LOS HIJOS DE MICHELLE

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 26 de diciembre de 2012)

Andrés Velasco y Marco Enríquez-Ominami bien podrían ser considerados hijos políticos de la ex presidenta Bachelet. Mientras Velasco representa al hijo mayor compuesto y aplicado, ME-O personifica al concho de la vieja familia concertacionista, rebelde y desordenado.

El primero fue el ministro más poderoso de su gabinete, cuya labor en Hacienda fue determinante para el ascenso en la popularidad de su gobierno en medio de una crisis económica internacional. Si Bachelet hubiera entendido la importancia de producir un sucesor –como sí lo entendieron sus antecesores en el cargo- entonces el candidato de la Concertación 2009 debería haber sido Andrés Velasco y no Eduardo Frei. Hoy, con 51 años a cuestas, Velasco se cansó de esperar el permiso de los padres para actuar y se siente en libertad para desafiar a la madre. Eso sí, siempre por dentro de la Concertación.

El segundo fue electo diputado por el mismo partido de Bachelet y a poco andar manifestó las tendencias díscolas que terminaron en su sorpresiva postulación presidencial de 2009. ME-O consideró entonces que el nuevo Chile necesitaba un liderazgo como el suyo, pero sus tíos políticos lo ningunearon tratándolo de “Marquito”. Hasta el ex presidente Aylwin le dijo que era “pretencioso” aspirar a tan alto cargo siendo tan joven. Hoy, con 39 años en el cuerpo y un partido propio formado en el intertanto, Marco va por su segundo intento por fuera de la Concertación.

Dicen que si Bachelet no vuelve, Velasco y ME-O tienen el mejor pronóstico electoral en la oposición. En eso, a ambos les conviene que la mamá jubile. Los dos se benefician además de la compañía de sus televisivas cónyuges en campaña. Pero hasta ahí llegan las coincidencias: Velasco es un liberal al estilo anglosajón mientras ME-O simpatiza con los populismos latinoamericanistas. Con Velasco al centro y Marco a la izquierda se ejemplifica el amplio arco ideológico de la prole opositora.

Y como todos los hermanos, bien pueden sentir envidia de los cualidades del otro: al mayor le gustaría tener el carisma desenvuelto y desfachatado del menor. Al menor le gustaría que lo tomaran más en serio, como suelen tomar en las familias al responsable hermano mayor.

 Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2012-12-26&NewsID=211818&BodyID=0&PaginaId=22

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: