Archive for 31 agosto 2012

LA BANDA NO ES CAPILLA

agosto 31, 2012

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el 30 de agosto de 2012)

Sebastián Piñera no fue el primero. La compañía de citas Ashley Madison ya había usado la imagen de otros referentes mundiales como Bill Clinton, el Rey Juan Carlos, Angela Merkel, Cristina Fernández, Silvio Berlusconi o Tiger Woods. Lo inédito fue la reacción de La Moneda que consideró “inaceptable” la gigantografía instalada en el corazón de Santiago.

El vocero Chadwick sostuvo que “con la imagen del Presidente no se juega ni se le falta el respeto” dándole relevancia a un tema menor y aparentando una gravedad que no se condice con el perfil que el propio Piñera ha transmitido en estos dos años y medio. La propia ministra Matthei lo acaba de defender apuntando justamente a lo “pelusa” que es el primer mandatario. Es innegable que el personaje, a punta de piñericosas, hace méritos recurrentes para ser subido al columpio de los chilenos.

La cuestión de fondo es si acaso dañamos la autoridad presidencial riéndonos de su titular. “Si puedes bromear sobre algo muy importante es que has alcanzado la libertad” decía el coreógrafo francés Maurice Béjart. En efecto, las naciones civilizadas y maduras se dan el lujo de poner a prueba la libertad de expresión especialmente cuando salpica a los poderosos.

Es un síntoma saludable que en Chile se pueda parodiar la política, la religión o el espectáculo. Siempre será difícil determinar la delgada línea donde el ánimo jocoso se convierte en ánimo injurioso, sobre todo teniendo en cuenta la diversidad de sensibilidades y epidermis. Pero son justamente los políticos lo que debieran asumir que su trabajo requiere extra cuero de chancho. La banda presidencial no es capilla.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2012-08-30&NewsID=198515&BodyID=0&PaginaId=16

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LABBÉ Y EL DILEMA DE LA DERECHA LIBERAL

agosto 29, 2012

por Cristóbal Bellolio (publicada en El Mostrador el 27 de agosto de 2012)

Existe una amplia gama de argumentos que justifican el esfuerzo de Josefa Errázuriz, su equipo de voluntarios y miles de vecinos para ofrecer una alternativa para el gobierno comunal de Providencia: desgaste natural después de concentración del poder por 16 años, liderazgo vertical incompatible con las demandas de participación, modelo de crecimiento urbano controversial, gustitos personales del alcalde que empañan incluso sus propios éxitos. Todas estas razones se instalan en el ámbito mismo de la gestión, que según sostienen erradamente los fieles de Cristián Labbé no está en discusión.

Sin embargo existe un factor propiamente político que puede ser relevante especialmente para aquellos electores que adscriben al mundo cultural de la centroderecha pero aspiran a que sus líderes sean capaces de encarnar un proyecto aperturista, orientado al centro, con vocación demócrata y liberal. Un nuevo triunfo de Labbé constituiría para todos ellos un retroceso simbólico en la construcción de una nueva derecha desvinculada de la nostalgia autoritaria.

No se trata de pedirle a RN que castigue a la UDI. Se trata de transparentar los valores y principios del proyecto de la derecha del futuro. Se puede anticipar que la gestión de Josefa Errázuriz en el sillón edilicio preservará los aciertos de la actual administración: existen procedimientos automatizados que miden la excelencia de los servicios, además de una considerable cuota de recursos y la garantía de continuidad de los equipos humanos que hacen bien sus labores. Por lo tanto, ceteris paribus, la dimensión ética-política sí adquiere enorme relevancia para el votante con consciencia política.

Labbé es el enemigo perfecto de la Concertación y en general de toda la izquierda que busca cimentar su superioridad moral en el pasado reciente de Chile. En ese eje retrospectivo la derecha sale siempre perdiendo. A cierto discurso de izquierda le conviene enfrentarse a una caricatura política porque en ese enfrentamiento no hay matices, sólo pasiones; no hay moderados, sólo partisanos; no hay concesiones, es todo o nada.

Es comprensible que parte de la UDI, aquel sector auténticamente radical en su adhesión histórica a la dictadura que se siente representado por los principios conservadores y de orden marcial que exuda el coronel Labbé no manifieste dudas respecto a la próxima elección municipal de Providencia. Es entendible también que militantes disciplinados de RN se sientan incómodos con la oferta de su aliado pero acepten las obligaciones conyugales de una coalición. Sin embargo la mayoría de los habitantes de Providencia que se sienten cercanos a la centroderecha emitirán su voto libremente sabiendo no sólo que la gestión de la próxima alcaldesa estará a la altura de las exigencias sino además entendiendo que el tipo de derecha que se quiere dibujar se juega también en esta elección. Para muchísimos de ellos, especialmente para las nuevas generaciones con hambre de pertenencia y relato propio, la eventual extensión a 20 años de Labbé en el poder constituye una pésima noticia. Frente a una contienda tan reñida como la que veremos en octubre, que el cambio se haga realidad puede estar en sus manos.

Link: http://www.elmostrador.cl/opinion/2012/08/27/labbe-y-el-dilema-de-la-derecha-liberal/

Think Punk agosto (II)

agosto 27, 2012

Aunque no vio la luz en el presente formato sino sólo como columna en la revista Capital del 17 de agosto , les adjuntamos la decimoquinta versión de Think Punk en el PDF original e inédito, con textos de Cristóbal Bellolio y diseño de Gonzalo Pino, tomando posición en el debate cannabico: ThinkPunk15 (1)

SIETE CONCLUSIONES DE LA ENCUESTA CEP

agosto 22, 2012

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el miércoles 22 de agosto de 2012)

  1. Nadie cree en nadie: la confianza en las instituciones más importantes del país sigue bajando. Salvo Carabineros, nadie se salva. Desde el 2010 a la fecha las caídas más groseras las experimenta la Iglesia Católica, el Gobierno y la Televisión. Caen también los sindicatos y la empresa privada. Y aunque parecía imposible, sigue bajando el Congreso y los partidos políticos.
  2. Liberales e igualitarios: la mayoría de los chilenos se banca las desigualdades económicas cuando éstas traducen diferencias de esfuerzo individual. La mitad cree que las desigualdades son aceptables si todos mejoran, la otra mitad no tolera ninguna desigualdad pronunciada. La mitad cree en educación gratuita para todos, la otra mitad sólo para los más pobres. La mitad cree en el copago, la otra mitad no.
  3. Una flor en el pantano: Bachelet sigue punteando por lejos los sondeos presidenciales. Si la elección fuera este domingo gana seguro. La paradoja es que la Concertación toca fondo: apenas un 14% aprueba su labor. Además el pack DC-PRSD-PPD-PS logró desbancar a la derecha como la oposición más impopular de los últimos años. Ni la derecha estaba tan mal cuando era oposición.
  4. Asomando la cabeza: el gobierno de Piñera parece haber rebotado y experimenta una leve tendencia al alza en los últimos meses que lo deja en 27% de aprobación. Sigue siendo poco, por supuesto. El propio Presidente se recupera marginalmente en algunos atributos personales pero lo más significativo es que hace retroceder la desaprobación del 61% al 53%.
  5. Las debilidades de Piñera: según los datos desagregados de la CEP,Le va mejor con los hombres que con las mujeres; le va mejor en regiones que en Santiago; le va mejor con los chilenos con más años de escolaridad. Aunque es evidente que le va mal en la izquierda, lo complejo es que le sigue yendo pésimo entre los que se declaran de centro e independientes.
  6. Nota roja en delincuencia: nadie espera que un gobierno de centroderecha haga grandes reformas tributarias o políticas. Pero sí que cumpla sus promesas en seguridad ciudadana. A los delincuentes no se les acabó la fiesta. Por el contrario, sigue siendo la principal preocupación de los chilenos y es uno de aspectos peor evaluados de la administración Piñera.
  7. Sin sorpresas en las municipales: el 50% de los encuestados dice que votará sí o sí en las próximas elecciones locales y un 19% que probablemente lo hará. Nada muy distinto a lo que sucedía antes de la inscripción automática y el voto voluntario. Como siempre, más personas manifiestan interés por votar en las presidenciales del próximo año.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2012-08-22&PaginaId=16&bodyid=0

¿AUTOGOL ESTUDIANTIL?

agosto 18, 2012

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el sábado 18 de agosto de 2012)

¿Son las tomas un mecanismo de presión legítimo en democracia? Algunos creen que sí y argumentan que se trata del último recurso cuando la autoridad no atiende demandas justas. Otros creen que no y sostienen que la toma es un acto esencialmente violento que en este caso además atenta contra el propósito de cualquier establecimiento educacional. Es poco probable que lleguemos a un consenso al respecto.

Sin embargo podemos ponernos de acuerdo en un par de cosas sencillas. Primero, que si vamos a tener colegios y liceos tomados a la fuerza la decisión la adopten los estudiantes a través de sus propios mecanismos de representación interna de acuerdo a la regla de las mayorías. Ningún grupito de revolucionarios iluminados se puede considerar portador exclusivo de la voluntad general. También podríamos añadir que las tomas procedan sin hacer daño significativo a los inmuebles y se respete el derecho de los compañeros de continuar estudiando en otro lugar. Dentro de este marco la toma deja de ser dramática.

Pero paro y toma no es un asunto de principios sino una estrategia. El movimiento estudiantil debe preguntarse con la cabeza fría si acaso la táctica utilizada es la correcta más allá de la justicia de la exigencia. La opinión nacional adhirió a la causa durante el 2011 pero se cansa con las imágenes reiteradas de guanacos y marchas descontroladas. Por más que la culpa sea muchas veces policial, los que más ganan en este escenario son los políticos obsesivos con el orden público. Mientras La Moneda apuesta a caricaturizar el movimiento, los alcaldes de Santiago y Providencia ganan tribuna hablándole a su electorado duro.

Si todo esto fuera poco, a los esfuerzos de la derecha por debilitar la educación pública se suma la imagen de liceanos sin clases que incentiva cada vez más padres a llevarse a sus hijos a la educación particular subvencionada. ¿Serán suficientes razones para repensar la estrategia?

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2012-08-18&NewsID=197302&BodyID=0&PaginaId=19

EL CONSORTE DE CAROLA

agosto 16, 2012

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el jueves 16 de agosto de 2012)

En Chile estamos habituados a saber de las “primeras damas” de la política, aquellas estoicas mujeres que acompañan a sus maridos en las turbulentas aguas del poder. Sin embargo se lee y escucha poco de los varones que silenciosamente apoyan a sus mujeres cuando son éstas las que desempeñan funciones públicas. Ya sea porque los casos son muy pocos –nuestro país apenas supera al mundo musulmán en niveles de participación política femenina- o porque las referencias culturales de una sociedad machista nos dificultan la imagen del hombre en el rol de comparsa, el asunto es que no tenemos mucha  tradición de príncipes consortes.

A Michelle Bachelet no se le conoció pareja oficial durante su estancia en La Moneda. Llama la atención que en tiempos de sensacionalismo desatado los medios chilenos hayan respetado la delgada línea entre su vida pública y privada. La propia Bachelet se cuidó de no alimentar rumores que distrajeran la atención de la prensa, consciente de que en este ámbito las mujeres son siempre juzgadas con mayor severidad.

Hace pocos días la viceministra costarricense Karina Bolaños perdió el puesto por la filtración de un video donde aparecía declarando su sensual cariño a un afortunado amante. Aunque en este caso ronda además el fantasma de la infidelidad, varios analistas coinciden en que un político varón en la misma situación no habría sido fácilmente sacrificado.

Las mujeres ya cargan con una serie de desventajas en la arena política, desde las complejidades prácticas de ser madre en un mundo de reuniones nocturnas hasta lo difícil que le resulta obtener financiamiento electoral. Sacudámonos el letargo patriarcal: aplaudamos a las políticas –como Carola Tohá- capaces de echarse el hombro todas las responsabilidades del cargo y además mantener relaciones afectivas plenas.

 Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2012-08-16&NewsID=197084&BodyID=0&PaginaId=10

KRAMER Y EL BULLYING POLÍTICO

agosto 14, 2012

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el martes 14 de agosto de 2012)

Las dos películas chilenas más taquilleras del año se estrenaron con una semana de diferencia. Pero cuentan historias separadas por más de veinte años. Mientras “NO” ha sido interpretada como la celebración de la épica originaria de la Concertación, “Stefan versus Kramer” encarna la conversación del Chile post Concertación. Entre los personajes políticos disponibles Kramer elige imitar a Piñera, Zalaquett, Hinzpeter e incluso Farkas. Hasta le regala una aparición a la versión real de la tía Coty Reginato. Sin embargo, ni un solo concertacionista se asoma en pantalla.

Esto no quiere decir que en la gran familia opositora no haya material para el columpio, como reconoce el propio Kramer hacia el final. Tampoco significa que el protagonista sea un furibundo militante de la centroizquierda. La explicación es mucho más sencilla: los próceres de la Concertación ya no son tema y sus líderes emergentes aun no son lo suficientemente familiares.

“Que hablen mal de uno es espantoso, pero hay algo peor: que no hablen” decía Oscar Wilde. Si eso es cierto entonces el Presidente Piñera debiera estar tranquilo y la Concertación preocupada. Recién en octubre sabremos si el alcalde Zalaquett se verá electoralmente beneficiado o perjudicado por una caracterización tan hilarante como despiadada.

Consciente del eventual daño que puede provocar, Kramer también le tira a Piñera un salvavidas. Sin dejar de personificarlo como un winner obsesivo y conspirador, lo retrata como un humano –lágrimas incluidas- que se rompe el lomo trabajando por los chilenos y a cambio recibe un bullying inmisericorde. Esos son los pocos minutos de la película en los cuales Piñera es objeto de compasión y acreedor de empatía.  Pero en el resto… mejor confiar en Wilde.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2012-08-14&NewsID=196904&BodyID=0&PaginaId=12

Think Punk agosto (I)

agosto 13, 2012

Desde el 3 de agosto está en kioskos la revista Capital N°329, que incluye una nueva versión de Think Punk (como es habitual con textos de Cristóbal Bellolio y diseño de Gonzalo Pino), dedicada esta vez a explorar el fenómeno Parisi de cara a las presidenciales del próximo año. Acá está enterita en PDF: ThinkPunk14 (1)

¿EL GLAMOUR SE DESVANECE?

agosto 11, 2012

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el sábado 11 de agosto de 2012)

El PPD había tomado la decisión de aprobar la idea de legislar el ajuste tributario del gobierno. Camila Vallejo se la jugó para que eso no ocurriera. Y aunque la reforma pasó igual, la mayoría de los diputado@s del PPD se cuadró con Camila. Con justa razón Pepe Auth -que votó a favor- se encabronó con sus colegas y los acusó de actuar por temor a la dirigenta.

Esto no es nuevo: la Concertación pasó todo el 2011 de rodillas ante el movimiento. Durante 20 años gobernaron de una determinada manera y de la noche a la mañana cambiaron de opinión para no contradecir la marea desbordante de la calle. La voz de la oposición sólo sirvió como megáfono para las populares demandas estudiantiles. Hasta dejaron plantado al Presidente Piñera por expresa instrucción de los jóvenes. Carlos Peña bautizó esta súbita y oportunista fascinación como “la nueva beatería”.

Más allá de aplaudir o rechazar la propuesta del gobierno hay que reconocer que Pepe Auth se puso los pantalones y ejerció el rol para el cual fue elegido: legislar en forma autónoma y -esperemos- reflexiva. Pero además es probable que haya vislumbrado la pérdida de glamour del movimiento estudiantil. Enfrentarse a los muchachos salía más caro hace un año que ahora. Durante el 2012 Camila Vallejo retumbó en los medios tirándole flores a Fidel y se puso la camiseta del Partido Comunista . Encarnando ese papel, los chilenos le compran menos a quien hace 12 meses era portadora del malestar ciudadano.

La crítica contra el modelo político y económico es grito y plata en medio de las marchas. Camila y sus compañeros la llevan en las manifestaciones, pero desde hace un buen tiempo que son incapaces de traducir esa adhesión simbólica en apoyo electoral concreto, en la primera división de la política, donde se corta el queque y se toman las decisiones.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2012-08-11&NewsID=196678&BodyID=0&PaginaId=14

CONTRA LA FELICIDAD

agosto 9, 2012

por Daniel Loewe (publicada en El Mostrador el 1 de agosto de 2012)

Los estudios de la felicidad están de moda. Entre sus precursores más importantes se encuentra la psicología positiva que propone el estudio científico de los estados positivos de la mente. Como otros líderes mundiales, también el Presidente Piñera surfea en esta ola. Así la última Casen incluyó la pregunta: “Considerando todas las cosas, ¿cuán satisfecho está usted con su vida en este momento?”. Se espera establecer un termómetro que mida el ánimo subjetivo en un momento determinado.

La metodología de estos estudios es contagiosa. Se trata de la felicidad relatada del agente. Es decir, es el agente el que da cuenta de su nivel de felicidad, por cierto eminentemente subjetivo, en una escala de 1 a 10. Algunos de los resultados de las investigaciones de la felicidad a nivel mundial son notables. Otros, respaldan con evidencia empírica el sentido común. Por ejemplo: la infelicidad entre los cesantes es significativamente mayor que la de los trabajadores, aunque haya sistemas sociales que controlen la pérdida de renta del desempleo. Este resultado también se ve reflejado en la última Casen. Otros estudios muestran que la correlación entre renta y felicidad tiende a desaparecer con cada crecimiento adicional de la renta luego de que se ha alcanzado un nivel que permite satisfacer necesidades básicas. Así, el fuerte crecimiento económico sostenido durante décadas en Estados Unidos, Japón y Europa no alteró la proporción de individuos que se consideran felices. La felicidad se relacionaría con otros aspectos de la vida, como vida comunitaria y familiar, tiempo libre, religiosidad, perspectivas para nuestros hijos, etc.

Sin duda, los resultados de estos estudios son interesantes e importantes. Si usted quiere ser un tipo feliz, y se guía por los promedios, entonces estos estudios le dan indicaciones útiles acerca de cómo lograrlo. Por ejemplo: viva cerca de su trabajo, aunque la propiedad sea más pequeña; construya vida familiar; participe en su comunidad, etc. Problemático con esta moda, es que en la academia y en la política, y de un modo transversal, se está instaurando un nuevo paradigma: la economía desarrollista de la felicidad.

El desarrollo de una nación no estaría reflejado ni por el per cápita, lo que evidentemente es correcto, ni por los Índices de Desarrollo Humano, sino que por el nivel relatado de felicidad de los agentes. Así, las políticas públicas desarrollistas debiesen estar encaminadas a maximizar los índices de felicidad sociales. Pero a pesar de lo seductor de la idea, esto es un error. Quizás, como afirma Aristóteles, todos buscamos la felicidad. En todo caso, buscarla es el legítimo interés de cada cual. Pero de eso no se sigue que proveerla sea la labor legítima del Estado.

Primero: es peligroso. Ya que la felicidad sería el resultado de un calce entre individuos (con sus deseos, predisposiciones, etc.) y sus circunstancias, las políticas públicas de la felicidad pueden aspirar a modificar a los primeros o a las segundas. Lo primero (modificar a los individuos) lo hacen, por ejemplo, los textos de autoayuda al enseñarnos a desarrollar disposiciones productivas para nuestra felicidad. Pero una cosa es la loable búsqueda de la felicidad mediante cambios realizados por nosotros en nosotros mismos, y otra cosa muy diferente es que el Estado busque producir esas modificaciones. Por ejemplo, ya que los estudios de la felicidad han demostrado que los individuos religiosos son en promedio más felices que los que no lo son, ¿por qué no implementar políticas públicas que aspiren a fomentar la religiosidad de los ciudadanos (catequismo, da lo mismo de que religión)? Lo segundo (modificar las circunstancias) puede ser más apropiado. Pero nuevamente se presenta el riesgo de la coerción ilegítima. Por ejemplo, ya que los estudios de la felicidad han dejado en claro que el tiempo libre es central para el nivel relatado de felicidad, ¿por qué no limitar legalmente el número de horas que un individuo puede dedicar a actividades remuneradas? (Esto no es lo mismo que fijar las horas de una jornada de trabajo). Si el primer y el segundo ejemplo le parecen inapropiados, es probablemente porque considera que la libertad es un valor no reducible a la felicidad. Por esta razón es curioso que simpatizantes de corrientes más liberales propongan y celebren el nuevo paradigma desarrollista de la felicidad.

Segundo: este enfoque es reduccionista. Los seres humanos buscamos y apreciamos muchas otras cosas además de la felicidad y no hay razones para definir las políticas exclusivamente en razón de ésta. Por ejemplo, si lo que debe guiar a las políticas públicas es la generación de la felicidad, ¿por qué no implementar una política pública de máxima eficiencia que haga que los ciudadanos cambien su percepción del medioambiente, dispensando Diazepam en el agua potable? Si esta política le parece inapropiada, es porque probablemente usted considera que la búsqueda de estados mentales agradables (la felicidad) no es todo lo que valoramos. Por esta razón es curioso que simpatizantes de corrientes conservadoras que suelen proponer y sostener bienes y valores superiores celebren este nuevo paradigma.

Tercero: felicidad no implica justicia. Con otras palabras, el nivel relatado de felicidad no basta para conformar un índice de bienestar que guíe políticas públicas justas. El problema ha sido muy estudiado. Usualmente se lo subsume bajo el concepto de “preferencias adaptativas”. Recurriendo a Esopo, una preferencia es adaptativa si tiene la estructura de la fábula del zorro y las uvas: el zorro quiere las uvas, pero, porque no las puede alcanzar, juzga que están agrias. Es decir, se adaptan las expectativas a las oportunidades disponibles mediante un mecanismo causal no escogido, sin nuestro control o conciencia. En circunstancias de dominación e injusticia, como, por ejemplo, desigualdades relativas a la raza, a la casta, a la clase social o al género, la formación de preferencias adaptativas es parte de una estrategia inconsciente de sobrevivencia. Individuos acostumbrados a situaciones de escasez, o a ser objeto de violencia, pueden tener un nivel alto de felicidad, aunque vivan situaciones de profunda injusticia. Como el esclavo feliz, todos aquellos que pueden alcanzar poco, a menudo desean poco. No extraña que una de las naciones a las que se suele citar como caso exitoso de felicidad sea el reino de Bután —un sitio en el que, le aseguro, usted no querría vivir para ser feliz—. Por esta razón es curioso que simpatizantes de corrientes de izquierda (en tanto sean de tipo ilustrado, y no simpatizantes del socialismo utópico) vean en este nuevo paradigma de la felicidad un desarrollo positivo.

Los datos empíricos de los estudios de la felicidad muestran que aspectos como el acceso al mundo laboral, viajes más cortos entre casa y trabajo, oportunidades para nuestros hijos, vida familiar y comunal, etc. afectan nuestro nivel de felicidad. Argumentar contra un índice de la felicidad como paradigma desarrollista no implica que estos aspectos no sean importantes. El punto es otro. Primero: como muchos autores han señalado —entre otros el premio nobel de economía Amartya Sen— el bienestar como índice de políticas públicas no es reducible al nivel relatado de felicidad; y segundo: lo que los individuos merecen no puede depender de sus niveles de felicidad. A pesar de ser sexy, el nuevo welfarismo de la felicidad es una teoría política inapropiada. Independientemente del nivel de felicidad, los individuos tienen demandas legítimas que deben ser tomadas en serio. Lo que el Estado debe proveer no es un estado mental agradable, nuestra felicidad, sino que un contexto social justo y digno en el que podamos aspirar a realizarla.

Link: http://www.elmostrador.cl/opinion/2012/08/01/contra-la-felicidad/