MI FAMILIA NO ME FALLÓ, ¿Y LA TUYA?

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 22 de febrero de 2016)

“Mi familia no me falló”, sostuvo Sebastián Piñera en una reciente entrevista. La frase causó polémica, pues el ex presidente se estaba refiriendo a las reglas de conducta que debe observar el círculo íntimo de un jefe de estado e, indirectamente, deslizando una crítica al comportamiento del núcleo familiar de la presidenta Bachelet a propósito del caso Caval. Desde La Moneda le respondieron inmediatamente: “nos parece inapropiado referirse a la familia de otras personas” declaró la vocera subrogante Claudia Pascual.

En una primera dimensión, puramente normativa, Piñera tiene toda la razón: cuando se ocupan posiciones tan importantes, a los familiares hay que pedirles que sean cuidadosos con su conducta pública y privada. En el campo de las odiosas comparaciones, también tiene razón: durante su gobierno, su familia no fue fuente de dolores de cabeza. Los dolores de cabeza fueron múltiples, pero vinieron de otro lado. Mientras tanto, no es desproporcionado decir que entre primogénito y nuera le propinaron una herida mortal al segundo mandato de Bachelet. Piñera reconoce que tenía una bomba de tiempo entre manos con las célebres andanzas de su “hermano bohemio”, pero que a pesar de todos los pronósticos en contrario, supo mantenerse dentro de los márgenes aceptables de la corrección política –nunca hubo claridad, por ejemplo, respecto de incidentes que habrían ocurrido en Cerro Castillo. Que hoy aparezcan algunos de sus familiares en la interminable lista de boleteos de SQM no derriba el punto: no fueron actuaciones que afectaran su ejercicio del cargo del mismo modo que las actuaciones de Dávalos y Compagnon han golpeado a la Presidenta en funciones. Por el contrario, se dice que una de las hijas de Piñera trabajó a su lado en La Moneda sin cobrar sueldo. Es probable que la principal amenaza política de su gobierno haya sido el propio Sebastián Piñera antes que sus familiares.

El problema es que Piñera hurga en una herida abierta y demasiado sensible. Aunque no haya sido dirigida con intencionalidad política, “mi familia no me falló” le enrostra a Michelle Bachelet que la suya sí. La Jefa no quiere más guerra con el asunto. Su entorno sabe lo mucho que le duele -y la descompone. Además, comete un error de tacto porque el libro de modales republicanos sugiere que entre ex mandatarios el trato debe ser de guante blanco. Eso es lo que trata de recordarle la ministra Pascual. Pero pedirle eso a Piñera es como pedirle a un elefante que no rompa nada dentro de una cristalería. Especialmente cuando parece cada vez más candidato y menos ex presidente.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2016-02-22&NewsID=338643&BodyID=0&PaginaId=28

Una respuesta to “MI FAMILIA NO ME FALLÓ, ¿Y LA TUYA?”

  1. Danilo Says:

    Seamos claros, lo que dijo Piñera es una mariconada.

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