agosto)

¿Soy progresista? ¿Eres progresista, o más bien eres suficientemente progresista? La cuestión parece ser un asunto de grados, no una clasificación binaria. Porque si todos son, nadie realmente lo es. ¿Existe un antónimo? ¿Puede alguien preferir el retroceso antes que el progreso, ser retrocesista en vez de progresista?

El concepto se revela mejor cuando se acude a los antecedentes históricos. Los progresistas se oponen a los conservadores, a los que se conforman y defienden el statu quo. En distintos países se aprecia una tendencia política que aboga por los cambios, por el fin de los privilegios, por ampliar las libertades, por la igualdad, por el avance del país hacia mayores estadios de desarrollo y justicia social. Grupos que se enfrentan a la clase dominante, tanto en lo económico, en lo político y en lo social. En el siglo XVIII, progresismo como sinónimo de ilustración en oposición a verdades divinas. En el XIX, democracia, instituciones, libertades personales. En el XX, clase, justicia social, new deal, el Estado como promotor del desarrollo y el bien común. En el XXI, todo lo anterior más protección ambiental.

Pero los progresistas también son pragmáticos. Amantes del avance continuo más que del salto repentino. Como decía el gran Alberdi, “los pueblos, como los hombres, no tienen alas: hacen su jornada de a pie y paso a paso”. El progresista desconfía del populista, del ilusionista, del demagogo. Pesimistas en la razón, optimistas en la voluntad. “¿Funciona eso? ¿Tienes datos para afirmarlo?” son las primeras dos preguntas de todo progresista en un gobierno. El resto es cháchara. La legitimidad de lo logrado es la mejor carta de presentación.

En general, se ubican en la centroizquierda. Socialdemócratas, laboristas, socialcristianos. Hay también grandes liberales progresistas. Obama es un ícono de este movimiento. Pero también hay conservadores en la izquierda. De partida, todos aquellos que en nombre de la igualdad se olvidaron de la libertad. ¿Usted se puso autoritario? Neeext. Usted no es progresista. Pero hay un conservadurismo más sutil en la izquierda, uno de tipo paternal, no autoritario. Aquel que aún no se atreve a dar rienda suelta al poder de las personas. Aquellos que no entienden que los fines siguen siendo los mismos fines colectivos de antes, pero que la medida se construye a partir del individuo. En definitiva, el progresismo lo que hace es fusionar en una misma idea política las dos grandes narrativas justicieras de los siglos XIX y XX, la liberal y la socialista. Fines socialistas, método individual. Pragmatismo, justicia social y plena libertad. Empiria, sudor y lágrimas. Arriba los progresistas.

Link: http://www.quepasa.cl/articulo/20_614_9.html

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