¿DISCRIMINADOS POR PELOLAIS?

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 1 de Junio de 2014)

Siguen los coletazos del anuncio bacheletista de auspiciar la despenalización del aborto terapéutico y otras situaciones excepcionales de interrupción del embarazo no deseado. Esta semana varios cientos de personas se manifestaron contra la idea frente a La Moneda. Se autodenominan “pro-vida” porque consideran que el embrión o feto es un ser humano que no puede ser desechado bajo ninguna circunstancia. Lo que llamó la atención de muchos es que el contingente de entusiastas manifestantes provenía –indudablemente- del sector alto de la capital. Santiago es una ciudad tan segregada socialmente que no fue difícil identificarlos. Por lo demás, la mayoría eran colegiales que usaban los emblemas de colegios particulares de orientación religiosa. Un funcionario de gobierno escribió en las redes sociales: “niños rubios de hoy en la Plaza de la Constitución me recordaron a los niños de Villa Baviera, sin experiencia, ciegos… autómatas utilizados por otros con discursos y banderas”. Aunque luego se disculpó, el comentario bastó para encender la polémica. La UDI llegó a amenazar con acciones legales.

Es pertinente hacer una distinción entre dos asuntos. El primero es el derecho a la libertad de expresión que las sociedades civilizadas le aseguran a todas las personas sin importar el barrio o el color del pelo. En efecto, los colegiales en comento pueden pensar como estimen conveniente frente al espinudo tema del aborto y también pueden usar pacíficamente el espacio público para tratar de convencer a otros –y a la autoridad- de la fortaleza de sus argumentos.

El segundo asunto tiene aristas más complejas: ¿fueron los niños y adolescentes “utilizados” como denunció el tweet de la discordia? Al menos podemos acordar que muchos de ellos fueron “acarreados” en el sentido común del término. Esto no quiere decir que fueron obligados. Sencillamente quiere decir que su participación fue facilitada a través de una serie de procedimientos e incentivos que sus propios establecimientos organizaron (permiso de los padres, suspensión de clases, buses de ida y vuelta, etcétera).

Lo anterior no deslegitima la sinceridad de sus convicciones. Pero abre una discusión más profunda: ¿tiene un adolescente de 12, 13 o 14 años el criterio suficiente para ejercer su ciudadanía en temas que afectan dramáticamente los derechos de terceros? No es un misterio que los niños tienden a pensar igual que sus padres hasta que adquieren plena consciencia de su autonomía moral. El problema, por tanto, no está en el color de pelo de los manifestantes ni en las insignias de sus colegios. El único problema parece estar en que las opiniones de los niños deben ser tomadas con prudencia desde donde provienen. Y si se trata de la las opiniones de los adultos a su cargo, entonces que hagan explícito que están valiéndose de los niños para amplificarlas.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2014-06-01&NewsID=275146&BodyID=0&PaginaId=21

8 comentarios to “¿DISCRIMINADOS POR PELOLAIS?”

  1. Carolina Says:

    Absolutamente discriminados por ser del barrio alto, se los descalifica y su opinion no vale porque segun dicen es igual a la de sus Padres. No entiendo entonces que la movilizacion pinguina si tenga valor siendo que son niños de la misma edad pero de otro estrato socioeconomico.

  2. Alfonso Contreras Says:

    Típico, las manifestaciones sólo son válidas si son realizadas por ciertos grupos de esta “consiente” sociedad. Cuando el tema por el cual se manifiestan no les agrada, hacen referencia a que sus argumentos y métodos no son legítimos y culpan a sus padres e instituciones de estudio….. Recuerdo haber visto marchando a niños de las mismas edades por otros motivos y a varios dirigentes chantas diciendo que había que escucharlos. Como siempre la balanza de la justicia y expresión social, sólo esta permitida para algunos sectores “privilegiados”

  3. soledad Says:

    Entiendo el punto, muy válido. El único problema que el argumento se pisa la cola solito… El tema es que tomemos con prudencia las opiniones de estos “niños” -eufemismo para no decir “cabros chicos”- que se manifiestan en contra del aborto; pero no si se manifiestan sobre lucro, educación gratuita, legalización de la marihuana, etc… Ojo que estos escolares que fueron a protestar el lunes pasado tienen la misma edad que los que protagonizaron la revolución pingüina hace casi 10 años… Por más que a uno le irrite y cueste dialogar con gente que tiene una postura ultra convencional, más basada en argumentos de “autoridad” que en otra cosa, no es un tema solo de edad del interlocutor; guste o no, todos tienen derecho a opinar y a ser escuchados y a que no se los nigunee ex ante.

  4. Alma Says:

    Creo que en todos los comentarios se están mezclando peras con manzanas. La participación de menores en las movilizaciones estudiantiles tiene una razón directa: son ellos los principales afectados por las faltas que tiene Chile en el área de la educación. Eran ellos quienes, sin infraestructura básica, sin profesores comprometidos, con una mala calidad en su educación, sufrían las consecuencias directas de estos males, por lo que salen a marchar en busca de la mejora, de que se les tomara en cuenta, y fueron ellos quienes pusieron ese tema sobre la mesa. Para el tema del aborto es más complejo. Las opiniones de los menores son respetables, pero se debe tener en cuenta que evidentemente estarán afectadas por su entorno, no conocen mucho más que eso. En ese sentido, su formación básica y media, a veces religiosa, no les permite ver todas las caras de la moneda, para tomar una decisión informada (que evidentemente puede ser la misma, pero con argumentos válidos). El respeto se le debe a las personas, no a las opiniones; estas últimas están para discutir y mejorar.

  5. Blanca Says:

    Yo creo que a un niño le importa más lo que pase con alguien cercano a su realidad, es decir un niño, como el, amenazado en vida y sin poder defenderse, de lo que realmente le pueda importar a los adultos Michel Bachelet y el señor Bellolio.

  6. Diego Serrano Says:

    Yo creo que no estamos apuntando bien. Algo que he aprendido en clases de historia es qué nada es blanco o negro. Nunca. Y que lo que de verdad nos ayudaría a construir una sociedad estable es la comprensión. Que seamos capaces de entender que cada quien tiene realidades completamente distintas, tanto físicas como psicológicas. Que la percepción de mundo de cada uno es distinta. Deberíamos detener la búsqueda en la que nos encontramos; nunca vamos a encontrar una respuesta completamente fidedigna. Debemos apuntar a comprender.
    Si conocemos los echos, entendemos, si entendemos podemos actuar bien.
    Todos busquemos primero el conocer.

  7. Maria jose Says:

    No entiendo como es posible invalidar la opinion de alguien solamente por su situacion socioeconomica. La verdad es que no veo como un comentario como “puros niños rubios marchando por una causa que se les ha impuesto debido a su colegio” es más valida que decir “los jovenes que marchan por la educacion son puros resentidos sociales”. La diferencia es, que al decir el último, la gente ataca como animales, pero al decir el primero se apoya dando razones invalidas como “son todos consentidos” o “tienen el cerebro lavado”, al fin y al cabo, que tiene todo eso que ver? Cada persona tiene derecho a expresar su opinion y descontento INDEPENDIENTE a su clase social. Encuentro absurdo que se vea como discriminacion solo cuando se apela a los estratos mas bajos. Que no es la discriminacion segregar o juzgar a alguien por aspectos externos o internos sobre los cuales no tiene poder? Dense cuenta! La discriminacion es para ambos lados, hay que detener esta costumbre de creer que se puede decir cualquier cosa de la gente de estratos sociales altos, no se puede decir cualquier cosa de nadie! Dejemos de mirar el color de pelo o la plata que tiene alguien y empecemos a mirar lo de adentro, lo que se esta usando, alfinal, que tiene que ver estar en contra el aborto con ser “cuico”? Tiene que ver con moralidad, con valores. Creo que debemos trabajar en dejar de lado todas estas externalidades que alfinal solo logran que haya más separación entre los habitantes de un mismo pais, entre chilenos.

  8. Rosario Says:

    El tema es que se generaliza a los asistentes a la marcha como “niños”, siendo que en su mayoría eran jóvenes de enseñanza media y universitarios, quienes sí son capaces de tener una opinión bien formada y fundamentada con conocimiento.

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