PROMESAS DE CAMPAÑA

por Cristóbal Bellolio

Cuando en plena campaña se le consultó puntualmente por el proyecto termoeléctrico de Barrancones en la región de Coquimbo, el entonces candidato Sebastián Piñera fue categórico en su rechazo. Sólo después relativizó el punto: “Me voy a oponer a todas las plantas termoeléctricas que afecten gravemente contra la naturaleza, las comunidades o la calidad de vida”. Ayer, de los 19 miembros del COREMA, sus 15 hombres de plena confianza dieron el vamos a una iniciativa que, a juicio de los entendidos, contamina seriamente una de las reservas naturales de mayor biodiversidad del territorio chileno. El gobierno deberá que explicar por qué considera que en este caso el medioambiente no resulta “gravemente” afectado, o en caso contrario, por qué cambió de opinión al respecto. La Moneda puede también sostener que no fue estrictamente una promesa, pero así contradice el criterio que fijó para interpretar la encuesta CASEN: lo que vale es el titular, no la letra chica.

La opinión pública puede ver en este episodio un nuevo problema de credibilidad, gatillado esta vez no por conflictos de interés sino por posiciones asumidas en la campaña. El Presidente podría haber dicho entonces que iba a respetar los conductos institucionales respectivos, pero prefirió involucrarse en el tema dando la sensación que finalmente todo depende de su discrecionalidad.

Con la euforia colectiva desatada con la noticia de los mineros, es probable que los costos políticos por este supuesto incumplimiento sean bajos, lo que no es positivo desde la óptica de la transparencia y la rendición de cuentas de nuestros representantes.

Aunque todavía el proyecto debe pasar por la CONAMA y por el propio Presidente, tiene poco sentido esperar la instancia centralizada para hacer lo que pudo hacerse en la región. Queda, sin embargo, la posibilidad de que la presión del movimiento ciudadano que se ha creado en torno a la defensa de Punta de Choros haga que el primer mandatario quiera reservarse para última instancia, con el efecto mediático que implica, el cumplimiento cabal de algo que en su momento se pareció bastante a una promesa.

Anuncios

8 comentarios to “PROMESAS DE CAMPAÑA”

  1. Raimundo Mackenna Says:

    Pienso que para la mayoría de los jóvenes que le dimos su confianza en las elecciones, es el momento preciso para que Piñera responda a nuestro voto. En pocos temas de país (lo que no es bueno) gran parte de la juventud se moviliza y comienza a dar una opinión o por lo menos a “parar la oreja”. Éste es uno de ellos.

    Habrá que esperar y ver que resuelve el gobierno para saber si fuí engañado o si el Presidente mantiene su palabra entregando un aire de confianza hacia y por la ciudadanía.

  2. Dangelo_Qu Says:

    Siguiendo la lógica de la gestión mediática y oportunista de nuestro presidente…algo está claro estimado; el Señor Piñera probablemente dirá NO a la Termoeléctrica, sea por la presión de la ciudadanía -espontáneamente organizada- o bien preso de sus palabras y multipromesas de campaña. Lo que desencadenará que en sólo un par de semanas acumule triunfos mediáticos en una contingencia que desde que asumió ya le estaba dando la espalda con una baja aprobación. Llamémosle suerte u oportunismo, pero todo esto le viene como anillo al dedo.

  3. Julio Costa Says:

    Cristóbal,

    “…a juicio de los entendidos…” ¿Quienes son esos “entendidos”?

    El proyecto esta a 25 kilómetros de los lugares que se busca proteger. La misma distancia que separa la fundición y central termoeléctrica Ventanas de Zapallar o Reñaca. Habrá que avisarle a toda la gente que gusta de esos balnearios que estan siendo “contaminados seriamente”.

    No me malentiendas, yo prefiero una central hidroeléctrica o nuclear. Pero como esas demoran (unas más que otras), y llevamos años con esos proyectos parados (porque hay quienes piensan que el problema no es como generar más energía, sino como disminuir la población para que se requiera menos de aquella), hemos llegado al punto en que la cosa es con combustibles fósiles o combustibles fósiles.

    El tema esta “hiper-politizado” y el hecho de que quienes aprobaron todas las centrales termoeléctricas a carbón que se han construido en los últimos años se estén aprovechando ahora, me parece una cobardía y falta de criterio absoluta (la lógica de si estamos en el poder Chile debe crecer, si no lo estamos que se estanque).

    Si estas en contra de Barrancones, ¿Que alternativas de generación propones? (Obviamente a un costo que la población pueda pagar, porque si de tapar el desierto con celdas solares se trata, somos todos super creativos).

    Saludos

  4. Carlos Bohle Says:

    Parcialmente de acuerdo: no debió prometer sin matizar, y es labor del estado explicar por qué este proyecto no daña seriamente el medio ambiente.

    En todo caso, hay que considerar que los principales “entendidos” en esto son quienes hicieron el informe ambiental y quienes lo evalúan, y que el proyecto (y la forma en que se apruebe) pueden tener tecnologías y exigencias de operación que dejen acotado el impacto negativo de una central a carbon “tipo”. P. ej. los “entendidos” suelen citar a expertos internacionales que señalan lo malo que es el carbón, pero se olvidan la cantidad de tecnología de filtros que existe para tratar esas emisiones (Australia ha instalado carbón como loco y lo ha hecho bien, limpiamente). Citan el terrible impacto sobre el ecosistema marino de la pluma térmica, pero no que el EIA indica que el delta es de 10º y a 300 mts de la descarga es imperceptible. La RCA puede establecer exigencias de monitoreo que ante alteraciones detengan la central…etc. El punto es que si todo eso da cumplimiento a las normativas, se debe aprobar, pues lo contrario implicaría discrecionalidad en la evaluación ambiental y otorgación de permisos, lo que sería sumamente nocivo y indicador de pésimo desarrollo institucional.

  5. Jorge Says:

    Más allá de aspectos técnicos que claramente no han sido debidamente transparentados -como en otros casos- el que una funcionaria del gobierno, se refiera a otros ciudadanos que se oponen a una medida gubernamental, como “hippies de mierda”, denota una clara distorsión en cuanto a qué es la democracia.

    Implica no reconocer el principio básico que tiene la ciudadanía de disentir con el gobierno y de expresar sus opiniones, e incluso de desobedecer si una medida es considerada injusta.

    Por otro lado, dudo que todos los que votaron sean expertos en el tema y que conozcan cabalmente toda la información, por lo que me parece más bien una decisión arbitraria relacionada a intereses creados -debido a nexos estatales corporativos- y no tanto una decisión técnica.

  6. matiasceballos Says:

    El comentario anterior serìa bastante acertado si no olvidase que, en este momento, la normativa ambiental Chilena està en plena reforma. Se sabe que las regulaciones son insuficientes e incompatibles con la realidad global, por lo cual, serìa irresponsable aprobar un proyecto de esta magnitud, impacto y duracion, sin saber cuales seràn las nuevas normativas.
    En todo caso, la pregunta a Piñera fue lo suficientemente directa, como tambièn lo fue su respuesta, como para que se exija una explicaciòn al mentor por su eventual mentira.

  7. Carlos Otero Says:

    Y hoy que opinan?

    Personalmente creo que decisiones de este tipo no deberían ser potestad del Presidente. La gestión se agradece, dada las situación, pero la solución de fondo pasa por abordar al menos 3 aristas principales, abordando esto sistémicamente: la normativa ambiental, el sistema de decisión y el incentivo existe para los proyectos eléctricos.

    Hoy la normativa a todas luces parece insuficiente, el sistema de decisión exige que cargos políticos decidan técnicamente y el incentivo que ofrece el Centro de Despacho Económico de Carga del SIC es netamente económico (prioriza siempre comprar la energía de menor costos, la que tiende a ser la más contaminante).

    Entonces tendrán que buscarse solución a estas 3 aristas, quizás algo asi como:
    i) Revisar la normativa ambiental (bajar la contaminación tolerable y/o relacionarla con su entorno)
    ii) Separar la decisión política de la técnica (el Presidente NO debería ser el que decida, no queremos volver a una monarquía), o bien que los proyectos sean propuestos y licitados por estado, o que sean visados como de interes público.
    iii) Que el criterio de SIC para comprar energía involucre otros parámetros además del económico (en la medida que estemos dispuestos a asumir el costo adicional).

    Saludos.

  8. Diego Garcia Says:

    La CASEN de nuevo. Entrevista a Eduardo Engel en La Tercera, suplemento de reportajes del domingo. El incremento en los precios de los alimentos y del desempleo debido a la recesion internacional explicarian mas de cinco puntos porcentuales de pobres. Ninguno de esos factores tiene que ver con las politicas sociales. No estaria mal algun comentario de tu parte al respecto. Saludos cordiales

    Diego Garcia

    http://papeldigital.info/ltrep/#

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: