CEP: CUIDADO, SEBASTIÁN

por Daniel Brieba

Es cierto, la encuesta CEP de la semana pasada dio varios motivos para celebrar a Piñera y su comando: detuvo la caída en intención de voto, revirtió la baja que había tenido en varios atributos claves, alargó su diferencia en primera y segunda vuelta respecto a Frei (aun si en ambos casos el cambio no alcanza a ser estadísticamente significativo) y, por último, su primer lugar es simbólico pues nunca un candidato presidencial que a 100 días de la elección lideraba en la CEP ha perdido la elección. No obstante todo esto, hay buenas razones para dudar de que Piñera pueda mirar el futuro con la calma usualmente asociada a posiciones de liderato. A pesar de los infinitos problemas del comando de Frei, de los mixtos recuerdos de él como Presidente y de su propia falta de carisma, sigue siendo un candidato sumamente competitivo que sigue respirándole en el cuello a Piñera y que, crucialmente y a pesar de lo que las encuestas han mostrado hasta aquí, puede aun superarlo. Veamos por qué.

En primer lugar, la suma de Frei más Marco Enríquez-Ominami (ME-O) suma 45%, contra el 37% de Piñera; si sumamos el 2% de Arrate y Navarro a ‘la izquierda’ y el 1% de Zaldívar a ‘la derecha’, quedarían 47% contra 38%- es decir, una diferencia de 9 puntos en primera vuelta a favor de la izquierda. Por ende, por primera vez desde 1990, el candidato que ganaría la primera vuelta no cuenta con la tranquilidad que los votos de su sector, sumados, son más que los del bando contrario. Esto sugiere una segunda vuelta de alto riesgo para Piñera.

Sin embargo, la CEP muestra que los votos de Marco no se pueden sumar automáticamente a Frei: a diferencia del dúo Piñera-Lavín el 2005, que compitió bajo el alero común de la Alianza, la lucha entre Frei y ME-O se da bajo el signo de un quiebre explícito en las relaciones y sin el manto unificador de la Concertación en el trasfondo. Concordantemente, la CEP muestra que los votos de ME-O se irían en un 45% a Frei, en un 20% a Piñera y en un 35% a los blancos, nulos o indecisos, y es esto lo que permite a Piñera ganar la 2ª vuelta por 3 puntos. Parece un argumento contundente, pero hagamos un poco de historia: en septiembre del 2005, confrontados en la CEP de entonces con una eventual definición entre Bachelet y Piñera, un 54% de los votantes de Lavín decía que votaría por Piñera, un 28% por Bachelet y un 18% estaba indeciso. Si bien ahora hay más indecisos, el reparto de votos en ambas ocasiones- gruesamente, de 2 a 1 a favor del candidato del mismo sector ideológico- es muy similar. Y sin embargo, sabemos lo que pasó en diciembre del 2005: aproximadamente ¡el 90%! de los votos de Lavín fueron a dar a Piñera. Una vez recibido el apoyo explícito de Lavín, y confrontados una vez más a las demandas de las lealtades afectivas y tradicionales por la Alianza y la Concertación, los votantes del candidato de la UDI en su enorme mayoría se cuadraron con su propio sector. ¿Por qué no podría pasar lo mismo en esta pasada, una vez que Marco- como parece más probable- quede en el camino? ¿No es acaso muy posible que, en el momento de la verdad, ‘cruzar la vereda’ sea una experiencia demasiado difícil, y el grueso de los ‘marquistas’ acepte- resignadamente quizás- votar por Frei?

Aquí aparece una segunda objeción: se dice que el voto de MEO es joven y transversal, y no responde al perfil ideológico tradicional que divide a los chilenos entre izquierda, centro y derecha. La suya sería una voz generacional y renovadora antes que ideológica y partidista. Puede ser cierto- no cabe duda que su voto es mucho más joven que el de Frei, el único candidato cuya intención de voto crece con la edad del encuestado- pero la misma CEP muestra que los electores ven a ambos como ideológicamente similares: marcan 4,2 y 4,3 en la pregunta de posicionamiento ideológico, con 1 siendo la izquierda y 10 la derecha, mientras Piñera marca 8,3. Más importante aun, el perfil ideológico de los votantes de cada cual es sorprendentemente parecido: como se observa en la tabla de abajo, la composición del electorado de ambos candidatos es casi idéntica en términos de su proporción de gente de izquierda, centro, derecha e independientes. En cambio, se observa que el electorado de Piñera tiene una composición muy distinta, mucho más sesgada hacia la derecha. Claramente, entonces, ME-O y Frei se están disputando tanto el mismo espacio ideológico como el mismo electorado, lo cual debiera dificultar que en un eventual escenario de 2ª vuelta entre Frei y Piñera, el segundo logre capturar una gran cantidad de votos de ME-O.

Composición de los votos de Piñera, Frei y Enríquez-Ominami según procedencia ideológica

 

Derecha (25% del electorado)

Centro (14%)

Izquierda (25%)

Independientes y No Contesta (36%)

Total

Piñera

45.4%

13.5%

5.6%

35.6%

100%

Frei

9.1%

14.5%

39.6%

36.8%

100%

ME-O

8.6%

15.1%

35.9%

40.5%

100%

Fuente: Elaboración propia a partir de encuesta CEP Septiembre 2009 (lámina 102). Nota: Sólo se consideran los votantes que manifiestan intención de voto por algún candidato.

En suma, porque la suma de candidatos ‘de izquierda’ aventajan por los mismos 8 o 9 puntos que en septiembre de 2005 a los candidatos ‘de derecha’ en un escenario de primera vuelta; porque la encuesta puede estar sobreestimando, al igual que a estas alturas en 2005, la cantidad de gente que en el día de la elección efectivamente ‘se cruzará de bando’; y porque el perfil ideológico de Frei y Enríquez-Ominami y aun más de sus respectivos votantes es marcadamente similar, Frei está aun muy lejos de haber perdido esta elección. Este análisis sugiere que la estrategia obvia para él es hacer lo posible por no antagonizar el electorado de ME-O en primera vuelta, idealmente conseguir su apoyo explícito después de ello y luego polarizar lo más posible la elección en segunda para traer a flor de piel la guerra de afectos y lealtades entre Concertación y derecha que este padrón envejecido trae aun consigo, aumentando así los costos psicológicos para los votantes de ME-O de apoyar a Piñera. La estrategia de este último, de ser así, es clara: lejos de apernarse en su nicho actual, Piñera en segunda vuelta deberá evitar a toda costa caer en esa polarización y deberá apelar al voto comparativamente joven y educado de ME-O con un mensaje propositivo, alegre y de futuro. Si en cambio se confía o antagoniza a dicho electorado, el quinto gobierno consecutivo de la Concertación perfectamente podría ser la consecuencia.

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5 comentarios to “CEP: CUIDADO, SEBASTIÁN”

  1. francisco eichholz Says:

    Recién conozco este blog y me ha parecido muy bueno. Lo recomendaré. Ustedes seguro conocen a mi hermano. Yo soy de otro bando, me encuentro entre aquellos agraciados cuyo voto -hoy de MEO- será solicitados con ahínco por los bandos antiguos.

    Concuerdo con el análisis. La estrategia de Piñera, eso sí, debiese ser desarrollada con mucho más que lo indicado en la columna. Yo escribí hace unos días la que en mi opinión debiese seguir Frei. Pueden verla en mi blog. Si se animan a hacer un comentario, mucho mejor. Ni decir si quieren recomendar el blog, que estrené hace dos semanas.

    Yo he trabajado en estos temas, así es que eso al menos, además del conocimiento de mi hermano, tenemos en común.

    Un saludo y ánimo hacia adelante, efectivamente Piñera no la tiene fácil.

  2. vozyvoto Says:

    Estimado, muchas gracias por el comentario. Recomendaremos tu blog, también lo he visitado. Un abrazo y estamos en contacto…

  3. Daniel Brieba Says:

    Me sumo a las palabras de Cristóbal, y sólo agregar Francisco que me parece que estoy en el mismo ‘bando’ que tú, al menos hasta ahora. Concuerdo también con que Piñera debiera tener una estrategia integral para la segunda vuelta, donde tendrá que hacer gestos decididos hacia el mundo que representa ME-O.

  4. Tomás Fernandez Says:

    Estimados. Mi opinión sobre la candidatura presidencial es que Piñera, debe negociar con los ciudadanos independientes. Más que pensar que Meo pudiera decidir algo, es la gente que no apoya a ningún político, que es la mayoría la que decidirá la elección. Si ven que Piñera solo se rodea de los 2 partidos de la Coalición , más Flores, la tendrá muy dura para el alectorado, si por el contrario el busca alguna alianza con movimientos ciudadanos independientes y da garantias de gobernabilidad plural, ganará.
    Me atrevería a plantear que mientras más rápido lo haga, incluso es posible que gane en primera vuelta. Todo dependerá de un discurso más ciudadano.

  5. Daniel Brieba Says:

    Estimado Tomás, gracias por el comentario. Personalmente, creo que si Piñera y Frei pasan a segunda vuelta será la gente que votó por ME-O, no Marco personalmente (aunque igual él importa), los que inclinarán la balanza. Esto, ya que la gran mayoría de la gente a estas alturas ya sí manifiesta preferencia por algún candidato- quedan pocos indecisos a los cuales echar mano. No me queda claro en quién estás pensando al hablar de alianzas con ‘movimientos ciudadanos independientes’ (e.g. ¿Ciclistas Furiosos?); no conozco a ninguno que le pudiese dar el caudal de votos que va a necesitar. Otra cosa es que su discurso apele a personas ‘independientes’, que ‘ciudadanice’ la campaña para tratar de salirse de la sombra de la Alianza, y que dé muestras concretas de que gobernará pluralmente. En todo eso sí estamos de acuerdo, aunque Piñera dependerá para lo segundo y lo tercero de los grados de libertad que la UDI le conceda (o él se arriesgue a tomar sin pedir permiso).

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