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ABORTO TERAPÉUTICO, O LA FALACIA DE ELUDIR LA CUESTIÓN

octubre 4, 2011

por Rosario Vidal (publicada también en El Mostrador el 5 de octubre de 2011)

“Falacia de eludir la cuestión (o Ignoratio Elenchi), consiste en probar otra cosa diferente de la que se cuestiona. Tradicionalmente se la conocía como  “ignoratio elenchi” o “elusión del asunto” (del griego “elencos”, argumento). Es una de las más habituales. “(1)

En la discusión sobre aborto terapéutico eludir la cuestión pareciera ser la consigna. Primero, porque como bien saben o deberían saber los legisladores, cuando la madre corre riesgo vital, la interrupción del  embarazo se aplica y no se le considera aborto, pues de resultar en la muerte del feto, dicha muerte es una consecuencia y no el fin deseado. No parece una medida hipócrita, pues según nuestra legislación, las penas de aborto caerían sobre “aquel que maliciosamente lo causare”, condición que evidentemente no se cumple cuando la madre corre riesgo vital. Es decir, se usa como argumento algo que está resuelto.

Segundo, el término “aborto terapéutico”, concepto al cual se apela en  los medios de comunicación, es solamente un eufemismo. Si bien, hay médicos que lo usan (así como al comunicar la muerte de un paciente a un familiar usan el término “se fue” y no “deceso”), tal término no existe en ética científica, que es una herramienta de la medicina. Lo que existe es la interrupción terapéutica del embarazo y aborto (2).Y es de aborto al parecer, de lo realmente se quiere discutir con los proyectos de ley presentados.

No obstante, estaría dispuesta a pasar por alto estas dos elusiones.

Vemos como, en vez de enfrentar las discrepancias, se hacen esfuerzos por establecer asociaciones con la legislación de Pinochet, con el mundo conservador, con la ley de divorcio, en vez de enfrentar de una vez la discusión sobre el concepto de “persona” y los derechos del nonato, la colisión de derechos entre la madre y el nonato, las causales de excepción para el respeto a la vida. Y este asunto, por esta vez, también yo lo eludiré.

Porque hay en la discusión sobre aborto un silencio sobre los temas de fondo, un escoger de qué hablar, una elusión sistemática. Una elusión más trascedente, implícita al plantear al aborto como un derecho.

Pues derecho supone un bien al cual todos podemos optar y que merece protección. Y claro, podemos imaginar el dolor, sufrimiento o desesperación frente a un embrazo no deseado, porque en una sociedad machista sabemos que  las mujeres sufren discriminación por ser madres y que sus posibilidades de desarrollo se limitan. Sabemos también que es ella quien mayormente hace sacrificios por los hijos, entre otras inequidades. Por lo mismo resulta extrañísimo que el discurso “aborto como derecho” se arrogue ser pro-mujer, pues en él:

1. Existe un entender la maternidad  y engendrar hijos como un obstáculo.

2. Entiende que la crianza y responsabilidad de los hijos es labor en exclusiva de la mujer.

3. Implica que un embarazo no planeado, es una  mujer que fracasa.

4. Supone que la autodeterminación no consiste en el respeto por la mujer como individuo y su condición potencial de madre, pues desplegar esta capacidad le restaría justamente autodeterminación y acceso a oportunidades de desarrollo.

En definitiva, pensar en el aborto como derecho es plantear como política pública un fracaso, el fracaso de otros derechos (como por ejemplo, no ser discriminada por ser madre), la imposición del aborto como modo de mejorar las proyecciones de vida de las mujeres, el fracaso de que no valga siquiera la pena preguntarse si el ser humano que se encuentra en su vientre tiene derechos o no. Porque en este  orden de cosas, se trata de ella o su hijo. A fin de cuentas, el verdadero poder de autodeterminación, el que está en prevenir  embarazos y en la capacidad de poder  llevar adelante un proyecto de vida, sin que el hecho de ser  mujer-embarazada lo impida, ese poder (o derecho) no es para todas.

De ahí que al aborto sea mejor hacerlo pasar por un derecho, para no enfrentar esa cuestión.

  1. USO DE RAZÓN. Ricardo García Damborenea http://perso.wanadoo.es/usoderazonweb/html/conten/arca/listado/elucue.pdf
  2.  Aborto: Aborto Terapéutico y Ética Científica . Carlos Valenzuela http://www.colegiomedico.cl/Default.aspx?tabid=251

 

Link: http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/10/05/aborto-terapeutico-o-la-falacia-de-eludir-la-cuestion/

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Impuesto a los combustibles

octubre 2, 2011

A continuación transcribimos carta al director publicada en El Mercurio el sábado 1 de octubre de 2011:

“Señor Director:

Ante el anunciado aumento del precio de las bencinas, producto del alza del precio internacional de los combustibles y más recientemente también del dólar, algunos sectores políticos y hasta el propio ministro de Economía han vuelto a poner en el debate una disminución o incluso la eliminación del impuesto específico de los combustibles. Para promover esta iniciativa se argumenta que la rebaja beneficiaría a la clase media y a los sectores más desfavorecidos del país. Este argumento es falaz.

El impuesto específico a los combustibles, tal cual lo muestran trabajos académicos recientes, es progresivo. Por lo tanto eliminar o bajar el impuesto beneficiaría principalmente a los sectores de mayores ingresos y no, como se pretende argumentar, a la clase media o a los más pobres de Chile.

Un sencillo antecedente permite entender lo anterior. Cerca de un 90% del consumo de bencina se asocia con el uso de automóviles. Pero según la encuesta Casen en Chile el 75% de los hogares no tiene auto y apenas un 3% tiene más de un vehículo particular. Obviamente los hogares que tienen automóvil se concentran fuertemente en el 20% de más altos ingresos.

Este impuesto es una fuente importante de recursos fiscales con los que precisamente se puede financiar la política social. Su disminución obviamente afectaría el gasto social.

Por último la teoría económica es clara al señalar que el impuesto a los combustibles es una medida eficiente para corregir las externalidades negativas de contaminación y congestión que genera. De paso es una forma de compensar y reducir la contaminación, incentivando las energías limpias.

En políticas públicas, muchas veces los diagnósticos errados, aunque bien intencionados, pueden llevar a políticas que terminan afectando a quienes se pretende ayudar. Esperamos que este no sea otro de esos casos.

Claudio Agostini, Cristóbal Bellolio, Gonzalo Bustamante, Jorge Fábrega, Eduardo Fajnzylber, Jorge González, Julio Guzmán, Aldo Mascareño, Fernando Larraín, Daniel Loewe, Héctor Martinovic, Leonidas Montes, Eugenio Rengifo, Andrea Repetto. Escuela de Gobierno, Universidad Adolfo Ibáñez

Link: http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2011/10/01/impuesto-a-los-combustibles.asp