UNA LARGA BATALLA POR LA IGUALDAD

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 1 de febrero de 2015)

Hace apenas 20 años, el Congreso de Chile discutía la derogación del delito de sodomía. Aunque en la práctica ninguna persona fuera efectivamente castigada por vivir su homosexualidad, muchos legisladores –casi todos de la UDI, RN y algunos DC- consideraban que el estado debía preservar la sanción penal para enviar señales “erróneas” a la sociedad. Esta semana, el mismo Congreso aprobó el Acuerdo de Unión Civil (AUC) que permite a las parejas del mismo sexo –aunque también heterosexuales- regular legalmente sus relaciones afectivas en lo relativo al patrimonio, sucesión y otras materias. Votaron a favor incluso algunos parlamentarios de derecha. Es decir, lo que era ilegal en 1995 ahora goza de un reconocimiento especial en nombre del principio de igualdad.

El cambio no se limita a las leyes. Hasta hace algunos años atrás, en nuestro país era más penado socialmente ser gay que homofóbico. Mientras más homofóbico, más macho. Tengo la impresión que eso también ha variado: mientras el amplio abanico de la diversidad sexual gana progresiva aceptación, el homofóbico es un personaje casi cavernario.

En lo inmediato, los laureles se los lleva el gobierno de Michelle Bachelet. Si bien finiquita una jugada que se caía de madura, los goles hay que hacerlos y no prometerlos. Esta innovación pudo aprobarse en tiempos de Sebastián Piñera –que usó el tema en su campaña para transmitir la idea de una derecha moderna. Pero su propia coalición le quito el piso y el ex presidente prefirió ahorrarse un lío interno.

Sin embargo esta es una batalla que se viene librando hace bastante tiempo. El activismo LGTB nos ha dado una tremenda lección de perseverancia en las demandas, inteligencia en las alianzas, festividad en las manifestaciones y elocuencia en la persuasión. Han marcado la pauta estratégica para otras causas que exigen sus derechos. Y dudo que descansen ahora: es un secreto a voces que el AUC es un primer paso en el camino a la plena igualdad de derechos, que en sentido involucra matrimonio igualitario y derecho a la adopción. No pasará de la noche a la mañana, pero no sería raro que el proceso avanzara. Tampoco sería raro que chilenos heterosexuales se acojan a esta nueva normativa, dándole torcidamente la razón a quienes creen que debilita la institución matrimonial.

El senador Moreira –uno de los que habló en contra de la despenalización de la homosexualidad en 1995- ha dicho que éste es un plan de la izquierda para imponer su moral. Pero no puede estar más equivocado: es la moral de Chile la que fue adquiriendo consciencia de cuál era el tratamiento correcto que debíamos dar a nuestros compatriotas con orientaciones sexuales diferentes de las mayoritarias. Enhorabuena.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2015-02-01&NewsID=300438&BodyID=0&PaginaId=12

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: