Carta para nuevos DC

A continuación transcribimos carta redactada por Cristóbal Bellolio, Daniel Brieba y Davor Mimica con el motivo del ingreso de varios ex compañeros de Universidad al Partido Demócrata Cristiano:

“Queridos amigos,

Les escribimos estas líneas con motivo de vuestro ingreso al Partido Demócrata Cristiano. Al igual que ustedes, entendemos que la política chilena requiere más que nunca de actos decididos que la validen incluso contra la corriente. Por lo anterior felicitamos vuestra decisión más allá de las diferencias que tenemos con la colectividad que han elegido para desplegar sus vocaciones. La noticia de más personas honestas y capaces dispuestas a jugársela por convicciones es y siempre será bien recibida.

Cierta frustración, sin embargo, recorre esta carta. Participamos juntos de un movimiento político-universitario que ya se apresta a cumplir 10 años, donde todas las huellas digitales, las suyas y las nuestras, están impresas. Más allá de los éxitos o reveses electorales, es indiscutible que la Opción Independiente de la UC se ha convertido en un semillero de liderazgos jóvenes para Chile en el ámbito político, académico y social. Independiente del candidato que apoyáramos, todos nos enorgullecimos cuando Sebastián Bowen asumió con apenas 27 años la jefatura de la campaña concertacionista en la pasada presidencial. Pero el sueño que teníamos de permanecer unidos una vez comenzada la aventura política adulta no se hizo realidad. Las tribus de origen fueron casi siempre más poderosas que nuestro declarado anhelo de redibujar el mapa político, sin desmerecer las legítimas y considerables diferencias ideológicas que surgían cada vez que nos distinguíamos entre “liberales” y “jesuitas”. Estamos conscientes que para muchos de ustedes esta decisión refleja una segunda frustración, aquella que sepulta la posibilidad de haber creado un referente político nuevo – “Frecuencia Pública”- dentro del paraguas de la centroizquierda. Leemos vuestra decisión de ingresar a la DC como un testimonio sin palabras de la enorme dificultad de oxigenar el sistema político con actores frescos y renovar la política desde afuera.

Pero renovarla desde adentro no es una capitulación. Es sencillamente una estrategia distinta e igualmente digna de aplauso. No les regalarán nada; necesitarán el uno del otro para sobrevivir a la empresa. La DC del 2011 no es la misma de la Marcha de la Patria Joven. 20 años en el poder han dejado su mella moral en el partido. Las redes clientelares están a la vista, y la importancia que en el último tiempo se le ha asignado a ocupar una determinada posición de poder por sobre el bien común es patente. Por otra parte, se trata de un partido que enfrenta dilemas ideológicos notables. La DC nace como tercera vía entre el capitalismo salvaje y el marxismo ateo de principios del siglo XX. Hoy, cuando el capitalismo cuenta con regulaciones estatales y el socialismo se ha renovado, se hace complejo caracterizar el rol de la DC. Mientras el mundo avanza hacia sociedades más plurales y dinámicas, el partido que apuesta a defender valores cristianos tiene la difícil misión de adaptarse a los tiempos sin perder su esencia.

Vuestros desafíos, por tanto, son de forma y fondo. Durante años han hablado, al igual que nosotros, de la necesidad de cambiar los estilos en la política chilena. Eso implica mayor horizontalidad en el trato, más democracia en la toma de decisiones y mayor transparencia en la gestión. Pero por sobre todo, implica superar la lógica de las actuales generaciones en el poder, aquellas marcadas a fuego por la confrontación y la odiosidad. Nosotros no cargamos con esa pesada mochila de afectos, entre nosotros no hay vencedores ni vencidos. No nos debería costar tanto mirar al que está al frente y tratar de entender sus razones, concederle el punto cuando está en lo cierto, frenarse antes de hacer leña del árbol caído, tener la perspectiva para mirar la película completa y no solamente el ombligo propio. Creemos que en la DC que los espera estas virtudes escasean, y por lo mismo ustedes valen oro. Tanto para el partido que los acoge como para el país que los necesita. Respecto del fondo, no podemos aconsejarlos demasiado. Sin embargo, esta no es una conversación entre fundamentalistas. Aunque la mayoría de ustedes preferiría ser clasificado de comunitarista antes que de liberal, sabemos que también entienden la importancia de la libertad individual para el desarrollo de las sociedades contemporáneas, así como de la necesidad de mayor competencia en los mercados, más oportunidades en educación y empleo, y mayor aceptación social de la diversidad de opciones de vida.

Pero mucho más importante que las coincidencias programáticas, estamos convencidos que nos une algo mucho más profundo, que es una épica fundacional común. Ésta no se encuentra en la Falange de la década de los 50 ni en el partido liberal chileno de los siglos XIX y XX. Compartimos recuerdos grabados a fuego de las aulas, pasillos y patios de la UC a inicios de este siglo XXI donde mostramos a los políticos universitarios tradicionales, de lado y lado, cómo la política se puede renovar, reenfocar y su práctica se puede redignificar. No desde el fundamentalismo ni el ideologismo, sino desde el trabajo en diversidad, con altura y apertura.

Hoy, para todos nosotros, el público ha cambiado. Ya no son los estudiantes, sino todos los chilenos, que esperan con ansias nuevos estilos, nuevos contenidos y nuevos liderazgos en la política. Esto bien puede justificar un cambio de estrategias y de alianzas. Pero no de lealtades. Les escribimos convencidos que nos sigue uniendo mucho más de lo que nos separa. Que la complicidad y el aprendizaje compartido no deben ser olvidados ni jamás reemplazados por las viejas formas de hacer política que juntos combatimos, con éxitos primero morales, y luego reales y duraderos. Que cuando hayamos todos subido esta gran montaña, desde laderas diferentes, podamos mirarnos a la cara con la aprobación mutua de un trabajo limpio, lleno de pasión y de logros.

Nos despedimos con un gran abrazo a cada uno de ustedes, Matías (Sime), Claudio (Castro), Vladimir (Glasinovic), Cristián (Herrera). Confiamos profundamente en que llegará pronto el día en que nuestra generación, inspirada hoy en este espíritu de fraternidad, podrá aportar sustancialmente a mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas. Saber que contribuyendo desde la Democracia Cristiana estarán ustedes, es toda una garantía.”

Link: http://mesumoaladc.blogspot.com/2011/07/palabras-de-c-bellolio-d-brieba-d.html

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Una respuesta to “Carta para nuevos DC”

  1. estudiantes secundarios Says:

    http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/08/03/la-conveniencia-de-una-nueva-constitucion/

    es cierto sr. bellolio con la DC los une mas que separalos
    ya que la DC desprestigiada con razon ha mantenido el
    modelo y educacion que tanto uds. defienden !!! a ¡¡¡
    supo ud. que putin se refirio de PARASITOS DE LA
    ECONOMIA A EE.UU Y SU MENTADO MODELO en eso estamos de acuerdo con putin “nos une eso” suerte.

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