PIÑERA PREPARA EL REGRESO

por Cristóbal Bellolio (publicada en Las Últimas Noticias del 24 de Octubre de 2016)

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Aunque las elecciones municipales tienen una lógica particular, es común buscar en sus resultados alguna pista que anticipe la elección presidencial. En 2004, la derecha venía envalentonada pero se pegó un porrazo que profetizó la primera victoria de Bachelet. En 2008, fue la Concertación la que mordió el polvo en varias comunas emblemáticas. Piñera llegó entonces a La Moneda. En 2012, con el debut del voto voluntario, le fue pésimo al oficialismo –perdieron Santiago y Providencia- y luego Bachelet ganó la presidencial caminando. Si hacemos el mismo ejercicio a partir de los resultados conocidos ayer, entonces Sebastián Piñera Echenique tiene el camino pavimentado para volver al poder.

Aparte de retener Viña del Mar, Temuco, Puente Alto, Ñuñoa y La Florida, entre otras, la derecha conquistó Maipú, Providencia y Santiago. Es decir, se llevó los festejos en las comunas más populosas y emblemáticas del país. Piñera no se desentendió del proceso. Por el contrario, apostó a sus candidatos e hizo campaña con ellos. Los acompañó a la feria y grabó entusiastas videos. Fue el niño símbolo de la coalición. Por esto, el triunfo de la oposición es una victoria personal para Piñera. Aunque varios se resisten, apelando al amor propio y a las convicciones democráticas, lo cierto es que quizás no haya necesidad de hacer primarias: Piñera es el líder indiscutido de la derecha y ahora tiene un ejército de autoridades locales a sus órdenes.

Ayer se terminó de acabar, con más pena que gloria, el gobierno de Michelle Bachelet. Hace cuatro años, los triunfos de Carolina Tohá y Josefa Errázuriz fueron interpretados en clave bacheletista: sus conexiones ideológicas y estéticas presagiaban el regreso de la presidenta “ciudadana”. Por eso es tentador leer las derrotas del oficialismo en Santiago y Providencia -e incluso Ñuñoa, donde corría su ex ministra Helia Molina- como una derrota de la propia Bachelet. Su gobierno simbólico comenzó en 2012 y concluyó en 2016. A partir de hoy, la conversación sobre la sucesión presidencial se precipita y ella empieza a caer en la irrelevancia.

Lo que más le duele al corazón oficialista es que los (pocos) chilenos que fueron a votar no castigaron a la derecha por los episodios de financiamiento irregular. Por el contrario, al menos en Santiago y Maipú, el castigo fue para ellos. La operación de demolición del gremialismo que comenzó este gobierno con el caso Penta no terminó con el final esperado. Al menos en alcaldes, la UDI se confirma como el partido más votado de Chile. El colmo de Peñailillo y el fracaso final de un diseño político.

Piñera le entregó la banda a Bachelet. Hoy, Bachelet se prepara para devolvérsela.

Link: http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2016-10-24&PaginaId=3&bodyid=0

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