Archive for 30 enero 2013

LA VICTORIA PÓSTUMA DE LA CONCERTACIÓN

enero 30, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en revista Capital del 25 de enero de 2013)

La nominación al Oscar de la película “NO” es una especie de victoria póstuma para cultura concertacionista. 25 años después de haber vencido a Pinochet en las urnas, la historia que cuenta la hazaña representa a Chile en la competencia cinematográfica más prestigiosa del planeta. Nuestro latente chauvinismo tiene las antenas paradas cada vez que la marca-país está en juego. Celebramos a Cecilia Bolocco, el Chino Ríos o Tomás González porque son chilenos. Esta vez los medios de comunicación y las redes sociales nos invitan a descorchar champañas por la inédita clasificación de una cinta hecha en casa a la final de los premios Oscar.

Es cierto que podría haber sido cualquier otra película chilena y estaríamos apoyando igual. Sin embargo la clasificada es “NO” y (casi) todo Chile quiere que gane “NO”. Si Gramsci tenía razón y la batalla de los nuevos tiempos se libra en el terreno de la hegemonía cultural, entonces la Concertación puede morir tranquila. Lo que en su minuto pareció un esfuerzo titánico y valiente hoy se presenta como el más común de los lugares. Prácticamente no existe en nuestro país nostalgia pinochetista. Cada vez es más difícil encontrar voces que admitan haber votado por el “SÍ”. La derecha sólo llegó al poder una vez muerto el dictador y con un candidato que repetía a los cuatro vientos su adhesión al “NO”. Incluso el actual precandidato UDI Laurence Golborne dice haber votado por el “NO”. Hace algunos años el mismísimo Joaquín Lavín afirmó que de haber sabido todo lo que ocurrió en el régimen militar no le habría dado su apoyo en el plebiscito.

Es decir, nadie quiere estar en el bando del “SI” y todos quieren ser del “NO”. En lugar de cerrarse con el paso de tiempo, cada día que pasa la brecha entre una y otra parece crecer. Se entiende así que las voces disidentes –estilo Moreira o Hermógenes- sean tan marginales, mientras la inmensa mayoría se pliega a las felicitaciones a los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín. Que sean precisamente los hijos de un senador de la UDI los creadores de “NO” ilustra a cabalidad el punto. Que el propio José Piñera –estrecho colaborador del régimen- haya festejado la nominación por revelar el éxito de la transición chilena termina por completar el cuadro. A estas alturas todos se sienten dueños de un pedacito del “NO”.

El efecto transmisor en las nuevas generaciones también es notable. Quienes nacieron y crecieron en democracia pueden interpretar la dictadura en clave guionística: los buenos están en la oposición de la época –en especial sus pragmáticos publicistas- y el malo es un general viejito llamado Augusto Pinochet. Los entendidos dicen que la calidad del villano determina el parte el éxito de la trama. Piense en Darth Vader o el Guasón. Como escuché de boca del crítico René Naranjo, en este sentido Pinochet es un villano perfecto. Archiconocido y repudiado por la comunidad internacional, este es su debut en las ligas mayores del cine. Pese a quien le pese, esto ya no se trata de justicia o verdad histórica; esta distribución de roles ya se posicionó en el imaginario colectivo de la nueva ciudadanía.

Es altamente probable que yo hubiera votado “SÍ” en 1988 si hubiese tenido la edad mínima para participar, pero tenía 9 años recién cumplidos y aquella noche me dormía temprano palpando la angustia de mi familia. Sería deshonesto asegurar lo contrario siendo miembro de una burbuja sobrealimentada de la dictadura. La filiación política familiar se cuenta entre los mejores predictores electorales y en eso no hay mucho pecado. Hoy en cambio me parecería absurdo, políticamente equivocado y quizás moralmente desviado. Me cuesta imaginar un escenario alternativo y doy gracias a quienes corresponda por el curso tomado. Me imagino que casos similares al mío hay cientos de miles. Por eso le deseamos éxito a “NO”: porque nos permite seguir fantaseando con nuestra importancia como país en el competitivo y superior contexto internacional, pero principalmente porque describe atinadamente la potente combinación de ética y épica que a todas las generaciones les gustaría protagonizar… aquella que las actuales Concertación y Alianza están lejos de poder reeditar.

 Link: http://www.capital.cl/opinion/la-victoria-postuma-de-la-concertacion/

Anuncios

TIRAR Y ABRAZARSE

enero 28, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el 27 de enero de 2013)

El área mejor evaluada del gobierno de Sebastián Piñera son las relaciones internacionales. No es raro. Más allá de los méritos de la actual administración, los chilenos suelen poner mejor nota en este ámbito antes que en otras zonas más peludas como salud, educación o combate a la delincuencia. En los gobiernos anteriores ocurrió algo similar.

Las razones pueden ser varias. Por un lado, porque nadie sufre en el día a día los efectos de una diplomacia reguleque (como sí se padecen los desastres del transporte público, por ejemplo). Por otro lado, porque en contextos pacíficos quienes conducen el trato con los otros países aparecen casi siempre sonriendo tras la firma de un tratado o acuerdo comercial anunciado como beneficioso. Pocas veces son malas noticias.

Sacarle el jugo al perfil internacional es importante para todo gobernante. Ricardo Lagos subió como la espuma en las encuestas después de golpearle la mesa a su par boliviano y negarle a George W. Bush la bendición chilena para la guerra de Irak. Para un presidente tan quemado como Piñera esta cumbre es una oportunidad de oro para cosechar aplausos. Aunque en la práctica estos  encuentros sirvan de poco, la foto con los líderes del planeta podría ayudar a La Moneda en su afán por salir del fondo de la tabla de aprobaciones.

Todo esto -no está demás decirlo conociendo al personaje- con sobriedad. La gira europea post rescate de los mineros fue empañada por la insistencia de Su Excelencia en regalar piedras y mostrar el famoso papelito de los 33. En Alemania quiso pasar por simpático y sin querer registró una proclama nazi en el libro de visitas. No es lo mismo ser un estadista que un enterteiner. Moderando estos impulsos, la cumbre Celac-UE debería ser tirar y abrazarse.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-01-27&NewsID=215180&BodyID=0&PaginaId=3

MEJOR NO HABLAR DE CIERTAS COSAS

enero 28, 2013
por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el 26 de enero de 2013)
En el ámbito de las relaciones internacionales la buena costumbre enseña a no sermonear a los otros países respecto de sus deficiencias democráticas o sus yayitas en materia de derechos humanos. Por eso las palabras del Presidente Piñera – pidiéndole a su homologo cubano colaborar con la justicia en el caso del asesinato de Jaime Guzmán denotan cierta valentía dentro de los márgenes razonables del eufemismo y la corrección política.
La UDI lleva demasiados años jugando al comprahuevos sin obtener resultado y es bastante obvio que el régimen de los Castro en La Habana tiene algo que decir al respecto. Los dirigentes del partido chileno tienen todo el derecho de pedir una respuesta y en nuestro país se les asegura libertad de expresión para hacerlo.
Cuestión distinta es querer declarar persona non grata a Raúl Castro. Aunque la dictadura cubana sea intragable, el caballero de verde olivo sigue siendo su representante oficial para asuntos de Estado. Ello implica que también hay que aceptar que Cuba asuma la presidencia temporal de la Celac, por muy ridículo que resulte entregarle a un régimen sin libertad política la conducción de un organismo que supuestamente vela por el respeto a los derechos humanos.
En un mundo de palmaditas diplomáticas y acuerdos comerciales, como cantaba  Sumo, suele ser mejor no hablar de ciertas cosas. En esta pasada, para dicha gremialista, Piñera entendió que algunas son imposibles de callar.
Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-01-26&NewsID=215076&BodyID=0&PaginaId=4

LA PUBERTAD INTERMINABLE

enero 22, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el 22 de enero de 2013)

Desde aquel fatídico episodio de la grabadora Kioto a principios de los noventa -que pulverizó las confianzas internas de la entonces patrulla juvenil- pasando por los mortíferos rumores del caso Spiniak –que provocaron una guerra civil entre RN y la UDI- hasta los turbulentos días de la administración Piñera, la derecha chilena ha demostrado ser mucho menos inteligente que sus adversarios a la hora de resolver diferencias, administrar el conflicto y evitar que la sangre llegue al río. Llegar a La Moneda no sirvió como certificado de madurez política. Muy por el contrario: si tuviéramos que evaluar a los partidos de gobierno nos veríamos en la obligación de poner nota roja.

Lo llamativo es que la Concertación no hace nada para que el oficialismo se enrede. Puros errores no forzados, uno tras otro. El último lo protagonizó un taimado Carlos Larraín, a quien no le gustó una determinada decisión política y prefirió patear el tablero. Ahora es la UDI la que declara “ley del hielo” al propio ministro de Salud Jaime Mañalich. Ayer sus diputados se apersonaron en La Moneda para acusarlo con el Presidente.

Es cierto: Mañalich les tocó la oreja. Se metió con Jovino, el más pesado de sus coroneles. Lo trató de “traidor” por escribir un libro criticando al propio Piñera por abandonar las ideas de derecha. Fue duro el ministro. Su tweet riéndose del nombre del senador por Santiago Poniente también fue infantil. Pero los partidos debieran ser más que grupos de amigos haciendo defensas corporativas. Especialmente los partidos de gobierno, llamados a cultivar la disciplina, la templanza y la prudencia. El libro de Novoa está escrito para ser controvertido y en parte para incomodar al gobierno. Que la polémica siga donde corresponde: en el campo de las ideas. Lo demás es pura adolescencia.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-01-22&PaginaId=10&bodyid=0

LAS PRIMARIAS PAGAN DOBLE… O TRIPLE

enero 20, 2013

por Daniel Brieba (publicada en La Tercera el 20 de enero de 2012)

LA PRIMARIA presidencial de la DC fue un hito más en el verdadero festín de elecciones de este tipo que habremos tenido en Chile entre abril de 2012 y el 30 de junio de 2013. Habida cuenta de su creciente popularidad entre los ciudadanos como método de selección de candidatos (según lo reveló la encuesta Auditoría a la Democracia esta semana), y ya promulgada la Ley de Primarias, es un hecho que éstas han llegado para quedarse en el país.

Así, bien vale preguntarse por sus efectos. A pesar de sus riesgos -como el debilitamiento de la disciplina partidaria o la aún mayor influencia del dinero en las elecciones-, en la situación actual de fuerte desafección ciudadana las primarias son una buena noticia para nuestra democracia. Sus ventajas generales son conocidas: le dan más poder a la ciudadanía en detrimento de las cúpulas partidistas; ponen a prueba las capacidades políticas, de liderazgo y de organización de los candidatos; fortalecen y legitiman al ganador, y permiten oxigenar el proceso de renovación de las elites al darles la posibilidad a caras relativamente desconocidas de hacerse con los cupos. Por ello, las primarias darán mayor relevancia a los poco escuchados militantes y obligarán a los candidatos a sintonizar mejor con el sentir ciudadano. Los caciques y veteranos tendrán que revalidar su mejor derecho a la reelección, con mayor frecuencia que en un esquema de designación desde arriba.

Como parte de un análisis más amplio de las elecciones municipales hecho en Horizontal -que consistió en un análisis estadístico de los resultados municipales a nivel de alcaldes, abarcando a 324 comunas-, encontramos que las 142 primarias que la Concertación realizó en abril de 2012 tuvieron un efecto positivo sobre sus resultados de octubre. Concretamente, las primarias mejoraron sus probabilidades de ganar la elección desde 30% a 44% cuando disputaron una comuna que ya no era de la Concertación, y desde 60% a 72% cuando se trataba de comunas que estaban en su poder.

Sin embargo, este éxito se explica principalmente por las comunas de menos de 50 mil habitantes y, en especial, por aquellas donde la Concertación había perdido en 2008. Así, las primarias serían un instrumento especialmente efectivo para hacer crecer al retador, pudiendo generar un importante factor de movilización, al menos en comunas pequeñas: en éstas, por cada 10% del electorado que participó en sus primarias, la Concertación recibió un “bono” promedio de 3,3% más de apoyo en la elección final de esa comuna.

Las primarias también legitiman al ganador y ordenan a una coalición tras éste. Así, las primarias pagan doble: tienen un efecto directo de mayor movilización y votación, especialmente en comunas pequeñas, e indirectamente eliminan rivales y previenen descolgados, que se da tanto en comunas chicas como grandes. Bien lo sabe la Coalición por el Cambio, que no realizó primarias y perdió comunas importantes, como Recoleta y La Reina, al dividir su votación entre dos candidatos. Estos efectos se aplican también a primarias parlamentarias y presidenciales, pues aunque tienen sistemas electorales distintos al de alcaldes, en todos ellos existen fuertes incentivos para llegar con pocos pero competitivos candidatos a la elección final.

Más interesante aún es que junto a las clásicas primarias al interior de un partido o coalición se esté abriendo la posibilidad de primarias entre coaliciones y sectores políticos emergentes con visiones ideológicas o programáticas afines, pero que se rehúsan a ser parte de aquellas. Llamemos a esto el “modelo Providencia” de primarias, pues ahí la Concertación compitió bajo un régimen especial contra un candidato liberal de centro y una importante dirigente vecinal. El proceso provocó una atención mediática inusitada, aunó los esfuerzos de todas las fuerzas opositoras al ex alcalde Labbé, generó niveles de participación considerablemente más altos que los vistos en comunas semejantes, como Vitacura, Ñuñoa o Las Condes, y fue coronado con un resonante triunfo electoral de la candidata ungida en las primarias.

Esta modalidad implica un riesgo para los partidos, pues -como sucedió en Providencia con el candidato del PS- se exponen a perder contra candidatos independientes. Por otra parte, las coaliciones tienen mucho que ganar al abrirse a la competencia “desde la ciudadanía”: en la medida en que incorporen a estos actores nuevos, se muestran abiertos a la renovación política, ganan en oportunidades de re-conectar sus alicaídas coaliciones con un electorado más distante, hacen menos necesaria la creación de terceros referentes, les permiten a líderes ciudadanos pactar con las coaliciones sin ser acusados de ‘venderse’, y de todas estas formas consiguen mayor legitimidad política e inclusión electoral.

Los esfuerzos de Revolución Democrática y de Evolución Política a cada lado del espectro pueden ser leídos en esta clave: como intentos de renovación política de las coaliciones existentes, pero hechas desde fuera de sus partidos en virtud del desprestigio y pobre historial de renovación. Podría ser que este uso creativo del mecanismo de primarias termine impulsando una renovación política más amplia que reconfigure parcialmente el mapa electoral chileno. Si fuese así, las primarias estarían pagando ya no doble, sino triple.

Link: http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2013/01/895-504620-9-las-primarias-pagan-doble-o-triple.shtml

EL SUEÑO AMERICANO A LA CHILENA

enero 17, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el 17 de enero de 2013)

El video sobre la biografía de Laurence Golborne que la UDI acaba de viralizar confirma que dicho partido construirá la campaña sobre los atributos personales de su candidato, específicamente, sobre la idea de meritocracia y movilidad social en Chile. Reviviendo la tesis gringa del “sueño americano”, el gremialismo apuesta a convencer a los chilenos de que si Golborne pudo, todos podemos.

Siendo objetivos, no es para nada una mala idea. En primer lugar porque evita ingresar en los espinudos terrenos de lo valórico, donde las teorías moral-sexuales de la UDI son bastante impopulares. De hecho, en el citado video parecen celebrar que Golborne se casó una segunda vez para rehacer su vida. En segundo lugar porque no tiene gracia que la economía de mercado sea promovida por quienes nacieron en cuna de oro con el futuro asegurado. El relato es mucho más creíble cuando proviene de un hijo de ferretero que se abrió camino aprovechando sus oportunidades.

Al Presidente Piñera también le gusta decir que pertenece a la clase media, aunque sea una tesis hilarante que ofende la inteligencia de los chilenos. El precandidato RN Andrés Allamand también se apuró a anotarse en ese grupo, cuando es bastante obvio que su lote socioeconómico es otro. Aunque sea insoportable escuchar una y otra vez hablar de la clase media como si fuera un mantra sanador o un aura beatífica, al menos hay que reconocer que en el caso de Golborne la historia es real. Y para la derecha eso es oro.

Curioso: probablemente cuando era gerente en el sector privado a Golborne le convenía omitir el nombre de su colegio en reuniones sociales del empresariado. Como candidato le ocurre lo contrario: el punto de partida es más relevante que el punto de llegada.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-01-17&NewsID=214037&BodyID=0&PaginaId=20

UDIZANDO A GOLBORNE

enero 14, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 14 de enero de 2013)

Laurence Golborne se fue en picada contra el legado de la Concertación en el Consejo General de la UDI que lo confirmó como precandidato presidencial de ese partido, porque entiende que tiene que salir a conquistar el corazón de los gremialistas. A diferencia de lo que habría ocurrido si el candidato fuese Pablo Longueira –que ejerce una influencia casi mística sobre sus compañeros de partido- Golborne tiene que trabajar duro para convencer a los militantes escépticos de que su postulación es una buena idea.

Desde la Concertación dijeron que el ex ministro de Minería y Obras Públicas había abandonado la piel de oveja para mostrarse como el lobo que es. Esta crítica no debería importarle a Golborne… por ahora. Recién cuando le gane a Allamand en la primaria de la Alianza –cuestión probable según las encuestas- tendrá que preocuparse por seducir a los moderados de centro. En esta primera fase su objetivo es aleonar a la UDI. Para ello no hay mejor herramienta que disparar contra la vieja Concertación. Como un pastor evangélico asustando a los fieles con el cuco, Golborne se encargó de recordar a la audiencia lo malo que fue el gobierno de Bachelet. La política a veces no es muy compleja: con eso bastó para que nadie pusiera en duda su lealtad al ideario de la derecha.

La UDI es una máquina aceitada que sabe lo que hace. Algunos pensaron que el propio Longueira irrumpiría entre vítores extáticos arrebatando a Golborne la nominación, a propósito de la circulación de una carta firmada por un puñado de dirigentes de tercera línea. Pero Longueira no es Piñera –quien sí le salió al camino al precandidato Lavín en 2005- y la UDI no es RN. En el partido de calle Suecia los egos personales se someten al proyecto ideológico y para ello las decisiones relevantes las toma siempre el mismo grupo de “coroneles”. Y son ellos los que patrocinan a Golborne.  

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-01-14&PaginaId=48&bodyid=0

EL PRECIO DEL ÉXITO

enero 7, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en revista Capital del 4 de enero de 2013)

Felicidad

El contraste más nítido entre la nueva generación que sale a la calle a exigir cambios sustantivos en el modelo y la generación que viene administrando el poder desde hace décadas es la diferencia en la valoración sobre lo que tenemos.

Para quienes conocieron el Chile del pasado, los niveles de progreso material que exhibe el Chile actual son dignos de aplauso: hasta hace poco tiempo en nuestro país campeaba la mortalidad infantil, la desnutrición, el analfabetismo y la baja expectativa de vida, jinetes apocalípticos prácticamente derrotados. Nos piden comparar los índices de pobreza de 1990 (40%) con los actuales (14%), cuestión internacionalmente reconocida. La combinación de crecimiento económico más políticas públicas focalizadas explicaría el éxito chileno. Añaden que hemos ido puliendo nuestro andamiaje político de la mano de una progresiva ampliación de derechos civiles antes impensados. Pareciera que en todos estos casos es honesto darles la razón. De hecho, nuestro país acaba de ser destacado por The Economist como el mejor país para nacer en la región latinoamericana.

Quienes no conocieron el Chile del pasado no tienen la perspectiva necesaria para comparar, al menos no desde la propia experiencia histórica. Acusan a sus padres y abuelos de acometer los cambios con demasiado temor. Hay poca conciencia de gradualidad en una generación para la cual todo se encuentra a un click de distancia. Sin embargo sería injusto condenarlos a ellos a no soñar un país diferente sólo porque sus predecesores vivieron más dificultades. Varios aspectos del desarrollo a la chilena pueden ser objetivamente criticables: una vez que optamos normativamente por la libertad como principio prioritario y estructurante del modelo estamos obligados a aceptar sus consecuencias desigualitarias; quizás sea cierto que una sociedad hegemónicamente educada en una lógica de mercado tiende a atomizar los vínculos sociales; las tradiciones, el tejido comunitario e incluso el valor de la solidaridad se pueden ver resentidas frente al ímpetu del discurso de la competencia y el éxito individual.

Según interpretaciones afines a la teoría autoflagelante, nuestro buen rendimiento económico  no basta para contener el malestar que actualmente experimentaría la sociedad chilena. Mientras los autocomplacientes festejan que tres de cada cuatro universitarios son primera generación –lo que delata el incremento de cobertura y acceso- los autoflagelantes se quejan de los problemas de calidad y endeudamiento que padecen dichos estudiantes. Por otra parte, el sostenido aumento de ingreso per cápita que celebran los primeros –que nos acerca al selecto grupo de países desarrollados- es cuestionado por los segundos por esconder una mentira: basta que los ricos se hagan más ricos para mejorar el promedio.

En los últimos años se ha puesto de moda promover una medición alternativa del desarrollo que pone acento en la felicidad de los habitantes. Sin embargo las estadísticas enseñan que en todos los países que superan los 25 mil dólares per cápita los ciudadanos declaran un altísimo nivel de satisfacción con la vida. En cambio, los países ubicados bajo los 15 mil dólares viven situaciones disímiles: los humildes Colombia, El Salvador y Vietnam empatan a los pudientes Japón, Gran Bretaña y Australia en el ítem felicidad, mientras Irak, Tanzania, Bielorusia y Pakistán califican como pobres al mismo tiempo que declaradamente insatisfechos.

Se ha dicho, finalmente, que la inclusión de Chile entre los países que más sufren bulliyng escolar –dato arrojado en prueba Timss- es otro reflejo de una cultura que confunde competitividad con agresividad. Los expertos desmitifican la causa: problemas de clima en el aula son multifactoriales. De hecho, ninguna de las naciones que nos superan en este preocupante ranking son paradigmas neoliberales: Tailandia, Qatar, Bahréin y Marruecos.

Estamos progresando materialmente al tiempo que mejoran nuestros indicadores de desarrollo humano. Lo que no está claro es si acaso nuestro perfil cultural –mestizo, católico y periférico- nos tiene irremediablemente condenados a una versión lastimera de imitación liberal o bien la profundización del propio modelo –con su promesa ilustrada de autonomía individual- contiene el antídoto capaz de neutralizar sus propios parásitos.

Link: http://www.capital.cl/opinion/el-precio-del-exito/

LAS SEÑALES MÁS FUERTES DE LA CEP

enero 4, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el 4 de enero de 2013)

Aunque los entendidos sostienen que después del papelón de los encuestólogos para las municipales y la introducción del voto voluntario ya no es posible confiar en ningún sondeo premonitorio, la encuesta CEP tiene un pedigree distinto para el mundo político. Estas son las señales más importantes de la foto de noviembre / diciembre 2012:

1. Súper Michelle: en todos los escenarios probables la ex presidenta Bachelet da guaraca. Un 54% de los encuestados afirma que ya tiene decido votar por ella en las presidenciales de fin de año. Dentro de la Concertación nadie le pisa los talones. Ella conseguiría un 67% de adhesión en la primaria frente al 6% de Andrés Velasco, su más cercano perseguidor.

2. Un respiro para Piñera: supera la barrera psicológica del 30% de aprobación a su gobierno y hay indicios que terminará en torno al 35% si las cifras económicas siguen así de buenas (normalmente ambas curvas van acopladas). Se salvará así de ser el mandatario que peor termina su período, dudoso honor que le corresponde al ex presidente Frei que acabó con un 28% en la CEP de fines de 1999.

3. Más optimistas: sube significativamente el porcentaje de chilenos que cree que nuestro país progresa en lugar de estancarse o decaer. Hace un año la situación era muchísimo más pesimista. Además mejora la evaluación especialmente en economía y empleo.

4. El tercer puesto tiene dueño: Marco Enríquez-Ominami puede estar conforme. Sube al 8% en intención de voto y además se consolida como la mejor opción de la oposición si Bachelet no vuelve. Tiene su fuerte en los más jóvenes y al mismo tiempo los encuestados consideran que está más preparado para gobernar que los ex ministros Allamand y Velasco.

5. No hay caso con la DC: es encomiable el esfuerzo de realizar primarias entre Claudio Orrego y Ximena Rincón, pero en los fríos números ninguno de los dos calienta. Juntos suman un 3% de las menciones presidenciales. El pueblo democratacristiano –si es que todavía existe- parece que ya se decidió por Bachelet.

6. La guerra en la derecha: Golborne reafirma su pole position pero está lejos todavía de constituir un peligro para Santa Michelle en la pregunta abierta: un 15% dice que votará seguramente por él. Allamand sube del 4% al 7% y al menos empieza a existir. La primaria interna, en todo caso, la estaría ganando el precandidato de la UDI (37% vs 18%).

7. ¿Un nuevo Arturo Frei-Bolívar?: el independiente Tomás Jocelyn-Holt prácticamente no recibe menciones de apoyo. Pero tampoco es indiferente al elector. Un 79% de los encuestados declara que jamás votaría por él, el porcentaje de rechazo más alto de todos los presidenciables.

8. Bajaría la abstención: según lo que declaran los encuestados, un 54% asistirá con certeza a votar en las próximas elecciones, mientras un 23% dice que lo hará “probablemente”. De ahí a creerles hay un buen trecho, pero al menos se confirma la tesis: las presidenciales son más atractivas para los chilenos.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-01-04&PaginaId=22&bodyid=0

AÑO DE CLASIFICATORIAS POLITICAS

enero 2, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 2 de enero de 2013)

El foco noticioso del 2013, al menos en el ámbito político y con la excepción del fallo de La Haya, estará puesto en las elecciones presidenciales y parlamentarias de fin de año. Como Chile es un país presidencialista, muchas personas no le asignan mayor importancia a la elección de sus alcaldes, concejales, senadores o diputados. Es la carrera presidencial la seguida con especial interés. Este 2013 se viene movido por la cantidad de contiendas preliminares, algo así como una larga clasificatoria (o eliminatoria, dependiendo del punto de vista) que termina con solo unos pocos en la papeleta final.

Los fuegos los abrirá el partido democratacristiano en pocas semanas más: el ex alcalde Claudio Orrego y la senadora Ximena Rincón se enfrentan en un duelo interno para definir al candidato que representará sus colores en las primarias de la Concertación, donde ya tienen su boleto reservado el radical José Antonio Gómez, el independiente Andrés Velasco y eventualmente la ex Presidenta Michelle Bachelet. Recién en marzo, como ella misma explicó, sabremos si vuelve. Si decide competir, muchos anticipan que se impondrá caminando por sobre sus retadores de pacto.

La nueva ley señala que ambas coaliciones deben realizar sus primarias el mismo día a fines de julio. La centroderecha también lo estará haciendo entre los ex ministros Andrés Allamand (RN) y Laurence Golborne (apoyado por la UDI). Todo un acontecimiento para un sector que era virgen en este tipo de procesos democráticos.

La batalla final tendrá lugar en noviembre (recuerde que la fecha se adelantó para que la hipotética segunda vuelta pueda realizarse en diciembre y no en enero) entre los ganadores de cada primaria más la anunciada compañía de Marco Enríquez-Ominami y quizás Franco Parisi si reúne las firmas correspondientes. Como en el fútbol, donde no es llegar y jugar un mundial, nuestros políticos se preparan para su propia clasificatoria presidencial.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-01-02&NewsID=212474&BodyID=0&PaginaId=18