LA LEY DE HIERRO DE LA GEOGRAFÍA

por Cristóbal Bellolio (publicada en revista Capital del 1 de Septiembre de 2017)

La presente edición trata de las encrucijadas que depara el futuro. Parte de ellas están vinculadas a la emergencia de nuevas tecnologías, que plantean preguntas en términos éticos y otros tantos desafíos políticos y económicos. Esta columna fija mirada en aquellos factores que no cambian –o que cambian menos. Uno de ellos es la geografía, que a su vez determina el interés nacional de los estados.

La geografía es, según el analista internacional Tim Marshall, una variable comúnmente subvalorada. La gente suele asignar más importancia a factores ideológicos, culturales o religiosos para explicar por qué las naciones se comportan de determinada manera. Sin embargo, cree Marshall, los datos duros que representan las montañas, los ríos y los desiertos son los que constriñen y en gran medida orientan las decisiones de sus líderes.

Es la tesis de su libro Prisoners of Geography. Aquí, Marshall recorre panoramicamente la topografía, demografía y geo-estrategia de todas las regiones del planeta: Rusia, China, Estados Unidos, Europa Occidental, África, el Oriente Medio, India & Paquistán, Corea & Japón, Latinoamérica y finalmente el Ártico.

El enfoque es principalmente realista. En relaciones internacionales, esto significa que autoridades de un país se guían por criterios de estricto interés nacional. En la vereda contraria, las teorías liberales sostienen que existen ciertos valores y principios –como la paz, la autodeterminación o la democracia- priman por sobre las consideraciones egoístas de cada estado. Estos nobles ideales no juegan un rol preponderante en el libro de Wallace.

Por el contrario, después de leerlo uno queda con la sensación de que Vladimir Putin no tenía otra alternativa que invadir Crimea tras la revolución del “Euromaidán” en Ucrania. Los rusos, explica el autor, tienen un (justificado) trauma con la extensa planicie abierta que pone a Moscú a merced de una incursión enemiga. Por ende necesitan controlarla y jamás permitirán que su patio trasero pase a enlistarse en el equipo OTAN / Unión Europea. Ya lo aceptaron a regañadientes con los países Bálticos. Por lo demás, piensa Marshall, el control de Sebastopol les entrega la única alternativa de un puerto que no se congela en invierno. Los partidarios de la independencia del Tíbet también quedan descorazonados: los intereses geopolíticos de China y la India son incompatibles con los anhelos del Dalai Lama. Wallace se pregunta por qué estos dos gigantes asiáticos no viven de las mechas, tomando en cuenta que comparten una interminable frontera terrestre y un puñado de conflictos fronterizos. Fácil: ningún ejército convencional cruza el Himalaya como pedro por su casa.

El control de los recursos, principalmente hídricos, es parte de la ecuación geopolítica. China necesita las aguas que nacen del Tíbet. Egipto no puede permitir que Etiopía construya represas que interrumpen el caudal del Nilo. Turquía tiene similares intereses respecto de las aguas que nacen en Siria e Iraq. Las guerras hídricas, cree Wallace, están en el menú del siglo veintiuno. No habrá inteligencia artificial capaz de alterar aquello en el corto plazo.

La importancia del diseño geográfico es tal, piensa Marshall, que los europeos deben su avanzado desarrollo industrial a la benevolencia de sus ríos navegables y no –como pensaba Max Weber- a la ética protestante como inspiradora del capitalismo. La falta de ríos navegables es, entre otras cosas, el problema de África. Es difícil abrir rutas comerciales cuando las aguas caen en picada cada tantos kilómetros. La infraestructura africana, en todo caso, está mejorando gracias a la inversión china. Los chinos no preguntan por el ranking de libertades políticas ni por el compromiso con los derechos humanos a la hora de poner plata. Están comprando influencia y debutando en la generación de poder blando. Incluso en Latinoamérica, lo que pone a Estados Unidos en una situación crecientemente incomoda. Ironías del desarrollo tecnológico: la generación de nuevas alternativas energéticas podría emancipar al gigante norteamericano de la dependencia del petróleo árabe. Sin esa dependencia, disminuye el interés político. Ese vacío será ocupado por… China.

Marshall no desestima el impacto de las nuevas tecnologías. Hay formas, reconoce, de doblarle la mano a la geografía. Pero incluso los drones necesitan despegar desde una locación física. Los portaaviones siguen siendo piezas fundamentales de mapa del poder naval. El país que quiere penetrar en las riquezas escondidas del Ártico necesita buques rompehielos. El libro de Marshall se parece, en un particular sentido, al celebrado trabajo de Jared Diamond en Guns, Germs and Steel. Según Diamond, lo que explica la desigualdad de poder político, económico y militar entre las naciones contemporáneas no es la diversidad de capacidad intelectual o cultural innata de los pueblos, sino ciertas consideraciones arbitrarias o casuales. Diamond responsabiliza a la introducción de las armas de fuego, el efecto destructivo de los gérmenes y la aparición primitiva del hierro. Marshall sindica a las condiciones geográficas de los países, condiciones que ellos no eligieron pero que limitan en forma trascendental sus posibilidades y estrategias.

Link: http://www.capital.cl/opinion/2017/08/31/143090/la-ley-de-hierro-de-la-geografia

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Una respuesta to “LA LEY DE HIERRO DE LA GEOGRAFÍA”

  1. Rodrigo Plaza Says:

    Absolutamente de acuerdo. Las guerras externas que ha tenido Chile despues de su independencia fueron provocadas por un factor geográfico: el desierto rico en salitre y cobre. La cordillera de los Andes es la causa de los problemas bilaterales que hemos tenido desde siempre: ella hace darle la espalda a nuestros vecinos mas proximos y el pacífico facilitó la llegada de aquellos que se encuentran en el punto mas lejano a nuestro pais: China y todo el sudeste Asiático. Valparaiso decalló como el gran puerto de Sud America en el Pacífico cuando al vencer la barrera geográfica del itsmo del Panamá EEUU y Europa presindieron de la ruta que siglos antes descubriera Fco de Hoces por el Cabo de Hornos….en fin hay muchos ejemplos que ppdriamos citar.

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