LA PARADOJA DEL “SERVICIO PÚBLICO”

 por Cristóbal Bellolio

Los empleados fiscales están en paro desde hace unos días. A pesar de que la propia Constitución prohibe explícitamente la huelga del sector público, las diversas ramas de trabajadores del Estado no piensan en regresar a sus funciones de no mediar un suculento reajuste del 14,5% de sus salarios. En encendidas arengas, nos notifican que no serán ellos los que paguen los costos de la actual crisis económica. Los periódicos de izquierda señalan lo mismo: Los trabajadores no asumirán la responsabilidad por el despilfarro de los codiciosos operadores bursátiles. Dicho sea de paso, esos siniestros personajes ni siquieran están en nuestro país, por lo tanto resulta un tanto absurdo buscar chivos expiatorios en el empresariado chileno.

Hago la pregunta pertinente… ¿Y yo no soy un trabajador? Y usted, estimado lector, ¿no es también un trabajador? ¿No tenemos que levantarnos todas las mañanas a conseguir el pan de cada día? ¿Y dónde está nuestro reajuste proprocional? ¿O acaso nosotros (los del sector privado) no tenemos derecho a ello? Pero vaya paradoja, es precisamente el sector público el que no puede paralizar por la enorme importancia de sus labores. Si se botan a huelga los productores de helado, tendré que arreglármerlas sin comer helado. Pero si se botan a paro los consultorios, los profesores municipales y los funcionarios del registro civil, entre muchos otros, las consecuencias para la población son enormes. Y ese poder ha sido esgrimido como medida de presión, lo que constituye ante todo una estrategia profundamente antiética.

Siguiendo la línea, hoy leí una carta en un diario cuyo autor se cuestionaba el “espíritu de servicio” que debiera inflamar a la administración pública. Me hizo mucho sentido. No creo que los trabajadores del Estado ostenten un rango de superioridad moral ni mucho menos, pero sí estamos acostumbrados a escuchar cientos de discursos que ensalzan la vocación de servicio del sector público. De eso se ha visto poco y nada en estos días. Sólo veo un grupo de interés, con claros síntomas de haber sido infiltrado políticamente, que busca sacar la máxima ventaja posible en un conflicto en el que los más perjudicados son los chilenos más débiles.

Me ha llamado la atención también la reacción de los actores políticos. Mientras el gobierno lucha por ser responsable (desde Velasco hasta Andrade), varios diputadillos gozan echandole más leña al fuego. Y en la oposición… cri cri. No hay voces suficientemente potentes (y sobretodo, valientes), para explicarle al país lo que realmente está ocurriendo. Puede ser electoralmente contraproducente.

Por mientras, yo sigo pagando mis cuentas infladas. Mi sueldo sigue igual. Me saco la cresta y tengo claro que mientras mejor sea mi desempeño seré recompensado. No lloro ni pataleo si no obtengo exactamente lo que pido. Le pongo el pecho a la adversidad, como millones de chilenos, y sigo adelante. Cada vez que los veo en la calle con sus insoportables pitos y cara de jolgorio de fin de año, les grito: ¡Vuelvan a trabajar, pajeros!, a lo que suelen responderme con un rosario de improperios más gruesos. Al menos me doy cuenta que en tiempos difíciles todos tenemos que hacer un esfuerzo y apretarnos el cinturón, y que si la máquina de hacer plata quisiera dejarnos contentos a todos, la propia inflación se haría cargo de hacer pedazos nuestro poder adquisitivo. Y claro, no me puedo ir a paro: Tengo que cumplir responsabilidades con mucha gente. Pero pareciera que los trabajadores del Estado no.

PD: Solicito a quienes tengan una mirada distinta del conflicto, que por favor me ilustren para poder entender mejor este asunto, porque tal cual como está, sólo me sirve para acumular desconcierto ante el egoísmo insólito de la ANEF y sus aliados.

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19 comentarios to “LA PARADOJA DEL “SERVICIO PÚBLICO””

  1. Vicente Herrera G. Says:

    Es lamentable lo que sucede, a diario se ve como la ciudad colapsa sin los servicios basicos funcionando(servivio medico legal, recolectores de basura,etc.) El ciudadano común siempre va a ser el más perjudicado, las úlitmas medidas del gobierno de inyectar varios mm de us$ para dar credito a pymes e incentivar los creditos hipotecarios, solo dan señal de que los gasto fiscal sigue aumentando, por lo que la inflación no va a bajar. Esta seguidilla de gobiernos de la concertación que llena ministerios y todo tipo de fuentes laborales gubernamentales con el “amigo” o el “amigo del amigo” ahora se ve sobrepasado e intenta mostrar una imagen firme frente a la ANEF, pero en las mesas de dialogo se ve al Sr. De la Puente riendo de buena gana con los diputados y senadores en busca de una solución que los deje contentos a ambos en este “muñequeo”. Creo que el gobiernos una vez más esta en aprietosy que le va a salir cara la falta de control y autoridad por parte del la presidenta, esperemos que se solucione luego esta “tan justa petición del esforzado trabajador público”.

  2. Javier Errazuriz Says:

    Comparto la indignación, no solo por los montos (reajuste hasta sueldos de 3 palos), si no por que gigantesca cantidad de plata no va a mejorar en nada la calidad de los servicios publicos, que no nos afecta a los que tenemos la suerte de tener plata, pero si a la gran mayoria de los chilenos

  3. Pablo Fernandez Says:

    La administración pública requiere una ingeniería Mayor. El Estado debe ser de los pocos ente productivo que no ha sufrido pocos cambios importantes en sus procesos en los últimos 20 años. Y esto corre también para los empleados públicos. Conceptos como Estatuto Administrativo o “carrera funcionaria” no tienen asidero en ninguna empresa privada.
    No creo en el “espíritu de servicio público que debe inundar a los funcionarios ídem”. Te piden eso para un cargo en un banco? Vamos a incluirlo dentro de los requerimientos para la Alta Dirección Pública?
    Siento que asistimos a un festín de oportunismo y irracionalidad. Desde los funcionarios públicos que no se dan cuenta (y si se dan cuenta no les interesa) que huelga tras huelga desprestigian su trabajo e institución, de dirigentes sindicales que se dejan llevar por exitismos y figuración, de tecnócratas poco previsores (vengo escuchando de la ANEF hace 3 semanas que “no hay respuesta a su petitorio”) y parlamentarios ansiosos de votos y de aparecer defendiendo el “movimiento gremial de ejemplar cohesión y comportamiento cívico” (textual… sin comentarios)

  4. Carlos Bohle Says:

    Sería interesante conocer cuál ha sido el historial de mejoras salariales en el sector público. Hace unos días escuché al vocero de la ANEF diciendo que “debían restituir el poder adquisitivo perdido durante la época del gobierno militar”, es decir, hace 20 años. ¿Quién dijo contaminación ideológica?

    Además, resulta absurdo que se exija una compensación de ese estilo, un 4,5% por sobre el IPC. Quiero jugar por un segundo a ser abogado del diablo y pensar que así como en el sector público hay una débil presión por los resultados (mis dos padres fueron funcionarios públicos mucho tiempo) y falta espíritu de excelencia, pero eso pude hacer también que quienes sí tienen esa vocación tengan pocas posibilidades de recibir los beneficios. Aunque sabemos que esos casos escasean, pensemos por un segundo que esa sea la situación mayoritaria: resulta ridículo que en medio de la situación económica actual, exista un grupo de trabajadores que a punta de medidas de presión pretenda no sólo mantener, sino que aumentar su poder adquisitivo.

    Comparto la indignación de Javier, porque a quienes utilizamos salud y educación privada, esto nos afecta poco. Los grandes afectados son precisamente quienes más están sufriendo con esta crisis, a los que les alcanza con dificultad o no les alcanza a fin de mes, y probablemente tienen un trabajo mucho más vulnerable que todos los empleados fiscales.

  5. Felipe Aravena Says:

    Estimado Cristóbal, en este tema tengo una mirada muy distinta a la tuya. Creo que resulta una necesidad imperiosa para Chile que tengamos un Estado muchísimo mejor, y si bien para ello es necesario abordar el mejoramiento en la calidad de sus servicios y su modernización desde diversas aristas imprecindibles (profesionalización, concursabilidad, meritocracia, eficiencia, accountability, etc), un elemento que no podemos abandonar es el que se relaciona con la calidad profesional de las personas encargadas de la trascendental labor de diseño y ejecución de las funciones estatales.

    En este sentido, ¿de qué manera será el Estado chileno capaz de atraer a los mejores profesionales del país para prestar sus servicios si no es capaz de ofrecerles condiciones medianamente competitivas con el sector privado? ¿cómo podríamos pedirle calidad y eficiencia si, como fuente laboral, no resulta atractiva para los más calificados? Más aún, el Estado de Chile debe ser en la actualidad uno de los peores empleadores del país, con niveles de “precarización laboral” más altos que los del sector privado (porcentaje de contratos a honorarios) y sin ofrecer los incentivos que el sector privado sí otorga a cambio a sus trabajadores.

    En esas condiciones, ¿quien, conciente de sus capacidades y su valor en el mercado profesional, cometería lo locura de desempeñarse en el Estado? Tendríamos que dejar el Estado en manos sólo de aquellos profesionales dotados de la sagrada “vocación de servicio público”, y esperar que además tengamos la suerte de que sean talentosos….

    Si bien es cierto que quizás hoy, quienes conforman el aparato estatal no son los más idóneos desde el punto de vista de lo que proyectamos como el Estado “que queremos”, debemos considerar que la puesta al día salarial es uno más de los pasos requeridos para ser capaces de tener un Estado mejor, más responsable, más eficiente y más “accountable”….y sobre todo, para que tengamos la certeza de que quienes lo conforman, lo hacen porque son los mejores, y no sólo porque tienen la “vocación de servicio público”….

  6. Pablo Fernandez Says:

    Fe de erratas: primer parrafo segunda línea. Debe decir:
    “ser de los pocos ente productivo que ha sufrido pocos cambios”

  7. Arturo Humberto Says:

    La administracion Pùblica necesita urgente ser rejuvenecida., no pueden tener a una persona por su edad para sacar fotocopias, y se echa facilmente al bolsillo sobre 1 millon de pesos

  8. Ian Says:

    “Pajeros”…mmmm…¿Por qué? ¿Porque están marchando cuando deberían estar trabajando o porque se asume que su trabajo es ineficiente? Si es por lo primero creo la respuesta está más allá de lo pajero que puedan o no ser; si es por lo segundo, los pajeros somos todos.

    Si bien es cierto que por Ley los funcionarios públicos no están en condiciones de dejar de cumplir sus funciones, venir a destacar eso es como pecar de inocencia cuando año tras año -con vacas flacas y gordas- observamos el montaje del escenario de la negociación presupuestaria (con diputadillos incluídos) y, sobre éste, el ritual del reajuste salarial para los funcionarios fiscales. Los funcionarios públicos paran y marchan porque está arraigado desde hace mucho tiempo que la manera de comunicarse con las autoridades es así y porque está asumido como derecho obtenido dentro del modelo de gestión estatal. Te encargo ese cachito.
    Obviamente que el 14,5% no es condición mínima para deponer el paro. Como toda negociación, las partes tiran el tejo pasado esperando que con el paso de las conversaciones se llegue a un número en el cual todos concuerdan.

    ¿Se merecen el reajuste o no? ¿Bajo qué parametros? Eso es otro punto y es quizás lo más importante. Porque al final pajeros somos todos. Sí, somos todos pajeros porque no nos hemos preocupado en demasía del pensar un modelo burocrático eficiente y acorde a la realidad nacional (del presente y del futuro). Pajeros somos los que no nos hemos interesado de colocarlo en la agenda política como agentes responsables que deberíamos ser. En fin, Pajeros somos los que pensamos que los otros son pajeros y mejor que se vayan a trabajar porque con las boletas que pido les pago el sueldo.

    De la vocación por el servicio público hay que hablar aparte porque da para mucho. Pero la hay.

  9. Mauricio Gutiérrez Says:

    En realidad, primera vez que me meto a esta página, pero es lamentable ver cómo se generaliza y prejuzga…
    1.-El reajuste para el 2008 fue de 6.9%, la inflación de este año: 9.9% (aprox)..resultado: una reducción en términos reales del sueldo de 3 puntos porcentuales..
    2.-Había un compromiso de parte del Min. Hacienda de alcanzar los 2 dígitos de reajuste.
    3.-Deberías bajar al mundo real y ver como hay gente que con sueldos que apenas superan los 200 mil pesos luego de 20 años de servicio, tiene que lidiar con algunas personas prepotentes que le enrostran “pagarles el sueldo”…
    4.-Por si no lo sabes, el Estado desde el año 1998 tiene un sistema de mejoramiento de la gestión que incluye una serie de sistemas de incentivos monetarios a los funcionarios, en el cual es el mismo Min. Hacienda uno de los evaluadores.
    5.-Me gustaría que me dijeras dónde puedo comprar “periódicos de izquierda” en Chile….

    Mauricio

  10. vozyvoto Says:

    Me parece excelente que se genere esta discusión, la verdad es que me ayuda a entender más algunas aristas que no estaba dimensionando, aunque también contribuye a reafirmar otras que sigo sosteniendo.
    En primer lugar, a mis amigos Felipe e Ian (ambos dignísimos funcionarios públicos) les agradezco el enfoque desde el punto de vista de mejorar salarios para tener una mejor calidad de servicio. Sólo me queda la duda de si mejorar salarios (por sobre la realidad nacional) automáticamente genera un mejor sector público, si finalmente las normas (estatuto administrativo) para este segmento siguen siendo las mismas. Los aumentos que no van aparejados de incentivos no parecen ser la mejor opción. Lo de “pajeros”, estimado Ian, es un recurso vulgar de calle, y apunta a que efectivamente llevan varios días sin trabajar. Yo me siento un verdadero pajero cuando despierto después de las 9. Y bueno, Chile entero es bien pajero. Y la mejor manera de que dejamos de serlo es conversando estos temas y ojalá algún día transmitiendo la pasión por el debate en voluntad política real.
    Y estimado Mauricio, te cuento que la inflación le pegará a todos por igual, y no todos tienen los recursos del sector público. Si yo me boto a huelga, mañana me echan. En ese sentido, insisto, este paro demuestra que se trata de un grupo privilegiado en la sociedad chilena. Luego, te cuento que la última propuesta del gobierno llegaba practicamente a los dos dígitos, y la ANEF es la única parte que no esté cediendo en nada. Ah, y el mundo real no queda “abajo” (creo que Pablo Mackenna ya se lo dejó en claro al ministro Vidal), está en todas partes. Y siendo honestos, los empleados fiscales gozan de una serie de beneficios que los más pobres de este país se soñarían. Y en campamentos y poblaciones ni siquieran sueñan con llegar a las 200 lucas. Y me parecen bien reales.
    Periódicos de izquierda hay en todas partes, sobretodo en el Chile real (que para estos efectos empieza en los kioskos de Providencia)… puedes partir con El Siglo y Punto Final, que comparten escaparate con The Clinic y LUN.

  11. vozyvoto Says:

    …un último comentario: Ayer vi la entrevista que le hizo Matías del Río al líder de la CONFUSAM. Realmente me llamó la atención la pobreza de argumentos con la cual el dirigente amenazó “una escalada de convulsión social”. Los diálogos, en democracia, se hacen pacíficamente y sin amenazas de fuerza. Hay gente que está muriendo por falta de atención, y lo único que recalcó el funcionario era que “los empleados públicos no queremos perder poder adquisitivo”. Obvio, nadie lo quiere, pero a veces somos todos los que tenemos que renunciar a algo para vivir en armonía.

  12. Felipe Aravena Says:

    Bueno, el tema de la calidad de los dirigentes sindicales y/o gremiales es un tema que da para harto también…pero que no necesariamente está relacionado con la legitimidad de ciertas demandas colectivas…..

    …y finalmente, también…nadie pone en duda la imperiosa necesidad de reformar la administración del Estado y abordar el tema de manera global….pero si este Paro ayuda a poner sobre la mesa una de sus tantas aristas (las remuneraciones), me parece que ya estamos avanzando en la dirección correcta…

    saludos!

  13. vozyvoto Says:

    Por supuesto, nunca he puesto en discusión la legitimidad de la demanda. Hay varios refranes criollos que testimonian el punto: “En pedir no hay engaño” o “Quien no llora, no mama”. Mi pregunta va por otro lado, y veo que no he sido capaz de expresarla correctamente: ¿Hasta cuando y cuanto se puede pedir? ¿Hasta cuando y cuanto se puede llorar? La situación económica no será fácil para ningún chileno en 2009, pero ¿todos tenemos las mismas capacidades para pedir y llorar?
    Espero que se entienda que mi crítica no es contra el sector público, sino contra el trasfondo ético (ni siquiera jurídico, ya que comparto que es un tanto ingenuo) de una paralización de estas características, con las consecuencias sociales que produce.

  14. Felipe Aravena Says:

    Si, en ese sentido habría que considerar que el tema de los “dos dígitos” no es antojadizo en la medida que refleja la variación del poder adquisitivo; y es cierto, cabe preguntarse por qué el funcionario público se para en la hilacha si el resto de los chilenos, a los que también les ha subido el costo de la vida, no puede hacerlo…., ahí es donde creo que en realidad el asunto es al revés, por qué tan débiles el resto de las organizaciones sociales….¿acaso no queríamos más participación?…

    y por último…..más que mirar a los viejos de la ANEF, deberíamos mirar a los “super negociadores” del gobierno que en dos semanas no han podido desactivar el tema ni llegar a un acuerdo satisfactorio…si ofrecías un 10% a los que ganan menos, cómo cresta crees que te van a aceptar horas después un 9,5???

    Presta a los negociadores pa ir a hablar con mi suegra…

    saludos, compadre

  15. Ian Says:

    Si uno pasa por fuera de una de las tantas oficinas del Estado paralizadas hoy en día, hay en una con un lienzo a la entrada que reza claramente: “Paro Fiscal, Ahora y Siempre”. ¿Qué le puede decir eso a uno (aparte de todas las pelotudeces chistosas por lo añejo del slogan)? Por lo menos a mi, que la figura y el lenguaje del Paro es el “relato” y la “acción” de muchos en la actual generación de dirigentes sindicales (y de muchos otros, por cierto), cuyo lenguaje y mecanismos han sido legitimados desde hace un tiempo ya por acción u omisión de quienes vivimos en esta sociedad. Y esto se corrobora al observar que las autoridades súper negociadores “esperan” esta época del año porque saben que tendrán ruido al respecto.

    ¿Qué queda de esto entonces? Bueno, muchos escollos en el corto plazo en pos de perfeccionar la estructura estatal (la superestructura para algunos) y grandes desafíos pensando en la desobediencia civil que es razonable para el futuro.

    Grandes Saludos CBB!!!

  16. Lucas Says:

    y si se despide a todos? así de simple…. luego se llama a concurso y se hace una renovación completa de todo el aparato estatal, en las condiciones laborales dignas y que el empleador y empleado estipulen antes del contrato, si alguien quiere recuperar su antiguo empleo que acepte que los días no trabajados no se le pagara. Me molesta la patudez y prepotencia con la que actúa el personal en huelga del registro civil, como si fuesen los empleados más competentes o si fuesen los más eficaces cumpliendo su función, en lo personal tomaría medidas fuertes, mientras están en paro, los reemplazo con la gente más competente posible. Bueno esas medidas no serán tomadas por que a la izquierda le incomoda y le ha incomodado siempre estar en el poder, teniendo que lidiar con trabajadores y problemas sociales, son poco realistas y poco crudos. Estoy de acuerdo con los comentarios hechos por el autor del blog
    VUELVAN A TRABAJAR PAJEROS!!!!!!!!!!!!

  17. Carlos Bohle Says:

    A ver, se me ocurren un par de comentarios:

    1. Es esperable que en situaciones inflacionarias, el total de la población vea disminuído su poder adquisitivo. En estos días de alta inflación veo que muchos han hablado de indexar el sueldo a la UF. Para decirlo en términos simples, el aumento de la inflación refleja el cambio entre la disponibilidad de plata vs. la disponibilidad de productos, es decir, a mayor escasez de productos o abundancia de plata, el sueldo sube. Si el costo de la vida sube, quiere decir en el fondo que los precios de los productos suben más que el valor conjunto del trabajo de la población. Pensar en indexar los sueldos en UF requiere tener una máquina mágica que invente productividad para empatar ambos efectos.

    Para Mauricio Gutiérrez: concuerdo contigo en que el reajuste de los precios llega tarde porque los precios “ya subieron”, pero entendiendo que es imposible hacerlo en paralelo o incluso a priori, la situación no ha empeorado. El IPC acumulado del año 2008 fue de un 7,8%, por lo tanto al aplicar un reajuste salarial de 6,9% el poder adquisitivo empeoró en términos reales un 0,9%. Para el 2008, hay consenso entre los economistas que la inflación debería ser negativa o muy cercana a cero durante los próximos 4 meses, por lo que el IPC sería semejante al acumulado para el 2008, que es de un 8,5%. De esa forma, el reajuste de 10% genera una mejora de un 1,5% en el poder adquisitivo real, lo que hace que, “raya para la suma” el poder adquisitivo real de los funcionarios públicos aumente en torno al 0,5% los últimos 2 años.

    2. Totalmente de acuerdo en que el esquema de sueldos actual en la administración pública es poco tentador para un profesional de calificación media-alta…que son precisamente los más susceptibles de quedar fuera de las escalas de reajuste de remuneraciones propuestas. Estoy totalmente de acuerdo con Ian y Felipe en cuanto a que es un gran punto a reformar. Pero seamos sinceros, jamás ha sido ese el eje de la discusión en estos días, y cualquier propuesta seria en ese sentido debería pasar necesariamente por la revisión del estatuto administrativo mencionado por Cristóbal.

    Y creo que hay algo más… mi madre todavía trabaja como secretaria en el ministerio del trabajo, y mi padre trabajó durante 25 años en el ministerio del interior y servicio de salud, para pasar hace un año al sector privado. Supongo y espero que no sea la experiencia de todos, pero mi vivencia familiar me indica que a la hora de atraer profesionales de excelencia, la administración pública adolece también de problemas en cuanto los estímulos y las decisiones importantes pasan por criterios muy político-partidistas y poco técnicos, lo que a la larga es muy frustrante.

    3. Comentario aparte la pésima capacidad negociadora del gobierno, que ofrece un 6% en primera instancia, cuando a cualquier persona con 2 dedos de frente resulta evidente que era imposible que la ANEF la aceptara, regalándonos de esa forma 2 días de paro. Cualquier similitud con lo sucedido hace unos meses con los camioneros, es mera coincidencia.

    Saludos,

  18. vozyvoto Says:

    Gracias Carlos, creo que orientaste bastante mejor la discusión. Al respecto, no puedo sino destacar la columna de Leonidas Montes ayer en La Segunda. Las cifras son tan contundentes que, por la noche, cuando vi las reacciones de satisfacción de ambos bandos, no pude impedir sentir cierta muda repugnancia… Les dejo el link, altamente recomendado:

    http://blogs.lasegunda.com/redaccion/2008/11/20/captura-y-decadencia-del-estad.asp

  19. Trini Ramirez Says:

    Llevo toda la semana con una sensación extraña en la garganta.

    Odio admitirlo porque creo en el espíritu de servicio público, pero esta semana vi a todos los “burocratas maximizadores de su utilidad personal” pronunciando elocuentes discursos en pos de una justicia colectiva, que a fin de cuentas solo esconde intereses de un grupo determinado.

    Es evidente que la administración pública pide a gritos la modernización del Estado con un modelo de gestión salarial y de recursos humanos que sea competitiva, y que no deje todo al factor “espíritu de servicio público”. Sin emabargo, ¿es un movimiento como el de esta semana el que lo va a producir? Definitivamente no. Aquí hace falta la voluntad política para que la modernización de la gestión pública sea una política estatal, y no solo un conjunto de iniciativas aisladas que llaman la atención porque ¡Hacen bien la pega! (media gracias, si yo no hago bien mi pega me dan las gracias y me mandan pa la casa)

    Por ultimo, y solo como raya para la suma, ¿qué les parece la actitud de los honorables senadores? ¡no se cagaron de calor en las marchas, no quedaron afonicos y pese a ello van a recibir un reajuste!… ufff que bueno no van a perder su poder adquisitivo.

    Mil besos a todos los guapos inteligentes y politiqueros que han aparecido por aqui.

    Trini

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