Archive for 30 junio 2013

Último llamado #Levántate #VotaVelasco #AlláVamos

junio 30, 2013

Analizando franja de primarias en “Demasiado Tarde”

junio 28, 2013

Programa del 27 de junio de 2013 junto a Nicolás Copano, Catalina Albert y Eduardo Beltrán.

FÁCIL ENTRAR, DIFÍCIL SALIR

junio 27, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 27 de junio de 2013)

Nos hemos quejado bastante en los últimos años –y con razón- de los abusos cometidos por empresas privadas. Sin embargo poco se ha dicho del abuso que sufren los chilenos por parte de ciertas instituciones supuestamente representativas del interés público. La inscripción mañosa de miles de ciudadanos en partidos políticos en los cuales nunca quisieron militar es un ejemplo. Chilenos que se acercaron con la mejor de las intenciones a firmar por una causa medioambientalista o respaldar la postulación de una determinada candidatura independiente se acaban de enterar que su nombre ha sido borrado del padrón que se utilizará en las primarias del próximo domingo porque aparecen inscritos en partidos que no pertenecen ni a la Alianza ni a la Nueva Mayoría.

La indignación de estos compatriotas es comprensible. Han sido engañados y su buena fe ha sido aprovechada con fines distintos a los previstos por ellos. Lo peor es que el mecanismo de desafiliación funciona igual a muchos servicios que uno contrata con ciertas empresas: muy fácil entrar, muy difícil salir. Como es evidente, nada de esto contribuye a mejorar la reputación de la política. Los partidos involucrados deben responder satisfactoriamente. No basta con sacarse los pillos.

Por supuesto, en las redes sociales hubo espacio para tratar la situación con humor. “¡Es el colmo! firmé por la candidatura de MEO y ahora soy candidato a senador por el PRO” escribió uno. “¿Sor Teresa? Inscrita en el PRO. ¿Gandhi? Inscrito en el PRO. ¿Los Beatles? Todos inscritos en el PRO” añadió otro. Pero no sólo el partido de Marco Enríquez sufrió las burlas. “Firmé por la candidatura de Sfeir y ahora aparezco inscrito en un curso de reiki”, “Firmé por Longueira y ahora aparezco inscrito como voluntario para el servicio militar”, “Firmé para apoyar la candidatura de Parisi y me figura como protestado”, “Firmé por Velasco y ahora estoy suscrito al Harvard Business Review”, “Firmé por Orrego y ahora tengo un arcoiris en la guata” fueron algunos de los mejores. Claro, el humor no omite la gravedad de la falta.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-06-27&NewsID=231564&BodyID=0&PaginaId=15

EL UNO A UNO DE LA FRANJA DE PRIMARIAS

junio 26, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 26 de junio de 2013)

Contra los deseos de los propios canales, ayer en la noche debutó la franja de primarias. Fueron 15 minutos para 6 candidatos –siete minutos y medio para la Alianza y siete minutos y medio para la Nueva Mayoría- pero bastaron para expresar varias diferencias.

  1. La gente versus la política: Pablo Longueira abrió los fuegos reafirmando la idea del “centro social”, aquella porción de chilenos a la cual no le importa la conversación política pero quiere mejorar su calidad de vida, emulando el precedente lavinista de “los problemas reales de la gente”. El postulante UDI comenzó con un guiño a los viudos de Golborne porque Longueira entiende que el salvador de los mineros cautivaba un público independiente que todavía le es esquivo. Remachó sus minutos insistiendo en su complicidad con el presidente Piñera –fue más piñerista que el propio Allamand- y comprometiéndose con la meta de generar 1,4 millón de empleos entre los dos. En lo estético, fue un spot desordenado. 
  2. Todo es política: Andrés Allamand dio un giro de 180 grados respecto del mensaje de su rival. Si los jóvenes creen que la política no importa, los minutos del candidato RN dejaron en claro que casi todos los aspectos relevantes de la vida diaria son abordados y decididos por la política. “Atina, todo es política” fue la lección. Los primeros segundos de Allamand, en todo caso, fueron utilizados para reforzar su imagen de autoridad, con un sentido homenaje a un carabinero asesinado y una dura advertencia a los vándalos y delincuentes. La canción final pasó de mamona a derechamente mala. RN nunca ha sido muy sutil en este aspecto.
  3. Full asamblea constituyente: con una franja sencilla en lo audiovisual, José Antonio Gómez dejó claro que para él no existen medias tintas ni metas intermedias. El objetivo es la asamblea constituyente y su juego es quedarse con ese discurso antes que cualquiera de sus rivales, especialmente Bachelet. Una distendida conversación con la actriz Mariana Loyola abrió sus minutos, los cuales fueron sensiblemente aderezados con gestos al público sordomudo.
  4. Primer plano: Andrés Velasco optó por hablarle a la cámara directamente. Su pedazo de franja fue un relato de su denuncia y su sueño de Chile. Su denuncia porque no escatimó adjetivos contra populistas, demagogos y apitutados. Su sueño porque abogó por la participación de independientes en la política. La suya fue una reivindicación del derecho al poder de aquellos sin militancia partidaria. La factura fue elegantemente cinematográfica.
  5. Pura emoción: la franja de Michelle Bachelet apuntó directo al corazón. Con espectaculares tomas de Nueva York, pudimos ver a la ex presidenta despidiéndose de su cargo en ONU Mujeres ante la pena de su audiencia. La épica del regreso fue hermosamente retratada, con multiplicación de abrazos y besos en el aeropuerto. Prácticamente no hubo ni una sola idea programática, pero Michelle tiene claro que en política, cuando la emoción colisiona con la razón, invariablemente triunfa la emoción.
  6. El más centrado: Claudio Orrego tuvo un cierre memorable con la escena final en la cual los científicos medían que efectivamente era el candidato más centrado. Agudo y bien logrado. Lo primera parte no fue igualmente brillante. Su discurso de frente a la cámara recordó el de Ricardo Lagos en 1999 y si bien apeló a la vieja idea comunitarista de la fraternidad, le salió un tanto mesiánico y religioso. El problema fue de texto, no de interpretación. 

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-06-26&NewsID=231200&BodyID=0&PaginaId=17

RADIOGRAFÍA DEL MEJOR DEBATE

junio 24, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 24 de junio de 2013)

El de ayer fue por lejos el debate más entretenido de los cuatro que han tenido lugar en las últimas semanas, contando las dos coaliciones y los dos canales. Duró más de dos horas pero aun así fue capaz de mantener la tensión dramática, especialmente gracias a los encontrones entre Andrés Velasco y Claudio Orrego. Ambos saben que disputan un electorado similar –el llamado centro político- y salieron a buscarlo agresivamente. Michelle Bachelet y José Antonio Gómez, a ratos, fueron meros espectadores.

Los ánimos se calentaron varias veces entre Velasco y Orrego. La primera vez fue cuando el candidato DC criticó duramente a su competidor por no comprometerse a trabajar por la opción ganadora de la “Nueva Mayoría”. El ex ministro de Hacienda le aclaró que sus votos no eran endosables y que su apoyo dependía del programa final de la candidatura única. Minutos más tarde llegó clímax del enfrentamiento: Velasco le espetó “Claudio, no te reconozco”, por los constantes cuestionamientos de Orrego a su calidad de llanero solitario venido del mundo académico. Mientras el ex alcalde de Peñalolén defendía el árido camino de cambiar las cosas por dentro de un partido tradicional, el candidato independiente le recordaba que en esa ruta abundaban las “malas prácticas”.

Pero Andrés Velasco andaba con las pistolas cargadas y no se detuvo ahí. Golpeó a Girardi, al ex vocero Francisco Vidal e incluso le prestó ropa a Orrego contra el senador y presidente del PPD Jaime Quintana. El tiempo dirá si la estrategia de salir a buscar el partido le rindió frutos.

Michelle, al otro lado de la mesa, jugó más arropada y corrió menos riesgos. Su promesa más sonora fue extender la lógica de gratuidad en educación superior a universidades privadas. Su innovación de estilo fue explicar desde la racionalidad de los números –y no desde el corazón y la afectividad- el alcance de su reforma tributaria para la salud de las pymes. Su momento más complejo fue el fuego cruzado que recibió por la propuesta de eliminar el famoso FUT (Fondo de Utilidad Tributaria). Mientras Velasco dijo que sólo traería endeudamiento bancario para los pequeños emprendedores, Gómez señaló que la iniciativa sólo le facilitaba la vida a las grandes empresas. También recibió un cariñito adicional de su ex subalterno cuando abogó por la llegada de Camila Vallejo y Giorgio Jackson al Congreso… Velasco le recordó que fueron sus propios partidos los que cerraron la puerta a las primarias que solicitaba el movimiento del joven Jackson. Pero también recibió el amor de Orrego, quien le agradeció su disposición a someterse a primarias aun teniendo tanta ventaja en las encuestas.

José Antonio Gómez insinuó en tanto que sus adversarios vivían en el mundo de Bilz y Pap. En lugar de hacer correcciones cosméticas al modelo, el senador radical parece querer botarlo a martillazos. Hizo correr la pelotita con astucia cuando le puso calificativos a todos sus contrincantes: dijo que Velasco era “de derecha”, que Orrego era un “conservador” y que Bachelet estaba “en el medio”. Los interpelados se sacaron los balazos como pudieron.

El Presidente Piñera salió poco al baile, pero cuando salió recibió arañazos. Velasco reconoció los logros económicos pero no se los atribuyó a políticas específicas del gobierno. Orrego dijo que la macroeconomía andaba bien pero la microeconomía era otra cosa. Michelle tuvo la temeraria soltura de criticarlo por el Transantiago. Y casi todos estuvieron de acuerdo en pedirle a los secundarios que depusieran las tomas en aquellos establecimientos designados para cobijar las primarias del próximo domingo, aunque la ex presidenta le puso más color y pidió buscar salidas alternativas para evitar un “baño de sangre”. La sangre de los candidatos, en cambio, corrió y enhorabuena.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-06-24&PaginaId=35&bodyid=0

POR QUÉ VOY A VOTAR POR VELASCO

junio 23, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en El Mostrador el 21 de junio de 2013)

Son tres las principales razones por las cuales voy a concurrir a las primarias presidenciales de la llamada “Nueva Mayoría” a votar por el candidato independiente Andrés Velasco. Las explico a continuación.

Primero, porque su perfil ideológico y su plataforma programática coinciden con el tipo de liberalismo que me representa. Con prescindencia de sus atributos personales, lo que más me motiva de su postulación son sus contenidos. Los liberales chilenos nos sentimos incómodos en los grupos que sólo subrayan la importancia de la libertad individual para generar riqueza sin expresar la misma preocupación por la promoción, el respeto y el reconocimiento de la autonomía personal. La derecha ha fallado una y otra vez en su capacidad de ofrecer una alternativa liberal al conservadurismo hegemónico de su sector, y el discurso de sus dos candidatos así lo confirma. Dicho de otra manera, su liberalismo económico no tiene correlato en las otras esferas del discurso público. Andrés Velasco, por el contrario, encarna fielmente la integridad del proyecto liberal: en lo político, en lo social y en lo moral. Comprende la relevancia de tener instituciones económicas robustas con macroequilibrios sustentables, políticas fiscales responsables y crecimiento sostenido. Al mismo tiempo piensa que en países como el nuestro el Estado no puede ausentarse de sus deberes cruciales de justicia, ofrecimiento de bienes públicos y nivelación de oportunidades, tareas todas que demandan un esfuerzo redistributivo. Sin embargo no pretende utilizar las herramientas coercitivas del poder para decirles a los chilenos cómo deben vivir sus vidas en el nombre de la tradición, la autoridad o la religión. En la agenda estrictamente política apoya todas las iniciativas destinadas a desconcentrar los polos de poder que asfixian a nuestra democracia. En resumen, pasa el test liberal en prácticamente todos los ámbitos marcando en ese sentido una notoria diferencia con sus adversarios.

Segundo, porque el lugar y los votos que obtenga en la primaria opositora importan. Es altamente posible, como señalan todos los analistas, que Michelle Bachelet se imponga el 30 de Junio. Lo relevante será entonces medir la fuerza de cada uno de los cuatro candidatos en competencia. Si Velasco queda en segundo lugar con un porcentaje respetable de votos clava una bandera importante en la órbita de la centroizquierda. Le recuerda a algunos grupos –los que quieren radicalizar un eventual segundo gobierno de Bachelet- que todavía conviven con fuerzas moderadas, liberales y orientadas al centro. En ese sentido la contribución del velasquismo es casi patriótica: para defender ciertas ideas está dispuesto a dar la pelea más allá de los acomodos electorales. Para muchos, éstas son ideas minoritarias en la Concertación autoflagelante de hoy, pero sin duda se trata de ideas que –acertadas o equivocadas- representan a un determinado mundo político y deben ser tomadas en cuenta si queda algo de espíritu de dialogo y búsqueda de acuerdos. Doblemente interesante resulta asistir a una batalla por el centro político entre Andrés Velasco y Claudio Orrego. Ambos podrían reclamar este territorio con argumentos distintos: el relato liberal progresista del ex ministro de hacienda versus el proyecto socialcristiano comunitarista del DC. Históricamente el centro le ha pertenecido al segundo, pero eso podría cambiar y a los liberales nos interesa que cambie: si Velasco vence a Orrego en la primaria, podemos reclamar con mayor propiedad el centro en los años por venir. Inevitablemente, es también una contienda por la proyección futura. Tanto Velasco como Orrego representan la renovación de un cierto sector y es evidente que estén pensando en el escenario de liderazgo post-Bachelet. Somos muchos los que queremos que Velasco esté disponible y bien aspectado para dirigir la eventual reagrupación de las fuerzas liberales en Chile. Se equivoca rotundamente Allamand cuando afirma que votar por Velasco es inútil. Cada chileno que se suma a este emprendimiento político cuenta.

Tercero, tengo buenas razones para creer en la honestidad intelectual de Andrés Velasco. No me compro la oda barata del servicio público y entiendo perfectamente bien que la política implica lucha por el poder, y que en ese tránsito a veces hay que embarrarse las manos. No busco una estampita consagrada por candidato. Busco un tipo que entregue ciertas garantías de rectitud ética y especialmente capacidad para juzgar sin doble estándar. Salvo contadas excepciones, en estos tres años como oposición la Concertación ha demostrado que carece de esa capacidad. La derecha en el gobierno tampoco me ha sorprendido gratamente. No obstante he visto a Andrés Velasco tomando posición en cuestiones impopulares, a veces a contracorriente de su sector, con altura para distinguir la escaramuza de los intereses superiores del país. Con la misma fuerza y credibilidad que cuestionó los resultados de la Casen 2011, se distinguió en su defensa de Harald Beyer ante la acusación constitucional que lo derribó. Me da la impresión de estar frente al tipo de persona que piensa antes de hablar, que estudia antes de actuar, que no busca complacer a la galería y que por sobre todo no traiciona su conciencia. Entender que el adversario no siempre está equivocado y los que se sientan contigo no siempre tienen razón es una virtud escasa en el repertorio actual. Pero es la virtud que le exijo a cualquiera que aspire a estadista. Me siento muy a gusto con un candidato que facilita ese espacio republicano de confianzas transversales.

Iré a votar por Andrés Velasco el próximo 30 de Junio, confieso, sin sentirme realmente parte de ninguna “nueva mayoría”. No es ningún misterio que muchos habríamos preferido que  nuestro candidato llegara directamente a la primera vuelta de noviembre. Pero Andrés Velasco ha querido enfrentar esta fase previa y respetamos –y acompañamos- su decisión. Comprendemos que su juventud estuvo marcada por el paso de la dictadura a la transición y se siente afectivamente ligado a la tribu política que conquistó la democracia. Para las generaciones posteriores es más fácil dibujar nuevos y riesgosos horizontes allí donde parecen improbables. Quien sabe, quizás sea solo cuestión de tiempo hasta que caiga la estructura de división actual y los liberales podamos navegar con Andrés Velasco en una nave propia.

Link: http://www.elmostrador.cl/opinion/2013/06/21/por-que-voy-a-votar-por-velasco/

EL EMPRENDIMIENTO HA MUERTO. QUE VIVA EL EMPRENDIMIENTO

junio 20, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en revista Capital del 13 de junio de 2013)

Durante los noventa y los dos mil, la santísima trinidad del emprendimiento, la innovación y el liderazgo se instaló en el discurso político, económico y cultural. Inundó el mundo público y el privado. Se instauraron premios en su nombre y sendos cursos en las universidades. Tres ideas que se convirtieron en estandartes de una generación hambrienta por crear valor y distinguirse de la competencia. El emprendedor, el innovador y el líder se elevaron como modelos de virtud libremercadista.

Paradójicamente ha sido bajo el mandato de Sebastián Piñera –cuya tribu social adora la esta trinidad- cuando ha caído la valoración que tiene la ciudadanía sobre estos conceptos. O al menos, parte de la ciudadanía ruidosa.

En efecto, la idea de emprendimiento está profundamente asociada a la generación individual de riqueza. Y toda generación de riqueza produce cierto grado de desigualdad. Dicho de otro modo, impulsar el emprendimiento es aplaudir el espíritu de diferenciación. Otros dirán que se trata de una abdicación de los deberes del estado en mejorar las condiciones del pueblo, una especie de “sálvate solo”. En consecuencia se establece una amplia gama de bienes posicionales que reflejan esa diferencia, lo que inevitablemente genera dinámicas de segregación. Cuando los movimientos sociales reclaman mayores niveles de inclusión, integración y cohesión social indirectamente le están disparando a los valores matrices del jaguar liberal. El derecho a emprender incorpora tanto la noción de riesgo como la garantía del mérito. La aspiración igualitarista de los últimos años, en cambio, no concibe que las recompensas vitales estén asociadas al riesgo y al mérito sino al simple estatus de ciudadano.

Por eso se ha dicho que el nuevo relato de la izquierda chilena pasa más por la inclusión que por la meritocracia. Esta última implica que el mejor del curso en un contexto vulnerable se gana el derecho de emigrar de su origen para llegar lo más alto que sus talentos le permitan en la vida. La idea de inclusión, en cambio, descansa sobre una preferencia normativa distinta: que el mejor del curso se quede en su escuela de origen para no dejar atrás a los más débiles que, sin su contribución, quedarían irremediablemente marginados por el sistema. El problema es que los emprendimientos muchas veces requieren abandonar el lugar de origen y volar con alas propias, lo que en cierto sentido lo hace incompatible con la lógica de inclusión.

Este es un debate complejo donde por supuesto caben matices. Lo importante es que el sector empresarial entienda sus fundamentos ideológicos y sus consecuencias prácticas. El héroe de los nuevos tiempos ya no es el joven creativo que con su esfuerzo consigue un capital semilla y después de varios años crea su propia empresa. Es más bien el dirigente social que articula demandas colectivas que usualmente apuntan contra la desigualdad. Si la centroderecha económica quiere seguir apostando por el estereotipo del emprendedor, genuina y legítimamente convencida de que se trata de la palanca determinante para hacer crecer la economía y apostar al desarrollo, debe salir a dar esta batalla con convicciones ideológicas claras y definidas. No basta con victimizarse frente a las cámaras y alegar inocencia frente al abuso. Se requiere un refuerzo positivo de los fundamentos del emprendimiento. Se requiere volver a evangelizar en nombre de esa noventera santísima trinidad.

Link: http://www.capital.cl/opinion/el-emprendimiento-ha-muerto-que-viva-el-emprendimiento/

#yomelevanto

junio 19, 2013

Les presentamos el viral de la campaña #yomelevanto del precandidato Andrés Velasco para las primarias del 30 de Junio.

EL LOBBY Y LOS ENCAPUCHADOS DE CUELLO Y CORBATA

junio 17, 2013

por Hernán Larraín M. y Daniel Brieba (publicada en El Mostrador el 14 de junio de 2013)

El reciente rechazo en la Cámara de Diputados de la parte más relevante de la Ley Nacional de Medicamentos no constituyó sino un episodio más en que intereses particulares, muy bien organizados, ejercieron una efectiva presión sobre nuestros parlamentarios para obtener una ley acorde con sus preferencias. El triste espectáculo de acusaciones cruzadas entre el ministro Mañalich y los opositores a su iniciativa legal –de ser meros testaferros de intereses corporativos– no hace sino poner de relieve el peligro de captura de nuestras autoridades públicas por poderosos intereses privados, así como la inevitable y severa erosión de la fe pública que ello genera en una democracia que ya sufre de una aguda crisis de representatividad y de confianza en sus instituciones.

Más allá de las acusaciones cruzadas, sin embargo, no cabe duda de que el miércoles ganaron los lobbistas que representan intereses de grandes empresas y perdieron los ciudadanos. Porque los lobbistas influyen en las decisiones de los parlamentarios sin que podamos saber a quiénes representan ni el modo en que, con sus acciones, afectan la votación de un proyecto de ley, ellos se han convertido en unos verdaderos encapuchados de cuello y corbata de nuestro sistema político.

Necesitamos en Chile una política a rostro descubierto.

La necesidad de regular las formas de acceso a nuestras autoridades públicas y de transparentar las influencias que sobre ellos se ejercen se vuelve así más urgente que nunca. Un primer paso en dicha dirección –sólo el primero– sería la aprobación de una ley de lobby que norme y transparente las interacciones entre nuestras autoridades y los representantes de intereses particulares.

En Chile, sin embargo, llevamos más de 10 años intentando sin éxito la aprobación de una ley delobby. El problema de fondo ha sido –era que no– que buena parte de las personas y organizaciones que hacen lobby se han opuesto a la creación de una normativa que regule y transparente su quehacer. Así, tanto la iniciativa de 2003 propuesta por el gobierno de Ricardo Lagos, como aquella propuesta en 2008 por el gobierno de Michelle Bachelet, fracasaron en el Congreso al ser víctimas, paradójicamente, del lobby de los lobbistas.

Así las cosas, el gobierno del Presidente Sebastián Piñera optó por revivir dicha ley en mayo de 2012 mediante un cambio de enfoque: en vez de regular a los lobbistas (los ‘sujetos activos’ de lobby), optó por obligar a las autoridades públicas (los ‘sujetos pasivos’ de lobby) simplemente a publicar toda reunión o audiencia concedida a lobbistas o gestores de interés particulares de toda especie. En rigor, el proyecto ya no es una ley de regulación del lobby propiamente tal, sino una ley de transparencia de éste. El enfoque es políticamente astuto y todo indica que podría viabilizar, finalmente, la aprobación de la ley. No obstante, el cambio de enfoque tiene también costos.

La OECD ha sugerido que toda regulación del lobby debe preguntarse por el ámbito de aplicación de la ley, por la información que obliga a revelar, por su forma de regular la conducta de sujetos activos y pasivos del lobby, y por su manera de asegurar el cumplimiento de la misma ley.

Respecto a su ámbito de aplicación, el proyecto actualmente en trámite es extraordinariamente amplio en cuanto a las autoridades que quedan calificadas como sujetos pasivos de lobby —en el Congreso, en toda la administración centralizada y descentralizada, en los municipios, y en organismos autónomos como el Banco Central, el Ministerio Público y la Contraloría, entre muchos otros— , y esta amplitud es sin duda una de sus fortalezas. No obstante, al no establecer un registro de lobbistas sacrifica en buena medida la posibilidad de regular a éstos. Adicionalmente, una falencia central del proyecto es que omite enteramente la obligación de registrar reuniones con lobbistas en instancias sociales o bien por todo medio no presencial de comunicación. Ello hace que haya maneras simples para el sujeto pasivo de evadir la obligación de registro, amenazando así la efectividad y relevancia de la ley.

En cuanto a la información que revela, el proyecto establece la obligación a lobbistas de informar oportuna y verazmente respecto al interés que representan y si reciben remuneración por ello, así como obliga a los sujetos pasivos a informar la fecha, asistentes y materia tratada en la reunión. Ello constituye un piso mínimo, pero razonable, de exigencia. Sin embargo, al no pedir información respecto al gasto en lobby que realizan los lobbistas o sus clientes, no se podrá avanzar en conocer la magnitud de los esfuerzos que las empresas realizan para influir sobre las autoridades. Por otra parte, al establecerse que la Secretaría General de la Presidencia listará semestralmente a todos los sujetos que hicieron lobby durante dicho período (y frente a quién), se transparentará en buena medida quiénes han sido los lobbistas más activos en el período por medio del registro ex post.

En tercer lugar, el proyecto es débil en la regulación de las conductas de los lobbistas al no exigírselas ningún estándar en este sentido, como por ejemplo, la prohibición a las empresas de lobby de financiar campañas políticas, o la prohibición a ex sujetos pasivos de ejercer el lobby por un período de tiempo determinado una vez que abandonan su cargo público.

Por último, dada la gran cantidad de sujetos pasivos que la ley establece, así como de las decenas de registros que se crean, se abren dudas respecto a la capacidad de hacer cumplir la ley por parte de Contraloría. Al fin y al cabo, la ley requerirá de una alta dosis de cooperación voluntaria por parte de las autoridades del Estado.

Es por eso que en Horizontal, junto a la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, nos hemos embarcado en un proyecto de investigación conjunto que recoja estudios legislativos comparados y las exigencias de la OECD en esta materia, el cual deberá contener los lineamientos específicos que conduzcan a la redacción de un buen proyecto de ley del lobby para nuestro país.

En suma, no cabe duda que el proyecto actual constituye un avance respecto al “salvaje oeste” en que estamos hoy. No obstante, constituye sólo una modesta contribución a la tarea más grande de transparentar las formas de influencia que unen el dinero y la política en nuestra democracia, la cual requerirá de esfuerzos legislativos ulteriores en múltiples ámbitos. En ese sentido, es urgente comenzar por levantar el velo de oscuridad que hasta hoy cubre al ejercicio de esta práctica en Chile.

Link: http://www.elmostrador.cl/opinion/2013/06/14/el-lobby-y-los-encapuchados-de-cuello-y-corbata/

¿A QUIÉN CALIENTAN LAS PRIMARIAS?

junio 16, 2013

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 16 de junio de 2013)

Quedan apenas dos semanas para las primarias que determinarán el candidato presidencial de las dos grandes coaliciones políticas de Chile. Según los propios protagonistas, el clima electoral todavía se siente en el ambiente. El temor a la baja participación es justificado. Si cuesta una enormidad que los chilenos se levanten a votar el día de las elecciones definitivas –especialmente cuando el voto es voluntario- ¿cuántos se acercarán a sufragar en estas inéditas elecciones preliminares? ¿A quién calientan las primarias?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que las primarias son un mecanismo para que los partidos o coaliciones decidan a su candidato preguntándole su parecer a la ciudadanía en lugar de escogerlo entre cuatro paredes. Este giro en la práctica política debe ser bienvenido con independencia de los resultados que se obtengan. Aunque sean pocos los que voten el próximo 30 de junio, seguramente serán muchos más que los que habrían decidido a dedo en el sótano de un partido.

Lo segundo que debemos considerar es que estos procesos internos convocan normalmente a los ciudadanos más politizados. Los chilenos despolitizados –especialmente la generación que no vivió la polarización plebiscitaria de 1988- con suerte votarán en noviembre. Esta no es su elección y con buenas razones la perciben como ajena. El objetivo central de los partidos que se juegan algo en esta primaria es movilizar a sus bases de apoyo más fieles. Por eso los precandidatos de la Alianza no marcaron muchas diferencias en el debate: saben que le están hablando a un público conocido que no quiere extravagancias sino reafirmación de principios. El desafío es principalmente logístico: que cada dirigente local sea capaz de despertar a los vecinos indicados para que se apersonen ese domingo en los locales de votación.

El tercer elemento digno de atención es que por muy monumentales que se vean estas coaliciones, la ex Concertación y la Alianza no son las únicas ofertas del menú. El gobierno ha montado una costosa campaña publicitaria que nos dice que nuestro candidato “no estará” en la papeleta de noviembre si no votamos en la primaria del 30 de junio. Eso no es verdad. Candidatos como Marco Enríquez-Ominami, Franco Parisi. Marcel Claude o Alfredo Sfeir van directo a noviembre. Ignoro cuántos chilenos se sienten parte de estos proyectos alternativos, pero sabemos que el duopolio tradicional representa cada vez a menos gente. Si la participación en primarias es baja, los candidatos chicos celebrarán la caída de los grandes como una victoria propia. Los grandes responderán diciendo que de todas maneras el próximo Presidente saldrá de sus filas. Y probablemente tengan razón.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2013-06-16&PaginaId=17&bodyid=0