Archive for 30 mayo 2013

TEMPORADA DE TERMOCÉFALOS

mayo 30, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 30 de mayo de 2013)

Dos agresiones han sufrido precandidatos presidenciales en las últimas 48 horas. Primero fue Michelle Bachelet, que recibió un maletero escupo en plena cara mientras visitaba Arica. Luego le tocó a Pablo Longueira, cuyo auto sufrió una lluvia de huevos en su paso por Concepción. Dos expresiones grotescas que merecen ser repudiadas independiente de la posición política que se tenga.

El muchacho que agredió a la ex presidenta tiene sus razones para estar indignado. Alcanzó a vociferar algo sobre los estudiantes y a los mapuches mientras era “reducido” por Carabineros. Los pescadores que se manifestaron contra el postulante UDI también deben tener sus argumentos, en especial contra la ley de pesca que éste empujó cuando era ministro. Sin embargo en democracia no hay ninguna causa que resulte dignificada cuando el recurso para promoverla es la violencia física. Esto es evidente para la mayoría, pero no son pocos los termocéfalos que creen que sus convicciones son tan nobles que están autorizados a utilizar todas las formas de lucha. Incluso hemos visto envalentonados grupos que reviven la consigna del “sin transar”, revelando un preocupante déficit de comprensión de los procesos democráticos. Aquí la política es un juego de persuasión pacífica y trabajosos acuerdos donde la frustración es un componente cotidiano e inseparable.

El Presidente Piñera aprovechó este triste escenario para anunciar una ley que endurece las penas para quienes ofendan a la policía. Sostuvo que el problema era el debilitamiento del “principio de autoridad”. Pero se equivoca. Ni Bachelet ni Longueira se merecen más respeto que el que se merece cualquier persona. Las autoridades pueden ser recibir tratos especiales en protocolo y deferencia, pero todos los ciudadanos somos iguales en dignidad.

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MATRIMONIO POR CONVENIENCIA

mayo 28, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 28 de mayo de 2013)

Se acabó el misterio: el Partido Comunista de Chile anunció que apoyará a Michelle Bachelet en las primarias de la ex Concertación el próximo 30 de Junio. Se ha dicho que se trata de un matrimonio por conveniencia y no por amor. Es una analogía certera. Si la decisión hubiera dependido del grado de coincidencias programáticas, el PC debería estar apoyando al senador radical José Antonio Gómez. En casi todos los temas que al comunismo chileno le interesa promover Bachelet ha sido ambigua y Gómez bastante claro. Sin embargo es Bachelet la que cuenta con las mejores opciones electorales y la dirigencia PC no se arruga al reconocer que apuesta a ganador.

El partido que dirige Guillermo Teillier no se confunde en sus objetivos. Después de décadas en la marginalidad política, ahora tienen la oportunidad de integrarse formalmente a un gobierno que les asegure ministerios y reparticiones públicas acordes con su contribución. Su pragmatismo es casi tan grande como su disciplina.

¿Será cierto entonces que Bachelet gira hacia la izquierda? Al menos durante esta primera fase, sí. Serán Claudio Orrego y Andrés Velasco los encargados de representar el voto centrista de la oposición en las primarias. Pero una vez que Bachelet sea la candidata tendrá que salir a buscar los sectores más moderados si quiere ganar en noviembre. Sostener que con los comunistas adentro regresa la Unidad Popular es destemplado e histérico. Por lo demás, han terminado votando una y otras vez por los candidatos de la Concertación en los últimos veinte años. El PC es un partido con olor a naftalina pero tiene cuadros jóvenes más modernos. Y aunque conservan teorías bastante curiosas sobre la democracia en Cuba y otras hierbas, ninguno de ellos se come a las guaguas.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-05-28&NewsID=228191&BodyID=0&PaginaId=14

EL DÍA DE LA MARMOTA

mayo 26, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias el 26 de mayo de 2013)

La candidata Michelle Bachelet nos contó que pobladores del Biobío se sentían amenazados por personajes del Gobierno que los habrían amenazado con perder sus beneficios sociales si se reunían con la ex mandataria. El vocero Andrés Chadwick niega la acusación. Según él, nunca permitiría “que se actúe como lo hacía la Concertación”. Haciéndolo nos recuerda que ésta es una mala práctica conocida. La sufrió Joaquín Lavín y el Presidente Piñera en sus respectivas campañas.

Lo recordó el propio Lavín, recomendándole a la postulante PS-PPD que no cayera en la trampa: “Michelle, nadie perderá beneficios sociales si se reúne contigo”, agregó el ministro hablándole de tú a tú. Se lo dice nada menos que un viejo bacheletista-aliancista.

Lo más probable es que Lavín tenga razón. Con el poder en las manos y la intención de conservarlo, los gobiernos tienden a mantener o aumentar los beneficios. Al menos es una cualidad de la reciente alternancia en Chile: la continuidad de ciertas políticas públicas. De hecho, la estrategia de avanzar en base a bonos ha sido plenamente compartida bajo la actual administración aliancista. Vociferar que se viene el mundo abajo porque gane la otra parte es una campaña del terror poco honesta.

Lo que es mucho más discutible es lo que plantea Chadwick: ¿es acaso la derecha en el poder “más limpia” que la Concertación si se trata de quedarse en La Moneda? No parece. No hay razones contundentes para asegurar que un grupo político es moralmente superior al otro en sus prácticas habituales. Lo importante, enseñó Maquiavelo, es adquirir y conservar el poder. El resto puede funcionar de manera más o menos ética. Y a veces menos que más.

Aunque esto saque de sus casillas al ministro Chadwick, subterráneamente pasan muchas cosas que desde lo alto no se observan. Poner las manos al fuego por cada funcionario u operador oficialista es temerario. Creer que el grupo de uno nunca pisa el palito y siempre se comporta éticamente mejor que el otro en iguales circunstancias es simplemente iluso. En esto la política se repite como el día de la marmota: todo lo que veremos ahora ya lo habíamos vivido, aunque esta vez al revés.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-05-26&NewsID=227993&BodyID=0&PaginaId=17

LA VERSIÓN CHILENA DE GAME OF THRONES

mayo 24, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en revista Capital del 17 de mayo de 2013)

La exitosa serie de HBO Game of Thrones ya va en su tercera temporada y compite todos los domingos en horario prime con programas políticos nacionales Tolerancia Cero y Frente al Espejo. Sin embargo los fanáticos de Game of Thrones –o Juego de Tronos para quienes gustan de castellanizar lo foráneo- también reciben en cada capítulo una contundente lección acerca de cómo opera el poder. Si no conoce la serie, imagínese una mezcla entre The Lord of the Rings y House of Cards: toda la exquisita atmósfera medieval de castillos, princesas, seres fantásticos y bosques encantados en un delicado entramado de intrigas, alianzas, conspiraciones y dinastías rivales. Cada una de estas dinastías es una Casa, la cual posee un lema que identifica sus principales obsesiones, así como una figura o animal que la caracteriza. El presente artículo juega con la fantasía que nuestros partidos políticos son Casas y pueden ser representados por alguna de las familias que pueblan los Siete Reinos, el territorio donde transcurre la historia de Game of Thrones. Entonces ¿Quién es quién?

Los Lannister de calle Suecia: Se trata de la Casa más rica y poderosa de la serie. Aunque su tierra natal es Casterly Rock, hoy ejercen su poder desde el castillo real de King’s Landing, la capital de los Siete Reinos, algo así como el Palacio de La Moneda. Nadie puede disputarle este rol a la UDI: por la riqueza de sus militantes, por la rubia cabellera de sus líderes y por la fiereza de su actuar político. El asesinato colectivo de Laurence Golborne fue digno de una estrategia Lannister. El lema oficial de esta dinastía es Hear Me Roar –escúchame rugir-  lo que empalma perfecto con un partido con poder de veto que ronca fuerte dentro y fuera de su propia alianza. Cuando la UDI ruge, la política chilena lo siente.

Los Stark de Antonio Varas: En la serie se la retrata como una Casa noble y austera al norte de los Siete Reinos, pero no es esa la razón por la cual RN se queda con los estandartes de la heroica familia Stark. Los argumentos son otros: son los archirrivales de los Lannister, obligados a veces a trabajar juntos pero odiándose en secreto y en ocasiones destripándose en público. Los Stark y los Lannister son los Capuleto y los Montesco de la historia. Los RN-Stark no son tan diestros en conspiraciones y su ingenuidad les pasa la cuenta. Su pesimista lema es Winter is Coming –se acerca el invierno-, que encaja perfecto con la catastrofista actitud de Carlos Larraín que está recurrentemente advirtiendo que se viene de nuevo la Unidad Popular.

Los Arryn de la Falange: Una Casa tradicional y honorable, la más noble del Valle, que ha perdido protagonismo ante la polarización del escenario. Fue grande, hoy vive de sus glorias pasadas. Sus dirigentes más queridos y respetados –Lord Jon Arryn y Eduardo Frei Montalva- fallecieron en medio de un mar de sospechas. Ambos habrían sido envenenados. Una serie de alianzas matrimoniales acercan a los Arryn con los Stark, de la misma manera que Ignacio Walker se siente social y culturalmente a gusto negociando con su par Carlos Larraín.

Los Targaryen de calle París: Una Casa brava que sufrió el duro exilio tras el derrocamiento de Aerys el Rey Loco, asesinado por un caballero de su propia Guardia Real y miembro de la familia Lannister. Similitud escalofriante con la historia de un Salvador Allende acorralado y emocionalmente inestable víctima de un Golpe Militar orquestado por sus propios subalternos, los que tiempo después llamaron justamente al gremialismo para compartir la carga del gobierno. Así, mientras los Targaryen del PS vagaron en el destierro, los Lannister de la UDI gobernaron Chile. Hoy, las esperanzas de esta Casa están depositadas en la poderosa Daenerys Targaryen, una blonda princesa que se rodea de dragones para recuperar el trono arrebatado. Cualquier parecido con Michelle Bachelet no es coincidencia.

Los Greyjoy por la Democracia: una Casa aguerrida de tradiciones vikingas que habita en las inhóspitas Islas de Hierro. Se asemeja al PPD por su lema: We Do Not Sow -nosotros no sembramos- lo que quiere decir que recogen lo que otros sembraron. Precisamente, los Greyjoy del PPD nacen gracias a la recepción de militantes provenientes de distintas corrientes filosóficas y políticas. Lo suyo no es la siembra ideológica, sino la cosecha instrumental de la oportunidad. Uno de sus nobles, el joven Theon Greyjoy, terminó demasiado cerca de los Stark, de la misma manera que Jorge Schaulsohn se acercó demasiado al allamancismo de RN. Su escudo es un Kraken, monstruo mitológico de numerosos tentáculos, iguales a los de Guido Girardi.

Los Dothraki del PC: Antiquísimo pueblo nómade de cazadores a caballo, los Dothraki son fieros  guerreros pero considerados salvajes por el resto de las nobles Casas de los Siete Reinos. Igual que en Chile, la sola mención de su nombre hace temblar a algunos. Sin embargo los Dothraki están abandonando sus incivilizadas costumbres –en nuestro caso sería abandonando la lucha armada- por una prometedora alianza amorosa entre su líder Khal Drogo y la magnífica Daenerys Targaryen, que guardando las diferencias estéticas vendría a ser similar al acuerdo entre Guillermo Tellier y Michelle Bachelet. Finalmente el PC está dispuesto a salir del ostracismo político y unirse al nuevo gobierno de la Concertación, al igual que los jinetes Dothraki han decidido cruzar el Mar Estrecho y fondear en King’s Landing.

La Guardia Nocturna de ME-O: No es propiamente un Casa o una dinastía familiar, porque la Guardia Nocturna está conformada por una variopinta mezcla de estirpes y reputaciones. Hijos de la nobleza comparten camarote con violadores y ladrones, porque todos caben en esta vida de redención. Algo parecido a lo que ocurre con los partidos que nacen del reciclaje de otros partidos, como el PRO, el PRI, el MAS o CH1. Hay gente muy valiosa así como hay otros que buscan un lugar donde olvidar o arrancar. Marco Enríquez-Ominami es una versión posmoderna de Jon Snow. Abandonó las comodidades de su castillo para ubicarse en la vanguardia política, tal como la Guardia Nocturna sobre el Gran Muro que divide los Siete Reinos del mundo desconocido. De hecho, ME-O acaba de ser ungido presidenciable del Socialismo Allendista, buen ejemplo de las curiosas tribus que habitan más allá de los límites de la Concertación.

Link: http://www.capital.cl/opinion/la-version-chilena-de-game-of-thrones/

PIÑERISMO PURO

mayo 22, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 22 de mayo de 2013)

El Presidente Piñera dio su última cuenta pública tirando todos los números de su gobierno sobre la mesa. No son malos números. Por el contrario: si el objetivo de la centroderecha era despertar a Chile de la siesta económica, podría abandonar La Moneda con la cara llena de risa. Aun bajo la sospecha que ciertos índices tienen letra chica, Piñera puede decir que su período ha significado prosperidad para la mayoría de los chilenos; se dio el trabajo de recitarnos toda la lista de beneficios materiales que hemos amasado durante su mandato.

Por eso ayer se le vio particularmente empeñado en comparar sus resultados con aquellos de su antecesora. Michelle Bachelet tendrá el corazón de los chilenos, podría pensar Piñera, …pero ha sido MÍ administración la que ha mejorado efectivamente su calidad de vida. Imposibilitado psicológicamente de vencerla en lo afectivo, deja su conciencia tranquila sabiendo que le gana en capacidad de gestión. Es natural que ocupe su tribuna para recordarlo.

Piñera termina su gobierno a la Piñera: entusiasta pero disperso. Será muy difícil saber cuál es LA gran reforma que heredará a la posteridad. Quizás por eso evitó referirse a las “revoluciones” que mencionó en su primer discurso. Lo suyo fue un agregado de pequeños ajustes y mejoras graduales al sistema. En otra época cualquier gobernante de la Concertación se habría ido aplaudido con el mismo discurso. Piñera no fue un revolucionario pero eso no invalida su esfuerzo genuino por entrar positivamente a los libros de historia.

Éstos dirán que se trató un Presidente típicamente liberal-conservador, que enfatizando la importancia de la libertad en algunos ámbitos de la vida, no pierde la esperanza en que el gobierno guíe a los ciudadanos por el camino de la virtud y el crecimiento espiritual (aunque sea a punta de bonos), sin dejar de mencionar su debilidad por reforzar a toda costa el principio de autoridad. Ni esquizofrenia ideológica ni crudo pragmatismo, simplemente piñerismo. 

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-05-22&NewsID=227676&BodyID=0&PaginaId=4

NO TODO ESTÁ PERDIDO, CAMILO

mayo 19, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 19 de mayo de 2013)

El poderoso senador Camilo Escalona anunció que no sigue en competencia por la reelección, luego que el Comité Central del Partido Socialista acordara realizar primarias convencionales en la región de Los Lagos para decidir el nombre que irá a la papeleta de noviembre. Ese procedimiento, según Escalona, tendría “letra chica”. ¿Por qué cae el factótum del socialismo chileno?

Escalona es casi un personaje mitológico en la izquierda de los últimos 40 años. Jovencísimo líder estudiantil en tiempos de la Unidad Popular, castigado con el exilio y regresado al país en forma clandestina, llegó a la Cámara de Diputados con el retorno de la democracia. En 1997 sufre un traspié al postularse sin éxito a senador por Santiago Poniente. Vive días complejos trabajando en un bunker subterráneo durante el gobierno de Ricardo Lagos. La irrupción de Michelle Bachelet le da un nuevo aire a su liderazgo; cuando arreciaron las críticas, Escalona se mantuvo firme junto a ella. En 2012 llega a la presidencia del Senado y ante los ojos de la clase política se gradúa de estadista. Conduce su partido en tres extensos períodos (1994-1998, 2000-2003 y 2006-2010) e instala a uno de los suyos como sucesor. Sin embargo en esta pasada Osvaldo Andrade no le devolvió la mano. Para muchos analistas este es el síntoma definitorio del declive de la influencia escalonista. En otra época, dicen sus partidarios, esto jamás habría ocurrido.

Efectivamente corren otros tiempos. La lógica “el que tiene, mantiene” está siendo severamente cuestionada por la opinión pública. La ciudadanía consciente se rebela frente a los acuerdos cupulares y las designaciones a dedo. Los partidos políticos tratan de acomodarse como pueden a estas nuevas exigencias. Escalona es víctima de este proceso de adaptación. La trayectoria ya no basta como blindaje electoral. Lo atestigua también Iván Moreira en la UDI, que después de cinco períodos consecutivos como diputado esperaba al fin su chance para saltar al Senado en Santiago Oriente. La dirigencia gremialista lo trasladó a Los Lagos sin molestarse en consultar a las bases de la región. Peor: a Moreira ni siquiera se le concedió una primaria para probar su valía.

Sin embargo no todo está perdido para Escalona. En política se han visto muertos cargando adobes. El propio Moreira reconoció que del juego del poder sólo lo sacan en ataúd. Si Michelle Bachelet reconquista La Moneda para la Concertación, Camilo Escalona puede convertirse en pieza clave de su equipo político. Es cierto que sus cifras de popularidad personal no son buenas, pero la ex presidenta entiende la importancia de tener políticos de fuste en el gabinete. Escalona ha recorrido todos los foros conteniendo la expectativa que genera un segundo mandato de Michelle. Su nombre, otrora temido por revolucionario, para muchos sectores moderados hoy constituye garantía de pragmatismo y gobernabilidad.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-05-19&NewsID=227407&BodyID=0&PaginaId=14

“Nuevas generaciones y la política” en el CEP

mayo 17, 2013

Registro de las presentaciones de Felipe Kast, Juan Carlos Jobet y Cristóbal Bellolio en el Centro de Estudios Públicos en el marco del ciclo de conversaciones “Nuevas generaciones y la política” realizado el 2 de mayo de 2013.

EL PRECIO DE LA INDEPENDENCIA

mayo 16, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 16 de mayo de 2013)

31 años estuvo el filósofo Arturo Fontaine a la cabeza del poderoso Centro de Estudios Públicos. Aunque para muchos chilenos pudo pasar desapercibido, el CEP jugó un importante papel en la recuperación de la democracia y la transición en nuestro país. Conocido por su perfil liberal, de alto vuelo intelectual y cercano al empresariado, el CEP fue capaz de tender los puentes necesarios entre la derecha moderada y la Concertación en el poder. Hasta el día de hoy los candidatos presidenciales desfilan por sus salas para rendir verdaderos exámenes de gobernabilidad.

En parte, esto fue posible gracias al liderazgo abierto e inteligente de Fontaine. Su principal virtud fue la independencia que transmitió a la hora de desmenuzar la actualidad. Sabía subirse al balcón y analizar la política con sana imparcialidad. No dejó que sus compromisos políticos le nublaran la razón y la honestidad. Esta independencia le habría pasado la cuenta, según ha trascendido. Cierta parte de la derecha habría acumulado mucha molestia por el rol del CEP en la contingencia de los últimos años. Fontaine abría las puertas de la mítica casona de Monseñor Sótero Sánz en Providencia para recibir a críticos y defensores del gobierno de Piñera por igual.

Corren tiempos difíciles para esta derecha. La idea de lucro, que es parte esencial de una economía de mercado, se ha instalado en el imaginario colectivo como un enemigo público. Los abusos empresariales se toman la agenda, lo que favorece el discurso anticapitalista fácil de la izquierda. A las puertas de un nuevo gobierno de Michelle Bachelet, algunos habrían considerado que Fontaine no era el hombre que necesitaban para defender con fuerza el modelo desde la testera del CEP.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-05-16&NewsID=227112&BodyID=0&PaginaId=12

ORREGO DE DIOS

mayo 12, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 12 de mayo de 2013)

El lema de la campaña de Claudio Orrego es “Chile se atreve”  pero su última pieza “Creo en Dios, ¿y qué?” no tiene mucho de atrevida. Intenta ser irreverente, como si al bueno de Orrego lo estuvieran mirando feo, pero nadie mira feo al que profesa la misma opción religiosa de la inmensa mayoría del país. Según el Censo reciente, más del 80% de la población es creyente, católicos y evangélicos sumados. Resulta todavía menos atrevido después de ser testigos de más de tres años de Sebastián Piñera en La Moneda, probablemente el Presidente más pródigo en parábolas bíblicas y alusiones celestiales desde el retorno a la democracia. En Chile, el discurso pro-religioso sigue siendo mainstream.

 Lo anterior no es una buena noticia para quienes creemos en una separación efectiva entre estado e iglesia y aspiramos a tener gobernantes que entiendan la diferencia. No sólo que respeten la igualdad entre los distintos credos sino que además sean imparciales respecto de creyentes y no creyentes en el trato que ambos reciben del poder político. El Presidente Piñera ya ha dicho que el suyo no es un gobierno neutral en este sentido y está bien que lo reconozca. Todo indica que Orrego comparte la misma filosofía.

No obstante lo anterior, también hay una explicación electoral para la movida del ex alcalde de Peñalolén. Los tres candidatos que compiten con él en las primarias presidenciales de la Concertación alias “nueva mayoría” son abiertamente agnósticos cuando no ateos. Nunca vamos a ver a Michelle Bachelet, Andrés Velasco o José Antonio Gómez haciendo desplantes de fe. Por eso Orrego sale a consolidar su base de apoyo fielmente democratacristiana. Es el único católico practicante de la papeleta y él quiere que eso se sepa.

Orrego necesita urgente que la militancia DC se ponga las pilas con su candidatura. Varios de sus dirigentes sólo piensan en la foto con Bachelet: el alcalde Vittori en Maipú, el diputado Cornejo en Valparaíso y hasta Iván Fuentes en Aysén (que competirá por un escaño en la Cámara como independiente en cupo DC). En una declaración curiosa, el mandamás falangista Ignacio Walker le pidió a Michelle que no apoyara con tanta fuerza a los candidatos PS-PPD porque ya la visualiza como próxima presidenta. Son muchos en ese partido los que piensan que es mejor demostrarle a ella todo el amor posible antes que otros se adelanten. Todo esto resiente –con razón- la moral del comando orreguista. Pero además puede ser un error político.Para lo que viene, Bachelet necesita una DC fuerte y con identidad centrista para que el barco no se le cargue mucho a la izquierda. Orrego de Dios puede ser un buen aliado en esa estrategia. 

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-05-12&NewsID=226773&BodyID=0&PaginaId=25

LA DEMOCRACIA BIPOLAR

mayo 8, 2013

por Daniel Brieba (publicada en El Mostrador el 8 de mayo de 2013)

Al igual que con nuestra Selección de fútbol, los chilenos tendemos a ser bipolares con nuestra democracia. En los buenos días, nos enorgullecemos de sus instituciones sólidas, donde las leyes se aplican, la oposición política cuenta con plenas garantías, la corrupción es baja, la separación de poderes es real, la vida no se juega en cada elección y donde nos complace vernos (tal cual lo hacían ya nuestros antepasados en los 1850s) como una república ejemplar en un mar de inestabilidad regional.

En los días malos, sin embargo —me atrevo decir que los tenemos más a menudo que antes— parecemos creer que nuestra democracia sirve prioritariamente el interés de una reducida casta de políticos y de grupos económicos antes que al bien común. En esos días, la baja participación electoral, la desconfianza y rabia con la política y los políticos, la sensación de declive ideológico y hasta moral en nuestros partidos, la falta de espacios de participación, las protestas que se multiplican, y un largo etcétera nos parecen síntomas claros de crisis democrática.

¿Está, pues, en crisis nuestra democracia? Para contestarlo es necesario dar un paso atrás y recordar que una democracia no es ni más ni menos que una forma de gobierno que aspira a ser un autogobierno de personas libres e iguales en derechos y ciudadanía. Ello también implica que es tanto un proceso como un resultado: importa lo que se decida, pero también el cómo. Así, y simplificando un poco, una ‘buena’ democracia es una que logra cumplir con dos grandes objetivos: por una parte, debe asegurar el máximo espectro de libertades y derechos ciudadanos a todos por igual; por otra parte, debe asegurar un proceso plural, participativo y competitivo de representación, que genere resultados en correspondencia con los deseos de la ciudadanía. Podemos llamar protección de derechos al primer objetivo, y calidad de la representación al segundo.

Visto desde este prisma, en clave comparada el dato más interesante de nuestra democracia es su asimetría entre estas dos dimensiones. Por un lado, tenemos (a pesar de algunas deficiencias importantes al respecto) un sistema de libertades políticas y civiles relativamente sólido, junto con un Estado de derecho robusto y una corrupción razonablemente baja; por otro, tenemos un sistema de baja participación, relativamente baja competencia, y donde viejas prácticas elitistas en la forma de hacer política (que Siavelis llamó ‘enclaves de la transición’) han deteriorado fuertemente la calidad de la representación.

Algunas mediciones internacionales tienden a confirmar esta inusual disparidad. Por ejemplo, la revista británica The Economist acaba de ubicar a Chile en un respetable puesto 36 en su ranking de calidad democrática en el mundo (Democracy Index 2012) —lejos, por cierto, de Uruguay (18) y Costa Rica (22), aunque por sobre Brasil (44) y el resto de América Latina. Sin embargo, una mirada a las dimensiones que componen el ranking llama más la atención. En las dimensiones Libertades Civiles y Proceso Electoral y Pluralismo –asociadas a las libertades civiles y políticas básicas y a su cumplimiento efectivo, Chile se ubica nada menos que en los puestos 15 y 9 del ranking, respectivamente, entre 167 países. Evaluaciones parecidas hechas por Freedom House confirman una posición muy buena para Chile en estas dimensiones.

No obstante, en la dimensión Participación (asociada a la calidad de la representación pues mide la participación electoral y no electoral de los chilenos, así como sus niveles de información, compromiso e interés con la política), Chile aparece en el lugar 109, junto a países como Nicaragua, Libia o Argelia. De los 50 primeros países del ranking global, todos reciben un puntaje superior al chileno en esta dimensión. Desde luego, un índice como este es sólo una gruesa aproximación a la realidad local; mas la variabilidad entre la protección de derechos de nuestra democracia y la calidad de su representación aparece como singularmente alta. Desde esta perspectiva, es algo menos sorprendente (si bien no por ello menos preocupante) que apenas un 3 % de los chilenos sepa de cuántos senadores se compone nuestro Senado o que tres de cada cuatro chilenos ignore cuántos diputados se eligen en su distrito, como lo mostró recientemente la encuesta de la Universidad Diego Portales.

Así pues, nuestro ánimo bipolar tiene cierto sustento empírico. Como un todo, la democracia chilena está lejos de estar en crisis. No obstante, y si bien ésta tiene importantes fortalezas a nivel comparado que se deben valorar, también tiene debilidades cada vez más evidentes en el ámbito de la representación. Si bien ninguna reforma institucional puede hacer magia, abordar en serio los problemas de reforma electoral, de reforma a los partidos, de financiamiento de la política y de descentralización (ninguno de los cuales es sencillo) ayudaría desde distintos ángulos a reparar los ya dañados vínculos que unen a representantes y representados.

Link: http://www.elmostrador.cl/opinion/2013/05/08/la-democracia-bipolar/