PROTECCIÓN SOCIAL RECARGADA

por Cristóbal Bellolio (publicada en El Mostrador el viernes 25 de marzo de 2011)

Durante mucho tiempo se dijo que la Concertación había “humanizado” el modelo de Pinochet. Adoptando las reglas de una economía de mercado, hizo los ajustes que consideró necesarios desde su rol de centroizquierda moderada a tono con los tiempos. A lo largo de veinte años logró tejer, poquito a poco, su preciada red de protección social. Como era previsible, el gobierno de Piñera ha representado la continuidad de lo realizado por sus predecesores. Una vez que el modelo ya ha sido “humanizado”, habría llegado la hora de hacerse cargo de sus ineficiencias.

En ese contexto, a mi juicio, se enmarca la propuesta del Ingreso Ético Familiar, cuya primera parte se empieza a aplicar el próximo mes para estar completamente operativo en 2012. Concentrando beneficios dispersos (algunos de ellos incluidos en el Chile Solidario del ex presidente Lagos), y condicionando nuevos recursos al cumplimiento de ciertos comportamientos del grupo familiar, el nuevo programa social de la centroderecha en el poder es la expresión de un consenso político indiscutible: el Estado debe asegurar a todos los chilenos un nivel de vida digno.

Algunos dirán que todavía es insuficiente. Les doy toda la razón. Pero para cada una de las 130.000 familias que viven en la pobreza extrema –los destinatarios del programa- esta es una inyección de recursos valiosísima. Piénselo así: Si usted pertenece a una familia indigente que tiene un  ingreso promedio del orden de los 60 mil pesos mensuales, la asignación que promueve el gobierno puede aumentar esa cifra hasta en un 50%.

No me detendré en los recovecos técnicos de la medida ni en los avatares de su proceso legislativo; quiero reflexionar sobre el sentido que la sustenta. Lo primero que llama la atención es que funciona como un subsidio a la vena, plata fresca garantizada a todo evento. Que algunos dirigentes de la Concertación se quejen por eso resulta por lo menos curioso, cuando la política de bonos fue generosa en sus tiempos. Es difícil determinar con claridad si la idea viene de la derecha (como el “Impuesto Negativo sobre la Renta” de Milton Friedman) o de la izquierda (a partir de la teoría del “Ingreso Básico” de Philippe Van Parijs). Adaptando la discusión a un viejo adagio, pareciera que se está entregando el pescado y no enseñando a pescar. Los beneficios de esta práctica, sin embargo, son probados. De todos ellos, me quedo con su capacidad de atenuar la sensación de incertidumbre y angustia en la que viven miles de jefes de hogar que sencillamente no saben si el mes siguiente trae algo o no trae nada.

Ahora considere que sólo una fracción del aporte está asegurada. Para ganarse la otra parte hay que cumplir ciertas condiciones (control del niño sano, matrícula y asistencia escolar, formalización laboral de la mujer), dándole la oportunidad al Estado de promover ciertas responsabilidades sociales e individuales. Volviendo al adagio, la mitad del pescado se condiciona a aprender a pescar. Con esto, asumo, el nuevo Ministerio de Planificación quiere mejorar los índices de “egreso exitoso” de la indigencia respecto de los que actualmente exhibe el Chile Solidario.

Pero hay más detrás de todo esto. Se va consolidando en la cultura política chilena –sin excepción- una noción de derechos sociales mínimos. Pero es la idea misma de libertad la que se complejiza y enriquece cuando supera su etapa meramente formal. Es cierto que los indigentes son tan libres como los millonarios a la hora de ejercer la libertad de expresión, asociación o desplazamiento, en el sentido que ninguna fuerza física o legal se los prohíbe. Pero el valor -o la efectividad- de esa libertad es diametralmente distinto para unos y otros. Medidas como éstas apuntan a fortalecer lo que Amartya Sen llamaba las “libertades sustantivas” del ser humano. Ofrecer sólo libertad formal a quienes batallan por pan, techo y abrigo, como reconocía Isaiah Berlin, es reírse de su condición.

¿Es esta otra de las características de la “nueva derecha”? Probablemente. Al menos demuestra que en materia de protección social no piensa abandonar la senda demarcada por los gobiernos socialdemócratas chilenos, sino por el contrario, sacarle más trote. Primero fue el postnatal de 6 meses y ahora da el segundo paso. ¿Significa esta similitud que no hay diferencias entre ambas tribus políticas? Vámonos con calma. No es lo mismo combatir la pobreza extrema que promover una sociedad más igualitaria. Una Sociedad de Seguridades, como le llama el Presidente, tampoco es lo mismo que un Estado de Bienestar con todas sus letras. Cuanto redistribuir es todavía una pregunta cuya respuesta divide aguas. Sin embargo, como solía decir el ex ministro Andrés Velasco, ya no es sostenible decir que Chile tiene un modelo neoliberal puro.

Hace unos años en Guatemala escuché a un calificado orador sostener que la clave del éxito chileno en el contexto regional era su “continuidad en las políticas públicas”. Ahora, lo anterior no tiene mucha gracia cuando el mando se traspasa dentro de la misma coalición. En cambio, cuando asumen los adversarios y los esfuerzos continúan orientados en la misma dirección, da para abrigar un contenido optimismo.

Link: http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/03/25/proteccion-social-a-la-vena/

Anuncios

3 comentarios to “PROTECCIÓN SOCIAL RECARGADA”

  1. Claudio Orrego Says:

    Cristobal: Creo que tenemos que hacer el esfuerzo de dejar de hablar de la Alianza y Concertación como si fueran un todo único y monolítico. Cómo lo habrás visto por los diarios, todavía son muchos los “de” la Concertación que creen que se perdió la elección por no habe pagado la deuda histórica de los profesores, mientras “otros” de la concertación creemos que fue por problemas políticos.
    En el tema de la pobreza, las cosas no son ni blanco ni negro. Muchos creíamos que el concepto de Chile Solidario, de buscar indiviudualizar a las familias de extrema pobreza y luego acampañarlas en su camino de salida (apoyo social, psicológico, de emprendimiento, etc) era una buena idea, pero con problemas de implementación (ej. aportes de FOSIS sin medir condiciones de emprendimiento, poco foco en el empleo, problemas de la ficha de protección). En suma, había quienes dentro de la Concertación creíamos que no bastaba ni con la focalización ni con los bonos, sino que también se requerían incentivos y un sistema de capacitación y incersión laboral que no estaba funcionando bien.
    En ese sentido, nuestra crítica al actual diseño (no así a la idea) del salario ético familiar, no viene (cómo insinuas) de la pequeñez política tradicional que hace que los opositores siempre critiquen a los de gobierno por las cosas que hacen, incluídas las que ellos mismos hicieron cuando fueron gobierno.
    Dante Contreras ha estudiado mucho estos temas y yo he tenido que lidiar con ellos en la población, tratando de asistir al que necesite, pero rompiendo los círculos perniciosos de asistencialismo. Es desde ahí desde donde criticamos el diseño de la actual política. El panel de expertos siempre señalo que a las transferencias había que agregar incentivos y restricciones, pero se partió sólo con lo primero. Las condiciones que apuntan a la co-responsabilidad son conceptualmente adecuadas, pero honestamente su diseño es pobrísimo y deja mucho que desear. Tú eres un hombre crítico e independiente para observar. Tú realmente crees que esta es “la política revolucionaria” para terminar con la extrema pobreza de aquí a 3 años? No sólo tiene fallas de diseño, al confundir la causa de la ext pobreza sólo o ppalmente con el ingreso, sino que además tiene problemas de implementación obvios. Te invito a debatir este tema cuando quieras, pero tú artículo me parece más una defensa política a la idea de que la derecha puede redistribuir, que a una política pública bien diseñada y eficaz para superar la pobreza.
    Un abrazo,
    Claudio Orrego

  2. vozyvoto Says:

    Estimado Claudio, creo que no te equivocas al identificar el objetivo de la columna. No creo ser el más capacitado para pronunciarme sobre la calidad de la política pública planteada. Por eso mismo mi enfoque es teórico. Mi propuesta al debate está en ese nivel no sólo por mis carencias en el ámbito práctico, sino porque estoy convencido de que las ideas que sustentan las políticas y programas son relevantes. Mi observación es que derecha e izquierda en Chile, con excepciones menores, han llegado a un consenso respecto de la obligación social que tenemos con la pobreza. Eso, desde mi humilde punto de vista, es rescatable y nos pone en un buen punto para construir acuerdos mayores -que es básicamente lo que envidiamos de las naciones que, como diría Lagos, “se piensan a largo plazo”. Que las medidas propuestas tengan un componente de ingreso garantizado es un guiño al Estado Protector. Que pongan atención a la necesidad de incentivos y restricciones, como señalas, es un reconocimiento a la responsabilidad individual y colectiva. En otras palabras, incluye las lógicas de bienestar y de mercado. Dicho sea de paso, creo haber evitado expresamente sostener que esta era una política “revolucionaria”.

    Como incipiente filósofo político acepto que los castillos conceptuales claman inmunidad frente a los contraejemplos de la realidad. Lo que tú ves en Peñalolén y en otros lugares de Chile puede desafiar al mundo de las ideas. En ajustar esas convicciones y valores (libertad, justicia, igualdad, tolerancia) al mundo real está el gran desafío.

    Comparto contigo que los esquemas tradicionales –Alianza, Concertación- son estrechos para la tarea, y por este lado eres testigo que hemos tratado de evitar la domesticación a riesgo de volvernos intrascendentes. Es tú generación la que parece cómoda en estructuras rígidas y estancadas (puede que la mía termine donde mismo, no hay que escupir al cielo).

    En todo caso, me queda más mucho más claro el fondo de la crítica que han hecho. Tuve la versión disponible en los medios. Lamento haber sido injusto si así pareciera.

    Un abrazo y afile los dientes, que hay varios amigos que esperan el revival socialcristiano,

    CB

  3. Jean Paul Molliterre Says:

    Desde mi punto de vista no puede haber continuidad en las políticas públicas cuando el fondo ideológico es tan distinto: por un lado existe una Concertación preocupada de un ESTADO que bajo un trasfondo de derechos mínimos, logra subvencionar a quien no ha tenido menos oportunidades en la vida (o incluso a quien no las ha aprovechado correctamente). Por otro lado, hoy tenemos una derecha preocupada de incentivar el EMPRENDIMIENTO personal para garantizar autonomía pero bajo el trasfondo de limitar la futura carga fiscal del asistencialismo dejando en los privados “las oportunidades” que el mercado ofrezca.

    Cualquier ayuda a quien la necesita será siempre bien recibida, pero el problema real no es de hoy sino de mañana, mientras no establezcamos mecanismo perecederos para dar ese apoyo en el tiempo jamás resolveremos el problema. Siempre habrá necesitados, ya sea por flojos o por no disponer de las habilidades para aprovechar las oportunidades de la vida.

    Cuando una sale de noche en ciudades de EEUU (Ej Houston) los HOMELESS (sin casa) se toman el centro y duermen en plazas públicas ocupando los jardines como baños. Esa realidad ha estado ahí por años y hoy a nadie le importa, de hecho como turista te avisan que después de cierta hora ocurrirá el fenómeno y debes alejarte para evitarte problemas. Nadie se hace cargo ni siquiera por solidaridad cristiana, solo hay una subvención privada en SHELTERS (albergues) donde le dan sopita de desayuno.

    ESO ES LO QUE DEBEMOS ENFRENTAR, EL FUTURO DE SOPITAS
    COMO PAIS Y NO COMO GOBIERNO, CON POLITICAS ESTABLES
    NO CON INICIATIVAS QUE BUSQUEN VOTOS.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: