¿ES EVELYN MATTHEI LIBERAL?

por Cristóbal Bellolio (publicada en revista Capital del 23 de agosto de 2013)

Ad portas del consejo general de RN que ratificó la candidatura presidencial de Evelyn Matthei, circuló en aquel partido una misiva bastante dura contra la ex ministra del trabajo. En ella se sostenía que la entonces candidata de la UDI era “destemplada, liberal y abortista”. Dejando de lado lo paradójico que resulta que en RN, supuestamente el contrapeso liberal de la Alianza, alguien se queje por la liberalidad de la figura ofrecida por el partido conservador de la coalición, esta columna pretende responder si acaso Evelyn Matthei es efectivamente la candidata que en las elecciones de noviembre portará las banderas liberales. Determinar si la propuesta Matthei 2014 es o no es liberal no implica en este caso un juicio de valor respecto de si es bueno o malo ser liberal. Los liberales naturalmente lo considerarán positivo así como seguramente los conservadores lo mirarán con recelo.

Pero vamos al grano. Una de los cuestionamientos más recurrentes que la blonda ex senadora ha recibido desde su propio sector es su apertura a legislar sobre ciertos tipos de aborto. De hecho presentó un proyecto al respecto junto a Fulvio Rossi. En la derecha, lo sabemos, esta apertura es una anomalía. Por lo mismo, lo que en otros contextos políticos parece de sentido común –despenalizar la interrupción del embarazo para salvar la vida de la madre o en casos de inviabilidad del feto- en este mundo parece una posición progresista. Sin desdecirse, Matthei ha señalado que ahora ya no responde sólo por sus convicciones sino por los acuerdos de los partidos a los cuales representa. Eso pudo sonar a reculada. Sin embargo días después se mete en las patas de los caballos sosteniendo que el experimento uruguayo en materia de cannabis es interesante, agregando que le parece absurdo que la marihuana comparta con la heroína y la pasta base la lista 1 de peligrosidad en nuestra legislación. Es cierto que lo último es un humilde misil contra Michelle Bachelet (en cuyo gobierno se aprobó ese sinsentido) pero lo relevante de la discusión es que Evelyn rompe otro tabú de su sector, que en política de drogas al igual que en materia de aborto terapéutico se tapa los oídos mientras repite eslóganes de baja calidad.

¿Hay algo más, dando por descontado que una candidata de su perfil también debiera favorecer sin ambigüedades las uniones civiles entre personas del mismo sexo? Sí, lo hay. Los liberales, a diferencia de los libertarios a la austríaca, creen en la importancia de la redistribución del ingreso y en el rol del estado para generar ciertas condiciones de igualdad de oportunidades. No creo que Matthei sea una liberal-igualitaria a la anglosajona, pero sí nos consta que ha sido voz minoritaria en su sector contra el lucro en la educación y es crítica del sistema de financiamiento compartido. A la cabeza de su comisión de pobreza y desigualdad acaba de instalar al economista y académico Andrés Hernando, cuyo leitmotiv es combatir la segregación en las políticas públicas educativas. No es precisamente un reforzamiento de la tesis de Jovino Novoa en su último libro.

En el ámbito simbólico, para terminar, Evelyn Matthei incorpora en su equipo político a Jorge Saint-Jean de Evopoli y a Hernán Larraín Matte de Horizontal, abriendo la cancha hacia el centro y equiparándolos a la UDI y RN, cada uno con dos representantes. Sus explícitos guiños al velasquismo hacen otro poco.

Por supuesto también hay formas de ver el vaso medio vacío. Su identificación con la tribu del “Sí” no es trivial, cuestión que sus adversarios sacarán a relucir constantemente a propósito de los 40 años del golpe. El senador DC Jorge Pizarro señaló que ella representaba a la derecha dura, a la pinochetista. Esta es una tesis intelectualmente débil pero repetida hasta el cansancio pega. Más complejo para construir un perfil liberal es recordar que Matthei sigue siendo la candidata que instaló el gremialismo y eso no sale gratis. Si bien sería poco estratégico por parte de la UDI contener a su candidata en sus limitadas fronteras –Let Evelyn be Evelyn sería el mejor consejo- no hay que confundir las armas para llegar al poder con las armas para ejercerlo. Piñera candidato también apareció en una inédita franja con una pareja gay testimoniando su apertura, pero a pocos meses del final de su gobierno todavía no pasa nada con el AVP. La UDI ha sabido hacerse respetar en La Moneda. Nada indica que la presión sería distinta –o aún más intensa- si la Presidenta es de sus filas.

Link: http://www.capital.cl/opinion/es-evelyn-matthei-liberal/

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